Quema de iglesias en Canadá: Los brutales experimentos con menores indígenas

 

La quema de iglesias en Canadá ha sido la noticia durante la última semana.

Por: Cultura Colectiva

Se sabe que esta es una reacción ante los hallazgos de los restos encontrados en internados y campamentos católicos, ya que después de algunos estudios se pudo determinar que el destino de estos infantes y familias indígenas fue mucho más cruel de lo que cualquiera hubiera podido imaginar.

Escuelas Residenciales Indígenas

Estos eran internados fundados y dirigidos por instituciones religiosas y apoyadas por el gobierno, que pretendían dar cobijo a las comunidades indígenas, especialmente a los menores con el fin de cuidarlos, alimentarlos y educarlos. Sin embargo esto implicaba alejarlos de sus familias orígenes y tradiciones en inmuebles que carecían de las condiciones óptimas para vivir como calefacción o instalaciones sanitarias adecuadas. Y al parecer, incluso llevar la educación y formación a niveles de maltrato y experimentación inhumana comparados con tortura. Así se pudo determinar gracias a los hallazgos en los sitios llamados Kamloops, Brandon y Cowessess.

Los experimentos en los internados indígenas
Según una nota de The Conversation, Ian Mosby, historiador de la alimentación, salud indígena y política del colonialismo de los colonos canadienses, descubrió que entre 1942 y 1952 se realizaron investigaciones muy poco éticas en comunidades cree en el norte de Manitoba y en seis escuelas residenciales en Canadá las cuales involucraron mil 300 indígenas, de ellos mil eran niños.

La mayoría de los examinados presentaban severos síntomas de desnutrición por las condiciones miserables en las que vivían en las residencias, esto los convirtió en “sujetos” perfectos para los trabajos de los investigadores quienes buscaban estudiar la relación entre la dieta y la educación. Los científicos pensaban que una dieta especializada y lejos de sus tradiciones haría que «los pueblos indígenas fueran activos más rentables para Canadá, que si los pueblos indígenas fueran más sanos, la transmisión de enfermedades como la tuberculosis a los blancos disminuiría y la asimilación sería más fácil». Este plan fue presentado y aprobado por el gobierno federal.

Uno de los experimentos se basaba en darle durante dos años a los menores internados en la Escuela Residencial Indígena Alberni, una cantidad de leche mínima para privarlos de calorías y nutrientes básicos y así inhibir su sano crecimiento y desarrollo.

Mientras que otro consistía en darles una dieta de baja calidad, privada de vitaminas y minerales esenciales a los niños además de quitarles los programas de salud dental para tener resultados mucho más “verificables”.

Evidentemente todos los grupos de control de menores presentaron una severa desnutrición y muchas más consecuencias en su salud. Estos científicos decían que sus investigaciones pretendían comprender y mejorar la calidad de vida de los nativos, sin embargo, se sabe que existía una connotación racial, incluso ante el maltrato, se han comparado estos grupos de control con ratas de laboratorio.

Este caso recuerda a los experimentos alemanes en el Holocausto, de los cuales derivó el Código de Nuremberg en 1947, que «establece que el consentimiento voluntario para la investigación es absolutamente esencial y que los experimentos deben evitar todo sufrimiento físico y mental innecesario». Ese mismo año fue cuando los investigadores comenzaron sus investigaciones en los internados indígenas en Canadá.