La finca secreta de El Algarve en la que la policía no ha buscado a Madeleine McCann

Cartel sobre la desaparecida niña británica de tres años Madeleine McCann, en el balneario portugués de Lagos, el 12 de mayo de 2007. Hugo Correia / Reuters

 

Una finca de unos 5.000 metros cuadrados, vallada, rodeada de vegetación y custodiada por cuatro perros de raza kangal, una raza de origen turco, de carácter fuerte, con la mordedura más agresiva del mundo y que son utilizados para defender a los rebaños de ovejas de los ataques de los depredadores.

Por larazon.es

La noticia ha caído como una losa sobre los investigadores alemanes que buscan pruebas contra Christian Brueckner por el secuestro y asesinato Madeleine McCann en mayo de 2007. Han buscado en pozos, lagos, viviendas en Portugal y Alemania, pero nunca han entrado en esa finca, que ahora se convierte en un foco de importante de atención. Nadie conocía su existencia. Propiedad de Nicole Fehlinger, una ex novia de Brueckner, está ubicada a unos 60 kilómetros de Praia da Luz, localidad de la que desapareció la pequeña Maddie días antes de su cuarto cumpleaños, según revela el diario británico “Mirror”.

En la revisión del caso y dentro del proceso de nuevos interrogatorios llevados a cabo por la inteligencia alemana, el padre de Nicole, Dieter, soltó la “bomba”. Su hija vivía en El Algarve en el momento en el que se produjo el secuestro y tenía acceso una finca secreta. “Nadie sabe que mi hija no solo tenía a su disposición la residencia privada en Portugal, sino también un recinto separado. Nadie ha registrado nunca allí, nadie la ha relacionado con Maddie, Brueckner o Nicole”, dijo durante el interrogatorio.

“Es una propiedad cubierta de vegetación de más de 5.000 metros cuadrados. Era un área segura, cerrada con vallas y cuatro perros Kangal agresivos que estaban allí día y noche. El área está completamente cubierta de maleza, no es visible. Nadie podía entrar o salir, solo mi hija y quizás Brueckner con ella“, añadió Dieter.

Imagen aérea de la finca secreta desocnocida por los investigadores y que podría tener relación con el caso Madeleine McCann GOOGLE MAPS

 

El complejo secreto está ubicado en una zona cercana a la casa en la que vivía Nicole en el Algarve, a unas 38 millas de Praia da Luz (61 kilómetros).

Dieter ya había sido interrogado anteriormente, pero “se le pasó” dar un detalle tan importante como este, que podría dar un nuevo giro a la investigación. Esta información está siendo valorada por los investigadores, que no han descartado trasladarse hasta el lugar para analizar si Brueckner pudo haber llevado allí a la hija de los McCann en la noche del 4 de mayo de 2007.

Hasta ahora, Nicole Fehlinger no figuraba en la lista de personas investigadas por las autoridades alemanas y no se tiene constancia de que pueda tener relación con el caso. Nicole vivió en Portugal y trabajó en un programa de acogida para jóvenes alemanes con problemas. Según documentos judiciales portugueses, Brückner y Nicole se conocieron en un bar y mantuvieron una relación durante dos años. Unos meses después de la desaparición de la menor británica pasaron juntos un fin de semana en Lisboa y mantenían contacto telefónico de manera habitual. Nicole trabajaba como recepcionista en un hotel y regresó a Alemania hace diez años. Los encargados del caso tratan ahora de saber si Brueckner y Nicole mantuvieron el contacto tras el regreso del alemán a su país en el año 2012.

Christian Brueckner es el principal sospechoso de la desaparición de Madeleine pero no hay pruebas concretas que lo incriminen LA RAZÓNLA RAZÓN

 

Toda esta información pudo ser la que llevara al fiscal encargado del caso Hans Christian Wolters a decir a primeros de junio que después de los últimos meses de trabajo se ha conseguido el testimonio de varios testigos que permitirían resolver el caso “en unos meses”. Sin embargo, el fiscal dejó claro que no habían logrado respuestas a todas sus preguntas, pero que su equipo había recibido información “muy interesante”.

Brueckner cumple seis años de prisión en una cárcel alemana por la violación de una turista británica meses antes de la desaparición de Madeleine. Wolters le señaló el verano pasado como principal sospechoso del secuestro y asesinato de Maddie, después de cuatro años de investigaciones. Wolters indicó en ese momento que el caso estaba cerrado al 90 por ciento, pero nunca ha llegado a presentar pruebas contra él. El único indicio es que el teléfono del pedófilo convicto le sitúa muy cerca de los apartamentos de Praia da Luz a la hora que desapareció la niña británica. Mantuvo una conversación de 30 minutos que los investigadores no han logrado resolver. No saben ni con quien habló ni el contenido de la conversación.

Brueckner rompió su silencio

La noticia llega tan solo unas semanas después de que Brueckner rompiera su silencio en una carta fechada al primeros de mayo y remitida al diario “Bild”, en la que cargaba contra el fiscal Wolters y decía que debía dimitir por haberle acusado de un crimen sin pruebas y de haber puesto en marcha una campaña mediática contra él: “Acusar a alguien es una cosa pero lo que se ha hecho conmigo es un escándalo increíble. El fiscal ha puesto en marcha una campaña pública contra mí llena de prejuicios sin que se haya producido un juicio”.

Carta manuscrita de Christian Brueckner, en la que pide la dimisión de los fiscales por haber orquestado una campaña contra él sin tener pruebas BILDBILD

 

Brueckner denunció que “la libertad de expresión no es un derecho básico para que todos puedan decir y escribir lo que quieran. La libertad de expresión no protege a todos. Protege a una minoría. No protege los puntos de vista más lógicos, convincentes o populares, sino más bien la posición de los demás. Pido a los fiscales de Brunswick (Hans Christian) Wolters y (Ute) Lindemann que renuncien a sus cargos”.