Oscar Arnal: Cambio y fuera

Al momento de escribir este artículo el U.S. Naval Institute informa que un buque de guerra Iraní lleva 7 lanchas misilísticas de alta velocidad a Venezuela. Lo que sucede recuerda el caso de los cohetes soviéticos que se estaban dirigiendo a Cuba, cuando el presidente Kennedy decidió el bloqueo y no dejarlos pasar. Kruschev, que en ese tiempo gobernaba la Unión Soviética, prefirió retroceder, lo que finalmente le costó el cargo. El régimen criollo no se cansa de hacer negocios turbios con los adversarios de los EE.UU. en su zona natural de influencia, llamada por otros su tradicional “patio trasero”. A eso hay que agregarle las violaciones maduristas a los derechos humanos, junto a la persecución que mantiene contra la oposición para entender la actitud de los EE.UU. en relación a Venezuela. No está demás señalar que el régimen culpa de todos los males de manera sistemática y por todos sus medios y voceros a los EE.UU. de todo lo que acontece, lo que tiene confundida todavía a una parte cada vez más pequeña de la población, que se amalgama en torno a Maduro bajo la creencia de que el imperialismo norteamericano representa al enemigo externo, unido a la oposición venezolana.

Es mucho lo que se decide en nuestra patria con relación al futuro de la región y a occidente. El régimen está alineado con los gobiernos autocráticos de China, Rusia, Cuba, Irán, Corea del Norte, Siria y Turquía, entre otros. Y con grupos irregulares y criminales que contaminan la paz mundial.

Nunca, los que nacimos en democracia, nos imaginamos que un país tan rico, próspero y democrático como el que teníamos, iba a sucumbir conducido por unos desfasados y trasnochados creyentes de ideologías marxistas.

A pesar del desastre, no todo está perdido. Queda recuperar Venezuela para los futuros venezolanos. La alternativa democrática tiene la obligación de unirse en función de recuperar los destinos nacionales de progreso. Aquí nos quedamos y hasta el final persistiremos en ese empeño. Por ahora, ya está a la vista el revocatorio presidencial de mitad de periodo. Una oportunidad para dar el todo por el todo y cambiar por la vía constitucional y electoral al usurpador. De cualquier manera ante un Maduro ilegítimo se activan todos los mecanismos que hagan posible salir de la catástrofe en la que metieron a este noble país.

@OscarArnal