Un jurista y clérigo conservador, nuevo jefe del Poder Judicial de Irán

El veterano jurista y clérigo conservador Gholamhosein Mohseni Ejei. EFE/EPA/LEADER OFFICE HANDOUT

 

 

 

El veterano jurista y clérigo conservador Gholamhosein Mohseni Ejei, quien fue también ministro de Inteligencia, fue nombrado este jueves nuevo jefe del Poder Judicial, en sustitución del presidente electo del país, Ebrahim Raisí.

En su decreto de designación, el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, destacó que Ejei tiene “una valiosa experiencia, un profundo conocimiento y un brillante historial en materia judicial”.

Hasta hoy, Ejei era el adjunto de Raisí, es decir, el segundo funcionario más alto del sistema judicial del país, y había sido con anterioridad portavoz del Poder Judicial y fiscal general.

El clérigo también ocupó la cartera de Inteligencia, entre 2005 y 2009, durante el primer mandato del presidente ultraconservador Mahmud Ahmadineyad.

El líder pidió a Ejei que implemente “el plan de transformación existente” en el Poder Judicial, incremente el uso de la tecnología y honre “los servicios prestados por jueces piadosos pero enfrente las violaciones al mismo tiempo de manera decisiva”.

También agradeció en su decreto “los valiosos servicios” prestados por Raisí durante su desempeño como jefe del Poder Judicial, desde marzo de 2019, así como su “honorable historial”.

Raisí fue elegido presidente en los comicios del pasado 18 de junio, en los que logró un 62 % de los votos, y tomará posesión a principios de agosto.

El presidente electo solicitó ayer al líder en una carta permiso para concentrarse en la formación de su próximo gobierno y ser sustituido en el puesto de Jefe del Poder Judicial.

La carrera judicial de Raisí no está exenta de polémica ya que fue miembro de la llamada “comisión de la muerte”, que supervisó las ejecuciones de presos políticos en 1988.

Tras su elección como presidente, organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han criticado duramente el rol de Raisí, tanto en el pasado, como en estos dos últimos años, cuando miles de personas fueron detenidas y condenadas por participar en protestas antigubernamentales.

EFE