Petrobras dice que ya no tiene ningún papel de mayor distribuidora de Brasil

Referencial. Plataforma petrolera en el campo petrolero offshore de Carcará en la región Sudeste de Brasil | Foto Renato Moreira / Agencia Petrobras.

 

La petrolera brasileña Petrobras anunció este martes que concluyó la operación de venta de las acciones que le quedaban de la BR Distribuidora, una antigua subsidiaria cuyo control vendió en 2019, y que ya no le queda ningún papel de la mayor distribuidora de combustibles de Brasil.

“Con la conclusión de la operación, Petrobras ya no cuenta con participación en el capital social de la BR”, anunció la mayor empresa de Brasil en un comunicado enviado al mercado y en el que informó sobre el cierre de la oferta pública de venta secundaria de acciones que lanzó la semana pasada para salir de la distribuidora.

La petrolera dijo que recibió 11.358,5 millones de reales (unos 2.271,7 millones de dólares) por la venta de las 436.875 acciones que le quedaban de la BR Distribuidora, que equivalían al 37,5 % de los papeles de la empresa.

El proceso de privatización de BR Distribuidora comenzó en 2017 cuando Petrobras hizo una oferta inicial de acciones de la distribuidora en la que vendió un 30 % de su participación por 5.000 millones de reales (unos 1.000 millones de dólares).

En 2019, en otra exitosa subasta, la petrolera vendió el 33 % de su participación en la distribuidora por 9.633 millones de reales (unos 1.926,6 millones de dólares al cambio actual) en una operación con la que renunció al control de la BR y se quedó con una participación minoritaria del 37,5 % de la empresa.

De acuerdo con la empresa controlada por el Estado pero con acciones negociadas en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York y Madrid, las acciones negociadas la semana pasada fueron vendidas a 26 reales (unos 5,2 dólares) el papel y quedaron en manos de 5.795 diferentes compradores.

Los mayores compradores fueron 575 fondos de inversión, que se quedaron con el 57,6 % de los papeles ofrecidos.

Enseguida se ubicaron 146 inversores extranjeros que adquirieron el 34,1 % de las acciones vendidas y por último 4.859 inversores individuales a los que les restó el 6 %.

Según Petrobras, el objetivo de la operación fue “optimizar el portafolio y la mejoría de la distribución de capital” de la empresa.

La compañía agregó que la venta está enmarcada en su “decisión estratégica de abandonar los negocios de distribución y concentrarse en los de refino de clase mundial y en los activos de producción y explotación en aguas muy profundas, en las que la compañía tiene una gran competitividad”.

El negocio igualmente está enmarcado en el ambicioso plan de desinversiones de la empresa, destinado a reducir la deuda, mejorar su perfil financiero y concentrarse en los negocios más rentables.

La antigua subsidiaria de Petrobras, fundada en 1971, es la mayor distribuidora de Brasil, con cerca de 7.700 puestos de abastecimiento en todos los estados del país, y líder del mercado de distribución de combustibles, con una participación del 27 %.

Además de su gigantesca red de puestos de abastecimiento, la distribuidora cuenta con 85 bases de almacenamiento de combustibles, 13 depósitos de lubrificantes y 99 puestos de abastecimiento en aeropuertos.

EFE.