Tres razones por las que ahora los CDC consideran preocupante la variante Delta

Diario NY

 

La variante Delta de coronavirus fue detectada por primera vez en India, donde ha causado estragos en la salud pública y altos índices de mortandad. Identificada también como B.1.617.2, esta mutación de la cepa original del virus SARS-CoV-2 es ahora considerada como “variante preocupante” en la clasificación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) por varias razones.

Es más contagiosa

La clasificación de los CDC especifica que la variante Delta tiene una mayor transmisibilidad, es decir, que se contagia con más facilidad que otras variantes y que la cepa original del virus. Las autoridades de salud de Reino Unido, donde esta mutación ha retrasado sus planes de apertura de actividades, han señalado que puede ser hasta 40% más contagiosa que la cepa original.

Se sabe que la variante Delta se encuentra presente en al menos 46 estados de EE.UU. y que, según los mismos CDC, representa prácticamente el 10% de los casos de infección en este país hasta el 5 de junio.

 

Las vacunas pueden ser menos efectivas

Si bien las vacunas contra el COVID-19 ofrecen una protección sólida contra las variantes, en el caso de la B.1.617.2 esa protección puede ser menor. Un estudio de The Lancet halló que, luego de la segunda dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech, el fármaco puede proteger en 79% contra una infección por la variante Delta; en cambio, la misma vacuna ofrece un 92% de protección contra otras mutaciones como la Alpha.

Esta información fue secundada por el doctor Anthony Fauci, quien informó que sólo las personas completamente vacunadas pueden estar protegidas contra esta mutación. En cualquier caso, la mejor manera de protegerse en cierta medida contra ésta y otras variantes del virus es concluir el esquema de vacunación lo más pronto posible.

Puede ser resistente a los tratamientos médicos

Uno de los tratamientos más utilizados para tratar los casos graves de COVID-19 es el uso de anticuerpos monoclonales. Los anticuerpos monoclonales son proteínas artificiales que actúan como anticuerpos naturales del cuerpo en el sistema inmunológico para combatir enfermedades e infecciones.

Los anticuerpos monoclonales se utilizan frecuentemente para tratar enfermedades como el cáncer y la FDA aprobó su uso de emergencia en noviembre de 2020 para tratar el COVID, particularmente en pacientes pediátricos mayores de 12 años y en adultos arriba de 65 años. Según los CDC, la variante Delta puede ser más resistente a este tipo de tratamientos con anticuerpos monoclonales.

Otras características de la variante Delta

Otra característica de la variante Delta es que puede provocar fallas en las pruebas de detección y diagnóstico, además de causar síntomas distintos a los ya conocidos desde el inicio de la pandemia. También puede desencadenar una enfermedad más grave que otras cepas.

La clasificación de los CDC incluye tres categorías para situar a las variantes del nuevo coronavirus:

 

  1. Variantes de interés (VOI), donde inicialmente se clasificó a la variante Delta.
  2. Variantes de preocupación (VOC), donde ahora los CDC identifican a la variante Delta. La Organización Mundial de la Salud la clasificó como preocupante desde el pasado 10 de mayo.
  3. Variantes de alta consecuencia (VOHC), donde hasta el momento no se encuentra ninguna mutación.

Las variantes actuales de preocupación en Estados Unidos “están siendo monitoreadas de cerca y caracterizadas por agencias federales”, aseguran los CDC.