Madre huyó con sus hijos a EEUU tras ser secuestrada por narcotraficantes en México

Madre huyó con sus hijos a EEUU tras ser secuestrada por narcotraficantes en México

TIJUANA (MÉXICO), 02/07/2021.- La señora Elizabeth (c) camina hoy, en la garita peatonal de San Ysidro, en la ciudad de Tijuana, estado de Baja California (México). EFE/ Joebeth Terriquez

 

Tras sufrir un violento secuestro por parte del crimen organizado, una madre mexicana de Aguililla, localidad de Michoacán controlada por el narcotráfico, huyó junto a dos de sus hijos a la norteña ciudad de Tijuana y este viernes logró cruzar la frontera de Estados Unidos.

Por Carlos Zúñiga / EFE

Fue el pasado 2 de junio cuando María, nombre que la mujer dio a Efe para proteger su identidad, fue raptada por presuntos miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación, grupo criminal que encabeza Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”.

De acuerdo a su relato, ese día escuchó gritos en su casa por lo que fue corriendo y observó cómo cuatro hombres sacaban por la fuerza a su hijo Víctor, de 20 años de edad.

María pidió que dejaran a su hijo en paz y los sujetos respondieron con golpes y la arrastraron hasta una camioneta.

“Un hombre me agarró de mi trenza y como no quería cooperar para caminar, me arrastraron, a él se lo llevaron en un carro y a mí a otro, pero como no quería subirme me pegaron tres patadas, una fallaron y con la otra me quebraron la nariz”, narró.

Recuerda que la llevaron junto a su hijo a un espacio despoblado, en donde a ambos los golpearon con barrotes, a ella en la cabeza y a su hijo en los glúteos, exigiéndoles la ubicación de personas que desconoce.

María fue atada y obligada a ver cómo su hijo era torturado, pues un par de hombres le vaciaban ácido en su rostro y brazos, y entre el dolor y el llanto ella recuerda que él le decía: “mamá, perdóname por todo, ya nos van a matar”.

TIJUANA (MÉXICO), 02/07/2021.- La señora Elizabeth (c) con su familia hoy, en la garita peatonal de San Ysidro, en la ciudad de Tijuana, estado de Baja California (México). EFE/ Joebeth Terriquez

 

Según cuenta esta madre, Víctor fue violado en repetidas ocasiones por los criminales, quienes después los separaron, llevándose al joven en un vehículo.

A ella la arrojaron a una zanja de la cual pudo salir, pero antes la obligaron a grabar un video en donde afirmaba su liberación gracias “El Mencho”.

“Me lo quitaron y le echaban ácido en los ojos, lo quemaban, le echaban en el cuerpo, él sentía a morirse, él gritaba mamá defiende y cómo lo defendía, ocho horas nos tuvieron así”, explica con lágrimas y voz quebrada.

Otro de sus hijos, Chuy, recuerda ese día como si fuera ayer, pues tiene en la mente cómo a sus 16 años un grupo de hombres lo tomó de los brazos y lo arrojó al suelo para pegarle con un AK-47 en la cabeza, pero dice que por su edad no le siguieron haciendo daño.

Chuy cuenta que su hermana menor alcanzó a esconderse detrás de un árbol de limones y por la noche vieron a su madre regresar llena de sangre y el rostro desfigurado, pero no supieron más de Víctor.

HUÍDA A ESTADOS UNIDOS

Los tres huyeron a Tijuana de forma inmediata, llegando a esta ciudad fronteriza se encontraron con el pastor Alberto Rivera, quien dirige el albergue Ágape.

El pastor los recibió y los contactó con una abogada.

María y sus dos hijos ingresaron este viernes a Estados Unidos siendo recibidos por familiares que viven en San Diego, con quienes esperarán la decisión de un juez que resolverá su estancia en el país vecino.

De acuerdo con Rivera, Ágape resguarda a 370 migrantes, de los cuales el 90 % son originarios de Guerrero y Michoacán, todos desplazados por la violencia que se sufre en estos estados por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación y la organización rival Familia Michoacana.

Aguililla, donde residía la familia de María, es el municipio donde nació “El Mencho”, considerado el narcotraficante más poderoso de México tras la caída de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Esta población de Michoacán, en el oeste de México, es uno de los ejemplos más claros del poder del crimen organizado, pues sufre continuos bloqueos y actos de violencia por parte del narcotráfico.

En un intento de pacificar la zona, el representante del papa Francisco en México, el nuncio Franco Coppola, dio una misa en Aguililla el pasado mes de abril.

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