A días del inicio del verano, temen que la variante Delta y la ralentización de la vacunación prolongue la pandemia en Europa

Las autoridades europeas quieren alentar las campañas de inmunización contra la COVID-19, pero aumenta la desconfianza sobre los desarrollos de AstraZeneca y Johnson & Johnson y los movimientos antivacunas boicotean la vacunación en Reino Unido

 

Mientras los líderes del G7 están reunidos en Carbis Bay, en Cornwall, al sur de Inglaterra, millones de dosis de vacunas quedan en farmacias y centros de vacunación europeos, en especial por la reticencia para inyectarse los desarrollos de AstraZeneca y Johnson & Johnson.

Por infobae.com

El compromiso de los líderes mundiales, para proporcionar mil millones de dosis, tiene como contracara que en Europa, al igual que en Estados Unidos, millones de dosis en stock queden varadas en farmacias o consultorios médicos privados. La cuestión comienza a inquietar a las autoridades sanitarias, quienes esperaban lograr pronto la inmunización colectiva, en especial preocupados por la propagación exponencial de la variante Delta o de la India. Todos miran que esta variante hoy es el 91% de los contagios en el Reino Unido.

En particular, las inyecciones de los cuidadores liberales o farmacias no despegan. Las grandes esperanzas que se depositaban en el acceso a la vacuna de Johnson & Johnson, que tiene la ventaja de requerir una sola inyección, quedó frustrada como solución para desterrar la desconfianza sobre el “golpe” de AstraZeneca y Oxford, derivada de los raros casos de trombosis.

Incluso esto datos llegan al mismo tiempo que las advertencias de la Organización Mundial de la Salud. Para la institución, el nivel de vacunación en Europa no es suficiente para prevenir un resurgimiento de la pandemia. La rama europea de la OMS ha pedido que se evite el “error” del aumento de casos en el verano de 2020.

“La cobertura de vacunación está lejos de ser suficiente”, advirtió el director europeo de la OMS, Hans Kluge, durante una conferencia de prensa online el jueves. El camino a seguir para lograr una cobertura de al menos el 80% de la población adulta es “todavía considerable”, enfatizó, pidiendo mantener las medidas de higiene y distanciamiento y evitar los viajes al hogar.

Italia, un caso que conmueve

Camilla Canepa, una joven de Génova, quien murió a los 18 años después de haberse aplicado la vacuna de AstraZeneca, ha vuelto a poner en debate el uso de este desarrollo. “Ella estaba preparando su diploma de bachillerato, ahora vamos a donar sus órganos. Lo hubiera querido así “, dijeron sus padres luego de dar a conocer el caso.

La adolescente fue internada en cuidados intensivos en el Instituto San Martino en Génova, la noche entre sábado y domingo después de aplicarse la primera dosis el 30 de mayo. Días después de recibir la vacuna de AstraZeneca, con sus esperanzas de un verano sin restricciones, la joven falleció en este Policlínico genovés.

A raíz de este caso, los expertos del Comité Técnico Científico del país releyeron las observaciones de aprobación de la Agencia de Medicamentos de Europa para decidir si dejan de administrar la vacuna AstraZeneca a personas menores de 60 años. Por debajo de ese umbral, la relación riesgo-beneficio ya no es una ventaja para la vacuna. Y lo es aún más para los jóvenes y las mujeres, como Camilla, de dieciocho años, que tras recibir el antídoto de Oxford, murió por una de esas raras trombosis combinadas con la reducción de plaquetas en sangre.

Francia pierde velocidad

Con cerca de 3 millones de dosis en stock en farmacias o consultorios médicos privados, las autoridades sanitarias se están quedando atrás en relación con los centros de vacunación. Incluso la vacuna de ARN mensajero de Moderna fluye más lentamente, mientras la vacuna de inyección única de Janssen está infrautilizada allí.

El 2 de junio, los vacunadores almacenaron millones de dosis, principalmente en farmacias y consultorios médicos o de enfermería. Esto es solo una pequeña parte de los 47,7 millones de dosis administradas en seis meses. Pero es tres veces más que las de Pfizer, una vacuna destinada exclusivamente a centros de vacunación y hospitales, y distribuida en volúmenes muy importantes, con 32 millones de dosis recibidas.

