El lento y cruel final de Hisashi Ouchi, el hombre “más radioactivo” del mundo

Composición vía La Nación

 

El 30 de septiembre de 1999, a las 10.35 de la mañana, Hisashi Ouchi, un operario de la planta nuclear japonesa de Tokaimura, se encontraba con un compañero arrojando polvo de uranio enriquecido en una gran pileta de ácido nítrico, para elaborar combustible para usar en un reactor nuclear.

Por La Nación

Algo salió mal mientras realizaban este procedimiento, y un destello azul se disparó de pronto de la tinaja en la que vertían el uranio. Fue el principio del fin. La luminosidad era la manifestación de la fisión nuclear que se estaba produciendo, que provocó una alta emisión de neutrones y rayos gamma, los más letales para la salud humana.

Ouchi, que se encontraba justo sobre la gran tina donde se produjo la fisión en cadena, recibió en su anatomía una radiación miles de veces superior a la dosis media anual que puede soportar cualquier ser humano. De acuerdo con un informe realizado por la cadena española Antena 3, el operario recibió una carga radioactiva similar a la emitida en el epicentro de la explosión atómica de Hiroshima.

De esta forma, este empleado de la planta nuclear se convirtió en el ser humano que estuvo expuesto al más alto grado de radiación en toda la historia. Y esa enorme radiactividad lo destruyó en menos de tres meses.

Para leer más, ingresa aquí