Grupos de EEUU instaron a tomar medidas tras el informe de la ONU sobre racismo

Imagen ilustrativa vía AP

 

Grupos en defensa de los derechos civiles y contra la brutalidad policial en Estados Unidos pidieron este lunes a las autoridades que tomen medidas ante un reciente informe de la ONU sobre el racismo sistémico.

La oficina de la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachellet, publicó hoy un informe sobre el racismo contra afrodescendientes –encargado tras el asesinato de George Floyd por un policía– en el que EE.UU. es el país más mencionado.

Tras el análisis de 190 casos de muertes relacionadas con la intervención de las fuerzas del orden en todo el mundo, se concluye que estas muy raramente responden a abusos o crímenes cometidos contra afrodescendientes, en parte porque se hacen investigaciones deficientes y no hay mecanismos de control, de denuncia y de sanciones adecuadas.

Entre las recomendaciones, se pide a todos los Estados que dejen de negar esta realidad y empiecen a desmantelar el andamiaje del racismo, combatir la impunidad y generar así confianza en las comunidades de afrodescendientes.

En un comunicado, el director del programa de Derechos Humanos de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), Jamil Dakwar, consideró el documento “histórico” y urgió al Gobierno de Joe Biden y al Congreso estadounidense a que “presten atención” y “tomen medidas”.

“El liderazgo global de EE.UU. en los derechos humanos y la justicia racial debe empezar en casa. Sin abordar las causas de raíz del racismo sistémico y empezar el proceso de reparación, seguirá visto como falso e hipócrita”, escribió.

En el mismo sentido se pronunció Wade Henderson, consejero delegado de otro grupo pro derechos humanos, que pidió a la Administración del presidente Joe Biden, a los legisladores y a otros representantes electos, que actúen “sobre los asuntos clave que afectan a las vidas de la gente negra en Estados Unidos”.

“Desde la aplicación de la fuerza hasta el voto; de las oportunidades económicas hasta la educación, aún se necesitan cambios transformadores para remediar las injusticias forjadas por el supremacismo blanco”, agregó.

También se hizo eco Collette Flanagan, fundadora de Mothers Against Police Brutality (Madres contra la brutalidad policial), que mostró su esperanza en que el informe sea “un faro” para que otros países “se planten contra los atroces asesinatos extrajudiciales a manos de las fuerzas del orden de EEUU” y que haya una rendición de cuentas.

Por su parte, Vickie Casanova-Willis, codirectora ejecutiva de la Red de Derechos Humanos de EEUU, aseguró que el informe ofrece “esperanza” a las comunidades afectadas y a los grupos activistas para que “el mundo no siga haciéndose el ciego ante los crímenes nacionales contra la humanidad”./ EFE