Desde un remoto pueblo de Paraguay, madre vuela a Miami buscando noticias de su hija desaparecida tras el derrumbe

SURFSIDE, FLORIDA – 2 DE JULIO: Un detalle de un monumento que tiene imágenes de algunos de los desaparecidos del edificio de condominios Champlain Towers South de 12 pisos parcialmente derrumbado el 2 de julio de 2021 en Surfside, Florida. Las imágenes se colocaron en la cerca mientras los seres queridos intentaban encontrarlas. Se reporta la desaparición de más de cien personas mientras continúan los esfuerzos de búsqueda y rescate. Michael Reaves / Getty Images / AFP (Foto de Michael Reaves / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images a través de AFP)

 

A los 49 años, Juana Villalba dejará Paraguay por primera vez para un viaje que nunca hubiera querido hacer.

La mujer que reside en una pequeña localidad rural a unos 200 kilómetros al este de Asunción partirá el sábado hacia Estados Unidos en busca de noticias de su única hija, Leidy Luna, desaparecida entre los escombros del edificio que se derrumbó la semana pasada en Miami.

Juana, quien tiene otros dos hijos varones, viajará junto a Lourdes Luna, prima de Leidy. Ambas obtuvieron el viernes una visa de emergencia para ingresar a Estados Unidos, un día después de haber tramitado sus pasaportes.

“Lo primero que queremos es encontrarla. Si sabemos que está ahí, vamos a tener una idea (de lo que le pasó) y no estar pensando en 1.000 cosas”, dijo Luna a Reuters mientras regresaba desde Asunción a su casa en Eugenio A. Garay para preparar maletas.

“Estos días han sido terribles para nosotros, es todo muy desesperante. Su mamá no ha tenido tiempo ni de llorar”, agregó.

Al igual que lo hará Juana, Leidy dejó por primera vez el país semanas atrás cuando embarcó rumbo a Miami junto a la hermana de la primera dama de Paraguay, Sophia López Moreira, su esposo y sus tres hijos, que también están desaparecidos tras el colapso del condominio Champlain Towers South en Surfside.

Leidy se graduó como enfermera y trabajaba desde hacía casi un año cuidando a los niños de la familia para ayudar a su madre y continuar estudiando, según Lourdes. “Ella estaba nerviosa por el viaje pero emocionada. Después, estando allá, nos avisó que se encontraba muy bien”, relató.

Autoridades estadounidenses confirmaron que 20 personas murieron tras el colapso, con unas 130 que permanecen desaparecidas y se teme estén enterradas bajo toneladas de concreto y metal retorcido. La búsqueda de víctimas entre los escombros continuaba el viernes en medio de temores de nuevos derrumbes.

Reuters