Economistas tienen “poca fe” en la inminente reconversión monetaria

El Banco Central de Venezuela (BCV) autorizó a las entidades financieras del país a realizar la compra y venta de divisas entre personas naturales y jurídicas a través de mesas de cambio, en la que los interesados podrán presentar cotizaciones de oferta o demanda “sin restricción alguna”. EFE/Raúl Martínez

 

La reconversión monetaria es, y más en el caso de Venezuela, una medida de forma y no de fondo. Es un maquillaje. Una pintura que cubre una pared agrietada y ayuda a que esa fisura no se vea, pero sigue estando ahí. En el país se prevé un nuevo proceso para eliminar ceros al bolívar, la moneda local que luego de otras dos reconversiones ha sido duramente atacado por la hiperinflación y la devaluación. Economistas reiteran sobre esta acción que muy posiblemente ejecutará el Banco Central de Venezuela (BCV), que los problemas continuarán sin un plan de estabilización macroeconómica y que en solo meses se podrá estar hablando nuevamente del tema.

Por talcualdigital.com

Al inicio de 2021, la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) convocó a representantes de la banca pública y privada para hablar sobre este proceso, pero hasta ahora no se ha hecho anunciado oficialmente.

«Un nuevo proceso de reconversión monetaria que no se acompañe con un plan de estabilización macroeconómica, que derrote al flagelo de la inflación, será un reconversión absolutamente cosmética. Una vez más estaremos inmersos en el círculo vicioso del perro que se muerde la cola», dijo el economista Leonardo Buniak.

El economista Jesús Casique se pregunta cuándo las autoridades monetarias y financieras entenderán que el problema no es quitarle ceros a la moneda. «Mientras no le devuelvan la autonomía al BCV y no eliminen el financiamiento, en poco tiempo habrá que quitarle más ceros. Es una vieja historia en Latinoamérica».

La agencia de noticias Bloomberg reportó recientemente que una nueva reconversión monetaria en la economía venezolana podría estarse gestando en el seno de la administración de Nicolás Maduro, con la finalidad de remover seis ceros al bolívar.

Tres fuentes cercanas dijeron a la agencia de noticias que el BCV podría anunciar esta reconversión a mediados de agosto, debido a que la emisión de nuevos billetes de mayor denominación no tuvo el impacto deseado. Señalaron además que el incremento de las transacciones electrónicas en Venezuela permitiría reducir la impresión de piezas, que en la reconversión previa fue desmesurada y rápidamente consumida por la inflación.

El director de la consultora Econométrica, Henkel García, señala que esta tercera reconversión llegará más temprano que tarde. Pero que aún quedan preguntas en el aíre como la de ¿cuántos ceros quitarán esta vez?, si ¿vendrá con medidas relacionadas a disminuir la inflación? y si ¿vendrá con nuevo billetes o con la «digitalización de la economía» hará que salgan sin estos y queden los actuales circulando por bastante tiempo?

Destaca además que el proceso de dolarización es un nuevo factor que impulsa esta nueva reconversión, lo que no ocurrió con las dos anteriores.

«El extendido uso del dólar atenúa tanto la necesidad como la importancia de una nueva reconversión monetaria. La gente ´está resolviendo´ y lo hace en una moneda distinta a la nuestra. La reconversión será útil para esa pequeña parte que todavía se maneja en bolívares y que presenta las incomodidades que hemos vivido en el pasado», indicó en su en su artículo para La Gran Aldea, «Reconversión, episodio 3».

Tamara Herrera, directora de la consultora Síntesis Financiera, dijo recientemente a TalCual que existen dudas sobre el cono monetario que pudiera acompañar a esta nueva reconversión, ya que a su juicio, no están dadas las condiciones para que se emita una nueva familia de billetes.

Explicó que el BCV ha tenido problemas para abastecer apropiadamente al país con la cantidad de efectivo necesario para el menudeo de las transacciones que afecta a la mayoría de las personas y principalmente para los que usan el transporte público.

En ese sentido, considera que la dolarización de facto puede seguir compensando la escasez de bolívares en efectivo.

Los economistas lanzan sus opiniones ante esta inminente reconversión, y algunos afirman que se debe eliminar el bolívar y otros apuntan a que se debe volver al llamado patrón bolívar-oro.

«Este país requiere una verdadera reconversión monetaria, no la eliminación de ceros, no la misma destrucción monetaria, para que subsista un fisco que siempre estará quebrado…volver al bolívar oro», dijo Daniel Lahoud, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Mientras que el economista José Guerra, diputado a la Asamblea Nacional elegido en 2015, dijo que se debe eliminar el bolívar como moneda tras el fracaso de las dos reconversiones anteriores, debido a la rápida pérdida en la capacidad de compra de los billetes venezolanos.

«Que viene otra reconversión monetaria es obvio. Sería la tercera desde 2008. Le quitarían 6 ceros al cono monetario, de manera que 1 dólar equivale a 320.000.000.000.000.000.000 bolívares (agregando los 14 ceros). Para mí lo único cierto es que hay que eliminar el bolívar», afirmó.

Ronald Balza, decano de la Facultad de de la UCAB, difiere de Guerra sobre eliminar la moneda nacional. «Lo que hay que eliminar es la indisciplina fiscal y el financiamiento monetario (del BCV). Los ceros que van y vienen son consecuencias y no causas. Lo que falta es que aparezca el presupuesto, bien hecho. No que desaparezca el bolívar».

Mientras que Luis Oliveros cree que ya es muy tarde, «el proceso es irreversible, esa moneda es irrecuperable en las actuales circunstancias».

Analistas señalan que la actual cantidad de ceros del bolívar se ha vuelto inmanejable para la contabilidad de las empresas y de los bancos, pero también muestra cómo los ingresos de la población venezolana les alcanza cada día menos para comprar los productos básicos de la canasta alimentaria.

El gobierno de Hugo Chávez quitó tres ceros al bolívar en 2008 con la introducción del «bolívar fuerte» y posteriormente en 2018, la administración de Maduro introdujo el «bolívar soberano» al eliminar cinco ceros a la moneda. Esta última contó además con dos ampliaciones del cono monetario y un total de 14 billetes de varias denominaciones, de las cuales solo cuatro tienen uso comercial.

«Se necesita una nueva reconversión monetaria. Las cifras en bolívares son estratosféricas y ya no caben en las calculadoras o en los sistemas. Y esta vez sería recomendable que de una vez se le eliminen 6 ceros al Bs. (y no 5, como en 2018, algo que creó mucha confusión)», apuntó Urbi Garay, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA).

Tamara Herrera coincide en que lo más idóneo es que se eliminen los seis ceros que ganó el bolívar desde 2018 debido al proceso de hiperinflación. «Mientras más honesta y realista sea este proceso de reexpresión, es decir, eliminar seis ceros en lugar de solo tres, podrá generar mayor duración y efectividad y no someter al país a estos trastornos que acarrean también costos y secuelas inflacionarias».

Pero mientras se analiza y se recomienda qué es lo prioritario para ejecutar una reconversión monetaria, Venezuela sigue transitando por la senda de la hiperinflación, de devaluación y de dolarización de facto. Lideraría además la lista de países en la región de América Latina que han eliminado más ceros a su moneda con 14 si llega a quitarle seis ceros al bolívar este año, superando a Argentina que quitó 13 ceros entre los años 1970 y 1992 y, Brasil con 12 ceros en un década.