Alberto Fernández hace una apuesta geopolítica en Latinoamérica sin apoyo del Mercosur y bajo la mirada diplomática de EEUU

Alberto Fernández hace una apuesta geopolítica en Latinoamérica sin apoyo del Mercosur y bajo la mirada diplomática de EEUU

En la imagen, el presidente de Argentina, Alberto Fernández. EFE/Juan Mabromata/Archivo

 

 

 





 

Alberto Fernández hizo anoche un audaz movimiento geopolítico para lograr que la Argentina controle a la CAF, un banco de desarrollo de América Latina que será un protagonista clave en la región para financiar obras públicas que permitirán atenuar las consecuencias sociales, económicas y sanitarias causadas por el COVID-19.

Por: Infobae

El movimiento geopolítico consistió en proponer a Christian Asinelli, actual subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales, como titular de la CAF. Asinelli trabaja al lado de Gustavo Beliz -secretario de Asuntos Estratégicos-, tiene formación académica y sabe como funcionan los organismos multilaterales.

“No se trata de la candidatura de un país, ni de una ideología, ni de una mayoría circunstancial. Se trata de proyectar el nuevo Banco de Desarrollo de América Latina desde la cultura del diálogo y de los acuerdos que lo transformaron en la institución financiera regional de mayor crecimiento en las últimas dos décadas”, argumentó Beliz en la carta de nominación de Asinelli.

La candidatura formal de Argentina está avalada por Bolivia, Venezuela y República Dominicana. Beliz aguardó que México apoyara la nominación de Asinelli, pero hubo un inesperado problema burocrático y el secretario presentó los avales con la firma suplente de Dominicana.

De todas maneras, en un conteo preliminar, Argentina tiene el apoyo de España, Portugal, Bolivia, Venezuela, México, República Dominicana y Trinidad y Tobago. Es decir: Asinelli ya tiene nueve votos, porque Bolivia y Venezuela tiene voto doble, y Dominicana no participa de la elección del titular de la CAF.

La candidatura de Asinelli está acechada por Sergio Díaz Granados, un economista conocido en Washington que fue presentado como candidato a la CAF por Colombia, Ecuador y Perú. Díaz Granados no estaba en los planes de nadie, pero la crisis social en Colombia se lastró a la primera opción que tenía Iván Duque. Se trataba de Alberto Carrasquilla, exministro de Hacienda, que redactó una reforma tributaria que puso a su país en pie de guerra.

La aparición de Perú avalando al candidato de Colombia y Ecuador causará una impugnación formal de la Argentina. Sucede que Pedro Castillo, presidente electo de Perú, acordó con Evo Morales que votaría al candidato presentado por Alberto Fernández.

Sin embargo, Francisco Sagasti que aún es el Presidente de Perú, decidió que apoyará la candidatura de Diaz Granados. Como la elección del nuevo titular de la CAF será el 5 de julio, desde una perspectiva formal no habría lugar a la impugnación. Sagasti aún estará en funciones constitucionales y no hay motivo legal para anular su decisión política.

En este contexto, y si no prospera la impugnación de la Argentina, Díaz Granados tendría los votos de Colombia, Ecuador y Perú. Total: 6 adhesiones. Los tres países son miembros fundadores de la CAF y cada uno tiene doble voto.

Argentina integra el Mercosur y sus socios son Brasil, Paraguay y Uruguay. Asinelli sueña con los votos del bloque regional, pero hasta anoche Jair Bolsonaro, Mario Abdo Benítez y Luis Lacalle Pou se inclinaban por apoyar al candidato Díaz Granados.

Hay negociaciones reservadas con Benítez y Lacalle Pou -Alberto Fernández considera que Bolsonaro ya es un caso perdido-, y ayer se juraba en Casa Rosada que Paraguay y Uruguay consideraban su posición de compromiso con Colombia.

Benítez y Pou tienen diferencias ideológicas con Alberto Fernández y se sienten más cómodos con Duque. Una sensación política que le costará muchísimo modificar al jefe de Estado de la Argentina. Sin esos votos, más la reticencia actual de Chile, se podría complicar la llegada de Asinelli al directorio de la CAF.

Estados Unidos se comprometió a no impugnar las ambiciones geopolíticas de Alberto Fernandez. Juan González, asesor principal de Joseph Biden para América Latina, le aseguró al Presidente que no habría bolilla negra para Asinelli. Sucedió en un almuerzo a la distancia que compartieron hace dos meses en la quinta de Olivos.

Pero Argentina ayer se abstuvo de condenar a la dictadura de Nicaragua durante una sesión del Comité Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA). La Casa Blanca había pedido a Alberto Fernández que hiciera una condena explícita al régimen sandinista, y quedó decepcionada cuando comprobó que la Casa Rosada había optado por abstenerse junto a México, Belice, Honduras y República Dominicana.

Washington ya viró de apoyo implícito a la Argentina -no vota en la CAF- a la posición de cautela diplomática. Eso significa que Biden puede dejar correr a Asinelli o inclinar la balanza en favor de Díaz Granados. Hasta hora, en el Salón Oval, consideran que Duque es más previsible que Alberto Fernández.