¿Qué problemas puedes tener con tu teléfono Android si no lo actualizas?

¿Qué problemas puedes tener con tu teléfono Android si no lo actualizas?

 

 

 

Actualizar un Android es una tarea sencilla, que llegue esa actualización no: las marcas no acostumbran a ser eficientes en este terreno. Entonces, ¿qué ocurre si un móvil o tablet Android no se actualiza, ya sea porque la marca deja de hacerlo o porque el usuario no cae en la cuenta? Lo analizamos.

IVÁN LINARES // XATACA

Como todo software en constante evolución, Android recibe constantes actualizaciones que no sólo añaden novedades al sistema, también lo hacen más estable y, sobre todo, lo protegen frente a amenazas como malware o virus. Dado que estar al día es importante, ¿qué ocurre si no actualizamos nuestro dispositivo? Este no deja de ser útil de la noche a la mañana, ni siquiera tras el paso de los años. Sin embargo, sí se hace más inseguro y va perdiendo valor.

Qué tipos de actualizaciones hay en Android

Quienes llevamos más de una década en este sistema operativo solemos comentar que Android arrastra un gran problema casi desde su concepción: las actualizaciones. Dado que se desarrolló como software abierto para que cualquier empresa pudiera utilizarlo, resulta imposible exigir que todos los fabricantes entreguen con puntualidad cada versión que desarrolla Google. Esto hace que no exista un teléfono, tablet u otro dispositivo con Android que tenga las actualizaciones garantizadas durante más de dos o tres años. Con suerte (mucha) cuatro años.

Cuando hablamos de actualizaciones generalmente nos referimos a las que ofrece Google anualmente, también a los cambios importantes que libera la marca de cada teléfono. No obstante, en Android existen distintos tipos de ellas, conviene conocerlas.

Actualizaciones de sistema. Son los cambios importantes, aquellos que Google acostumbra a liberar cada año y que se corresponden con un número (anteriormente era un postre). En la actualidad es Android 11 la versión más reciente estable; con Android 12 en estado casi beta. Estas actualizaciones son las más difíciles de obtener por parte de los fabricantes: por lo general la mayoría ofrece un plazo de dos años (que no siempre cumplen).

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