“Me revisaron y me tocaron”: Periodista denunció terribles abusos de policías en Bolívar

Periodista Scarlet Soto / Instagram

La periodista venezolana Scarlet Soto denunció este domingo que varios oficiales de la Policía del Estado Bolívar (PEB) adscritos al Centro de Coordinación Policial Brisas del Orinoco, la agredieron físicamente en horas de la noche del sábado 19 de junio.

Por: El Cooperante

“En un punto de control instalado en el semáforo de la avenida España con la avenida Menca de Leoni -sitio totalmente oscuro- le indican a la persona que me acompaña y conductor del vehículo que se estacione”, comienza el relato en su cuenta de Twitter.

Explicó que tras pasar diez minutos en el interior de su vehículo, decidió bajarse para preguntar a los funcionarios si podían continuar con su camino o si tenía que dirigirse a otro lugar.

“Un oficial totalmente alterado me dice que los sigamos al comando… Una vez en el sitio, inició mi historia de terror”, agregó.

Afirmó que durante su detención recibió fuertes golpes por parte de una funcionaria, identificada como Katerín García, quien además se encontraba acompañada de otros cinco miembros de la Policía. “Me tiraron al piso y me arrodillaron con la cabeza hacia el piso. Yo gritaba de miedo e impotencia”, dijo.

Soto aseguró que el grupo puso fin a sus maltratos luego de que uno de ellos les ordenara calmarse. Expuso que el grupo de policías tenían retenida a su perrita, quien andaba con ella al momento de su detención, “me decían que la llevarían a la basura”, explicó la periodista.

Según Soto, la agresión se agravó cuando le manifestó a la funcionaria que llevaba en su cartera 400 dólares en efectivo.

“De inmediato comenzó a gritarme y no se lo permití; me salí de la oficina y luego vino un funcionario a maltratarme y lo enfrenté. De ahí comenzó la agresión colectiva hacia mí”.

Ante su negativa, la mujer fue esposada junto a su perrita en la reja de la celda de los delincuentes comunes, donde recibió burlas. “Luego me revisaron y hasta los senos y pompis me tocaron. Finalmente me hurtaron 100 dólares”.

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