España detiene a un opositor venezolano a petición de Maduro

Rolando Figueroa, exiliado venezolano, durante una entrevista con LA RAZÓNPEPE FERRINLA RAZÓN

 

El opositor venezolano Rolando Figueroa ingresó ayer en la prisión de Teixeiro, en Coruña. Venezuela había pedido a las autoridades españolas que lo extraditasen y finalmente, con su entrada en la cárcel, todo apunta a que el Gobierno de Pedro Sánchez cumplirá con el polémico requerimiento de Nicolás Maduro.

Por larazon.es

El abogado de 42 años, miembro de Voluntad Popular, residía en Coruña desde 2017, junto a su mujer, de nacionalidad española, y sus dos hijos, de 12 y 8 años, también españoles. Rolando Figueroa vino a España huyendo de la persecución, la grave crisis humanitaria y por darle un mejor porvenir a sus hijos en un país libre en el que se respeten los Derechos Humanos. Además de que todos los miembros de su familia tenían pasaporte español, en la decisión pesaron los vínculos con España. En Madrid estudió un posgrado de Derecho, en la Complutense.

Mary Fe, su esposa, reconoce a LA RAZÓN que «tristemente ha llegado el día más temido. Por mucho que nos habíamos mentalizado sobre que esto podía suceder, al final, es demasiado duro. Pero le prometí a Rolando que me mantendría fuerte y eso voy a intentar». Al otro lado del teléfono, la gallega está destrozada. Aún no sabe cuándo podrá volver a su marido, pues Rolando ha sido aislado en una celda por el coronavirus. De repente, Mary Fe tiene que lidiar con la burocracia de una prisión y aprender a registrarse y conseguir cita para ver a su marido. Se conocieron en Venezuela en 2005 y en 2008 se casaron allí. Cuando todo empeoró, ella pensó que «en Galicia sería más fácil establecernos, pues toda mi familia es española». Mary Fe, a pesar de la conmoción, se muestra optimista: «Rolando es bueno, es el mejor papá que yo pude elegir para mis niños y voy a hacer lo que sea por sacarlo pronto de ahí». En suma, «que se solucione todo y comenzar de nuevo como él se merece».

Las autoridades venezolanas solicitaron su extradición a España en 2018, cuando el presunto delito del que acusan a Figueroa, (estafa agravada en la compraventa de medicamentos) estaba a punto de prescribir. Desde el despacho Oliver Abogados, que defienden a Rolando pro bono, reconocen que una vez más se ha camuflado una persecución política bajo un delito común: la única manera de traerse de vuelta a los opositores que han logrado abandonar el país.

Mary Fe explica que su marido estaba en pleno proceso para solicitar asilo, «pero sin la ayuda de Acnur, de la comisión interministerial o del Defensor del Pueblo eso podría demorar años». Pese a todo, Rolando no pierde la esperanza e insiste en que confía en la Justicia y en las autoridades españolas. «Ratifico plenamente mi confianza en la administración de justicia española y en la imparcialidad del sistema de justicia», indicó Rolando Figueroa en la última entrevista publicada en LA RAZÓN.

De hecho, no es el único venezolano residente en España en el denominado «corredor de la muerte», pues saben cuál será su destino si son extraditados a Caracas. Ernesto Luis Quintero fue detenido en febrero en Madrid y aún continúa en la prisión de Soto del Real a la espera de que se resuelva su petición de asilo. Caracas también ha solicitado a la Justicia española que entregue a Leopoldo López. La diferencia con el coordinador nacional de Voluntad Popular, partido del que también es militante Figueroa, es que López sí fue juzgado en Venezuela, algo que ni siquiera ha llegado a ocurrir en el caso de los otros dos venezolanos.