Las migajas regionales, Por Andrés Segovia @ReporteroAndres

Valera.- Los venezolanos ahora presenciamos una percudida estrategia de rendición pseudo opositora. Vuelve de modo impresentable la máxima de “ocupar espacios”, a cambio de “condiciones mínimas”.

Además del cuestionable sistema electoral inauditable, nombrado por poderes írritos desde cualquier punto de vista.

El intento de hacer una farsa electoral para unas regionales, tiene otro factor estabilizador para el régimen de Maduro: La centralización.

Ese lastre hace que los cambios que se produzcan en las regiones sean poco o nada significativos para la construcción de una alternativa nacional.

Algunos dirán que sin oposición, asumiendo gobernaciones y alcaldías como un bloque, lograrán ganar ciertos espacios podría construir una alternativa que pueda dar “vuelta a la tortilla”, pero si observamos con detenimiento veremos que muchos de esos que decían ser lo contrario al chavismo han sido mucho más acomodaticios que varios funcionarios del régimen.

Están dispuestos a pactar la supervivencia como actores políticos -ya que parece que no tienen otra cosa que hacer- de la fachada democrática del régimen.

Eso significa que el día de mañana, ellos no solo nunca harían una plataforma que amenace al régimen, sino que hasta serían saboteadores de cualquier salida que opositores reales quieran construir.

La centralización es la arma de Maduro para su nueva asignación de migajas. La ciudadanía con poco que hacer en su entorno inmediato seguirá a expensas de Caracas mientras no se construya algo real.