No todas las vacunas gozan del mismo entusiasmo. Por lo tanto, solo el 30% de la población dijo que confiaba en la vacuna británica AstraZeneca según una encuesta de Odoxa a principios de abril. Al 3 de mayo, solo se habían inyectado 4 de los 5 millones de dosis recibidas. La cuestión en estos días es si las 7 millones de dosis acumuladas de estos desarrollos encontrarán receptores, algo que sigue sin saberse. Sobre todo porque sólo los mayores de 55 años son elegibles para esta vacuna.

Contrariamente, es la vacuna de Pfizer la que ofrece mayor eficacia, disfruta de la mejor imagen y es mayoritaria en la campaña actual. Desde el inicio de la misma, el 67,9% de las vacunaciones se han realizado con la vacuna Pfizer / BioNtech, el 23,9% con AstraZeneca y el 7,7% con Moderna, según los últimos datos de la autoridad sanitaria.

¿Fracasa la vacunación en el Reino Unido?

Todos están mirando la progresión de los contagios en el país. Para algunos es motivo de una disparada de los “anti-vacunas”, al menos en las redes sociales. El Reino Unido, el país europeo donde mas avanzó el plan de inmunización -60% con una primera dosis y 42% con el plan completo-, es también uno de los lugares donde más está creciendo las infecciones por COVID 19.

Más del 90% de los casos de coronavirus en el Reino Unido son la variante Delta, dijo el ministro de salud del país. Al hablar ante un comité parlamentario el jueves, Matt Hancock dijo que la variante Delta, que se originó por primera vez en India, “ahora comprende el 91 por ciento de los casos nuevos”. En el día de ayer las autoridades confirmaron 7.232 nuevos casos y siete muertes, mientras aumentan los ingresos hospitalarios.

Incluso, un destacado científico del gobierno, Susan Michie, ha dicho que el barbijo es un legado de la pandemia que debería permanecer indefinidamente, lo que agrega desazón entre los británicos, que ya ven perdido en el almanaque el 21 de junio, fecha en la que esperaban una de las últimas etapas de la desescalada.

Las autoridades no creen que el pesimismo pueda justificarse. Hoy en día, el número diario de muertes permanece en un nivel particularmente bajo – 0,14 por millón de habitante – a pesar de que el primer ministro Boris Johnson señaló que “en algunos casos aumentan las hospitalizaciones, pero no a la velocidad de la segunda ola”.

Por tanto, el primer objetivo de las vacunas contra el Covid-19 no es cuestionado fundamentalmente por la variante Delta: de hecho, permiten prevenir el desarrollo de formas graves de la enfermedad. Los datos, en situación real, divulgados por la autoridad sanitaria nacional (NHS) indican que la eficacia de las dos dosis de Pfizer es del 88% y para AstraZeneca 60%, medidas para combatir esta variante dominante.

La tranquilidad para los países que componen la Unión Europea es que el 60% del plan de inmunización se apoya en el desarrollo de Pfizer/BioNTech, contrastando con Reino Unido, donde dos tercios fueron golpes del producto de la Universidad de Oxford y AstraZeneca.

Velocidad, vacunas y variantes

Los ánimos en Europa podrían describirse entre euforia y cautela. El Reino Unido está siendo un observatorio para la “experimentación real”. Las vacunas y las variantes están jugando dos carreras contra el tiempo.

Londres fue eficaz para vacunar a las personas vulnerables rápidamente y evitar la saturación de los hospitales y el consiguiente costo humano.

Sin embargo, el coronavirus tiene una ventaja en la posibilidad de propagarse. En ese sentido, la falta de inmunidad colectiva, permite al virus recircula, y crear variantes. Esto aleja la perspectiva de este “escudo inmunológico”. Mientras esto pase, y según las advertencias de la Organización Mundial de la Salud, la perspectiva de poner fin a la epidemia y volver a la vida anterior se desplaza para adelante.