Pacientes de diálisis del Hospital Universitario de Maracaibo esperan desde hace 22 días por gasolina para poder realizar tratamiento

 

Mientras grupo de sectores pide inmunización masiva anticovid-19 y otros discuten de la efectividad de la candidata a vacuna cubana, los pacientes que otras patologías sufren por la falta de tratamiento o la dificultad de ir a un centro asistencial para tratar su condición.

Por focoinformativo.com 

Tal es el caso de los enfermos renales del Hospital Universitario de Maracaibo, quienes hoy arriban a 22 días sin recibir un litro de combustible para ir a tratamiento.

“Nos tocaba el jueves pasado, entonces dijeron: ‘que no porque no llegó combustible. El sábado indicaron que echarían a otra unidad, te estoy hablando del Universitario que es donde nosotros estamos. Hoy nos tocaba, pero nos mandaron a esperar. Tenemos en total 22 días así”, indicó Julia Uzcátegui, familiar de uno de los pacientes.

Señaló que una vez en la estación de servicio sólo reciben entre 25 y 30 litros de gasolina que para algunos puede ser suficiente, pero para otros no, ya que de los, aproximadamente, 30 pacientes que allí se dializan algunos son de municipios vecinos como Mara o San Francisco.

Esto ocurre después de que Omar Prieto, gobernador del estado Zulia, ordenó un nuevo plan para surtir gasolina a pacientes de diálisis de la región.

“Vamos a asumir nosotros esta estación de servicio o la que tengamos para surtir a los hermanos que necesitan hacerse la diálisis”, aseguró en esa oportunidad a través de su programa de radio y televisión donde recibió una denuncia por irregularidades en una gasolinera de la ciudad.

Por eso Uzcátegui hace un llamado al mandatario regional para que solucione esta situación de una vez por todas, pues algunos pacientes van a pie a la sesiones, algo que va contraindicado para este tipo de patologías.

Viacrucis

Pero el problema no acaba cuando los enfermos renales llegan al hospital. Al llegar al sitio deben lidiar con otros dos inconvenientes que debido a su condición resulta perjudicial.

El primero está en la falta ascensores. Sólo está disponible uno que es el de los pacientes de COVID-19. La alternativa es subir seis pisos o cuatro, pues este elevador solo llega hasta el piso 4 y el resto del camino, dos pisos más, lo deben completar a pie.

La segunda dificultad es que una vez dentro de la Unidad de Diálisis deben lidiar con el calor, pues e aire acondicionado está dañado desde hace un mes.

“Ya va para un mes y no han hecho absolutamente nada. Los jefes de servicios se lo reportan a mantenimiento, pero fueron, miraron y quedaron en lo mismo”, denunció la familiar, quien agregó que algunos pacientes se desvanecen por la tensión arterial.