Merey, una semilla que les da el sustento a los zulianos

Foto: José Núñez / Crónica Uno

 

Isaac Barboza, de 40 años de edad, aún tiene frescos en su mente los recuerdos de su juventud. Con apenas 10 años ya se paraba en la vía que conduce a La Concepción (Maracaibo) para vender merey en frascos de vidrio y así aportar para la casa. “Mi papá nos abandonó, así que yo tuve que ayudar a mi mamá a criar a mis hermanas, y con eso nos ganábamos el pan. Uno como es muchacho y curioso aprende rápido”, reveló.

Por Mariela Nava / Crónica Uno

Esta fruta es conocida en el Zulia como caujil, y en otras zonas de Venezuela como anacardo, marañón, nuez de la India o castaño de cajú. La pulpa de la fruta, de sabor áspero y agrio, es usada también para preparar dulces, y es buscada por su alto contenido de vitaminas B1, B2, B3, B6 y C, además de minerales como potasio, calcio, hierro, fósforo y magnesio. Sin embargo, el mayor aprovechamiento se obtiene de la semilla, de la cual se extrae la nuez, de sabor dulce y crujiente.

Con el paso de los años y con solo tercer grado de primaria, Isaac aprendió carpintería, que le dio sustento a su familia hasta que en marzo de 2020 llegó la pandemia de COVID-19 a Venezuela. Como otros oficios, este también fue mermando hasta paralizarse por completo. Desesperado, el hombre comenzó a barrer patios, hizo pequeños trabajos de albañilería y cuanta maraña le salía para sobrevivir durante el primer año de pandemia.

En abril pasado, Isaac pudo reunir tres dólares para comprar las primeras semillas de caujil y así retomó su trabajo de la niñez. En el barrio Rafael Urdaneta, donde vive con su esposa y su hija, hay varias familias que se alimentan de la venta de la fruta.

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