Revelaron que Trump habría presionado al Departamento de Justicia para cambiar resultado electoral

Diario NY

 

El expresidente Donald Trump presionó al Departamento de Justicia (DOJ) para que tomara en cuenta sus reclamos sobre el supuesto fraude electoral, en su búsqueda por cambiar el resultado.

Por: Diario NY

Según un reporte de The Washington Post, el personal del expresidente comenzó a enviar correos electrónicos a Jeffrey Rosen, quien era el número dos del DOJ, pidiéndole que aceptara las afirmaciones de fraude electoral en las elecciones de 2020 al menos 10 días antes de que Rosen asumiera el cargo de fiscal general interino.

La información se dio a conocer con base en correos electrónicos divulgados por el Comité de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes antes de una audiencia sobre el motín del 6 de enero en el Capitolio por parte de los seguidores del expresidente.

 

El reporte agrega que el mismo día en que el Colegio Electoral se reunió para certificar los resultados fue el día en que Trump anunció que William Barr dejaría el cargo de fiscal general, su asistente le envió a Rosen un correo electrónico con una lista de quejas.

Entre otros aspectos se proporcionaba información y un supuesto “análisis forense” de las máquinas de Dominion Voting Systems, específicamente en el Antrim, Michigan.

Incluso se hicieron sugerencias sobre cómo podrían utilizarse ciertos argumentos en contra de la teoría del presidente Trump.

Las quejas siguen una ruta similar a los argumentos de Rudy Giuliani, exabogado personal del expresidente, quien en una conferencia de prensa señaló que las máquinas Dominion participaron el supuesto “fraude”. El también exalcalde fue demandado por la empresa.

El reporte de los correos confirma que el expresidente Trump ejerció presión al sistema judicial para atender sus quejas, aunque sin pruebas sobre las acusaciones.

Los correos a Rosen continuaron hacia finales de de diciembre, cuando el exjefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, le envió una petición de la abogada Cleta Mitchell sobre supuesto fraude electoral en Georgia.

 

La orden era clara: investigar, saltándose cualquier proceso judicial, es decir, presentar una demanda formal en un tribunal.