Una ciudad alemana disolvió una unidad policial por sospechas de racismo

Policía alemana

 

 

 

La unidad de fuerzas especiales de la policía de Fráncfort será disuelta después de que varios miembros fueran acusados de participar en grupos ultraderechistas online que distribuían propaganda neonazi, anunciaron el jueves las autoridades regionales.

“La conducta inaceptable de varios agentes y de sus superiores” en los comandos de intervención especial (SEK) del ‘lander’ de Hesse “hizo necesaria su disolución total”, declaró el ministro de Interior de esta región del oeste de Alemania, Peter Beuth, del partido CDU de Angela Merkel.

Un equipo de expertos se encargará de la reestructuración de la unidad de élite.

En la víspera, la fiscalía anunció sus sospechas sobre veinte personas, entre ellas 18 miembros de la unidad SEK de Fráncfort, por estar implicados en estos foros de conversación, activos entre 2016 y 2019.

Según la revista semanal Der Spiegel, en el grupo se intercambiaban imágenes de Hitler, esvásticas e insultos contra solicitantes de asilo.

El jefe de la policía, Stefan Müller, recordó el jueves que a estos profesionales se les pide “exigencias morales particulares”. “Aquellos que no cumplen con el conjunto de estas exigencias no tienen nada que hacer en estas unidades”, declaró.

Varios escándalos similares sacudieron en los últimos meses a la policía y el ejército alemán, provocando suspensiones y reorganizaciones internas.

En octubre, los servicios de inteligencia contabilizaron 377 casos de extremismo de derecha en las fuerzas de seguridad, 319 de ellos en la policía, lo que supone una minoría de los 300.000 integrantes de estos cuerpos.

Los datos engloban casos desde enero de 2017 a marzo de 2020.

En Alemania se ha hecho palpable la porosidad entre la extrema derecha y una parte de la policía. El partido ultra Alternativa por Alemania (AfD) es el grupo del Bundestag con más agentes de policía en sus filas, 5 de 89.

AFP