Agua potable: Un “lujo” del que disfrutan pocos venezolanos

EFE/Miguel Gutiérrez

 

 

 

El caótico estado de los servicios públicos en Venezuela es conocido a nivel internacional. La poca distribución de gas doméstico, las fluctuaciones y reiteradas suspensiones de la energía eléctrica en la mayoría de los estados, las repetidas fallas en las telecomunicaciones de empresas provenientes del estado y la escasez de agua son solo algunas de las graves situaciones que el venezolano ha vivido durante los últimos 20 años.

Por Ana Guaita Barreto / LaPatilla.com

Cada una de ellas ha empeorado con el pasar de los años y no se vislumbran soluciones a corto, mediano ni largo plazo.

Son servicios sumamente importantes, sobre todo en un momento en el que el mundo atraviesa por una crisis sanitaria con la llegada del coronavirus; pero es precisamente en estos tiempos, que los venezolanos han visto mermar la calidad del suministro de cada uno de ellos.

Necesidad latente

Para prevenir los contagios de Covid-19 es necesario principalmente contar con agua potable en los hogares y así cumplir con la medida más importante de bioseguridad: el lavado de manos.

El acceso al agua, un derecho humano universal, se ha convertido en Venezuela en un “lujo” que no llega a todos los hogares, agudizando así el riesgo que tienen los venezolanos en esta pandemia, gracias a la corrupción y falta de mantenimiento de los embalses y represas distribuidoras en el país.

Frente a esta situación la legítima Asamblea Nacional llevó a cabo un debate sobre la falta de acceso al agua potable y la mala calidad de la misma en diversos estados del país.

En primera instancia, la diputada por el estado Zulia, Nora Bracho detalló que en Venezuela ya superamos el 90% de la población que no recibe agua de manera continua en Venezuela “y esta es una cifra alarmante y hasta escandalosa en un país que cuenta con buenas reservas de agua dulce”.

“Soluciones” ciudadanas

Ante esta realidad los venezolanos han tenido que conseguir otras opciones para acceder al precisado líquido, bien sea haciendo interminables colas para equipar bidones en tanques de llenado o pagando altas sumas de dinero por cisternas.

 

EFE/Miguel Gutiérrez

 

Y es que no solo en los hogares venezolanos está presente esta problemática. En los hospitales del país le solicitan a los familiares de cada enfermo que lleve su carga de agua para cumplir con su aseo dentro del recinto hospitalario. Así lo detalló la diputada Bracho en su intervención, quien afirmó que no puede existir salubridad ante una realidad como ésta.

No apta para consumo humano

“El servicio del agua potable, un servicio que poco llega y cuando llega, llega en condiciones no aptas para el consumo humano”, así lo explicó el diputado Gilmar Márquez.

Y es que en reiteradas oportunidades se ha evidenciado que el agua que sale por las tuberías de distintos estados de Venezuela llega de color marrón, acompañada de bacterias o animales y con un olor fétido en su interior.

Un ejemplo contundente es el caso de Puerto Cabello, donde algunos vecinos denunciaron que el agua que salía por las tuberías venía acompañada de camarones.

Nos preguntamos, ¿Qué proceso de potabilización se está siguiendo en cada entidad?

 

EFE/Miguel Gutiérrez

 

 

Es importante recordar que las empresas hidrológicas del país fueron intervenidas por el estado en distintos momentos “para garantizar el suministro de agua potable al pueblo”, sin embargo “el pueblo” es quien menos se ha visto beneficiado con estas acciones del régimen.

Pueblo enardecido

Todos los estados de Venezuela, en mayor en menor intensidad, presentan fallas en el suministro de agua potable y es por ello que se ocasionan cientos de protestas cada mes.

Es infinita la cantidad de protestas que ha llevado a cabo la sociedad venezolana en exigencia del preciado líquido.

 

Vecinos de Las Delicias en Barquisimeto, estado Lara denuncian que tienen más de dos meses sin suministro de agua potable. acceso

 

El pasado 24 de mayo los habitantes de Barquisimeto, siendo afectos al régimen, le pidieron al gobierno regional que “por favor” les suministrara agua potable.

Y no solo protesta la sociedad civil por falta de agua en los hogares: también protestan en los hospitales, centros penitenciarios y demás instituciones.

 

EFE/MIGUEL GUTIERREZ

 

La diputada Deyalitza Aray en su intervención afirmó que tienen “suficientes elementos para mostrar la desidia, la dejadez, el abandono, pero sobre todo también la corrupción porque basta con revisar cada presupuesto, cada Ley de endeudamiento”.

Ante esta cruda realidad los venezolanos no tienen otra opción, sino esperar “cada 15 y último” para poder parar un camión cisterna o abastecer sus tanques con agua de ríos, de lluvia o, incluso, agua de mar y de esta forma apaciguar la grave crisis que azota a cada hogar.