Luis Alberto Perozo Padua: Fue una conspiración la destitución y el juicio a CAP

 

A juicio de innumerables analistas políticos tanto los intentos de golpes de Estado, la destitución y el posterior juicio al presidente Carlos Andrés Pérez, fueron a todas luces una serie de acciones orquestadas en una de las conspiraciones más interesantes de la historia contemporánea de Venezuela, en donde participaron fervientes enemigos, pero también acólitos de uno de los líderes más carismáticos registrados por la historia nacional.

Sería extenso analizar los detalles de aquella confabulación en una crónica periodística, pero basta con leer a uno de los mejores analistas en materia y quien fuera testigo de excepción de la estrepitosa conjura contra CAP, como lo es Héctor Alonso López, egresado de la Universidad Central de Venezuela, ex diputado al Congreso Nacional hasta 1998, hombre con insondable experiencia en las lides políticas, cercano a CAP y por supuesto al entorno del aciago momento que marcaría un antes y un después con asoladoras consecuencias políticas que hoy tienen rango de apocalípticas para Venezuela.

Obviamente, en torno al poder siempre ha existido intereses que subyacen en lúgubres intensiones y en el caso de CAP, por ser un líder indiscutible, era lo que sobraba.

Héctor Alonso López anota que el país vive el terremoto más largo de su historia desde el 21 de mayo de 1993 hasta hoy. Sigue y seguirá haciendo estragos. Y hay muchos que aún se preguntan dónde comenzó.

Para él, la conspiración se concretó obviamente con el juicio a CAP en donde puntualiza que el Senado de la República en mayo de 1993, votó a favor de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia para iniciar el juicio a CAP. 

“De los 39 que votaron a favor 28 eran de AD, y solo hubo 4 excepciones Leopoldo Sucre Figarela, Luis Vera Gómez, Ildemaro Villasmil y José Luis Rincón”.

En cuanto a los magistrados, que en su criterio fusilaron a CAP en 1993 en la CSJ destacan:  Gonzalo Rodríguez, Alirio Abreu Burelli, Josefina Calcaño de Pemelta, Carmen B Romero, Juvenal Salcedo, Ismael Rodríguez Salazar, Hidelgar Rondón de Sansón, Rafael Alfonso Guzmán, Roberto Yépez.

Subraya López que entre los magistrados que salvaron su voto en la sentencia contra CAP, figuraron: Luis Enrique Farías Mata, Cecilia Gómez Sosa. Alfredo Ducharne, Carlos Trejo Padilla, Anibal Rueda y Héctor Grisanti Luciani. 

Y afirma que de esos magistrados que votaron contra CAP, la que más llamó la atención, mucho después, fue la Dra. Idelgar Rondón de Sansón, convertida en “poderosa” representante jurídico de la PDVSA de Hugo Chávez en todos sus negocios, pues era la suegra del ministro y presidente de la estatal petrolera, Rafael Ramírez.

Pero una revelación de López dejará por sentado pequeños detalles de que la conjura se gestaría dentro de las filas de Acción Democrática, el propio partido de CAP que lo expulsará súbitamente con abrumadora mayoría la noche del 20 de mayo de 1993.

“Sostuve una reunión con el magistrado Gonzalo Rodríguez Corro gracias a la gestión de un amigo común que era su compadre y me confirmó que Alfaro Ucero conocía de la sentencia. Allí la explicación de lo que sucedió”.

En relación con la posición de la Dra. Rondón de Sansón no se puede ignorar lo que también divulgó: en esta sentencia nunca pudo demostrarse el peculado.

Amplía López que fue dramático el caso de CAP. “Convencieron a los ciudadanos para estimular la sentencia de la CSJ desacreditándolo y calificándolo de ladrón. Los medios de comunicación fueron claves. AD nunca salió a pelear explicando cómo y por qué ayudábamos a Nicaragua”, lo que fue motivo evidente de que la conspiración estaba consumada.

López asienta que el día que a CAP lo detuvieron pasaron muchas horas y después supimos que el gobierno de Rafael Caldera quería darle tiempo para que se fugara del país. Se convencieron de que huiría. Pero CAP estaba por encima de esas bajas pasiones: “si yo fuera un hombre de venganzas ésta sería mi venganza”, sentenció CAP. La diferencia entre el expresidente y quiénes lo encarcelaron, es la dimensión de sus objetivos.

La factura de Escobar Salom

Apunta Héctor Alonso López en su libro El rostro humano de la política que cuando aún faltaban seis meses para concluir el mandato de CAP, en marzo de 1993, el fiscal general de la República, Ramón Escobar Salom, introdujo una solicitud de antejuicio de mérito en su contra por el delito de peculado doloso y malversación de 250 millones de bolívares de la partida secreta.

Ramón Escobar Salom fue nombrado fiscal general con los votos mayoritarios de AD, con la advertencia que le hicieron a CAP del riesgo de colocar en una posición como esa a quien tenía pendiente una factura a cobrar en el tiempo.

No es entonces por casualidad que, después de haber sido acusador de CAP, Ramón Escobar Salom haya pasado en 1994 a ser ministro de Relaciones Interiores del gobierno de Rafael Caldera. Este acto impúdico delató a Caldera; fue como decirle: Gracias por los favores recibidos.

Apenas se anunció que se iniciaba el juicio, AD fue diligente para condenar a CAP por adelantado. Y los jefes de las fracciones parlamentarias fueron muy hacendosos para que el Congreso funcionara y, cumpliendo con las órdenes de sus partidos, defenestraron a Carlos Andrés Pérez.

Desvela López que Acción Democrática votó en el Congreso por el juicio a CAP; “una Corte al servicio de unos cuantos enemigos de CAP y afectos de Caldera”.

Pero quiénes ajusticiaron a CAP en AD

El partido Acción Democrática (AD) decidió la noche del 20 de mayo de 1993, sacar de sus filas al expresidente Carlos Andrés Pérez, quien permanecía detenido desde el pasado 17 de ese mes, en un apartamento construido en un ala contigua al Internado Judicial de El Junquito, por orden de la Corte Suprema de Justicia, cuando fue acusado de cometer los delitos de peculado doloso y malversación de 250 millones de bolívares de un fondo secreto destinado a garantizar la seguridad del Estado venezolano.

En la acalorada reunión del CEN donde estuvieron presente sus 34 miembros, del que también formaron filas excandidatos presidenciales y líderes sectoriales de AD, fueron pocos lo que defendieron con tesón, una postura firme en contra de lo que consideraron una afrenta contra CAP, un líder indiscutible de masas e imagen de las bases fundamentales de esa tolda política.

En defensa de Pérez se inmolaron sin éxito nuevos dirigentes y líderes como Claudio Fermín, Antonio Ledezma y Héctor Alonso López, pero sintieron el peso abrumador del sector fundamentalista que encabezaba el secretario general del partido, Luis Alfaro Ucero.

Después de ocho horas de encendidos debates, insultos y trapitos al sol, la arrolladora decisión fue de 21 votos a favor de la sanción contra 7 en defensa de la integridad política de CAP.

Pero quiénes levantaron la mano en la ronda de votación para que CAP sufriera la sanción del CEN de AD:

Luis Alfaro Ucero

Lewis Pérez

Henry Ramos Allup

Liliana Hernández

Ixora Rojas

José Rubín

Isabel Carmona de Serra

Paulina Gamus

César Gil

Amílcar Aponte

Arístides Hospedales

Mabelly de León Ponte

Pablo González

Pedro Tabata Guzmán

Federico Ramírez León

Pedro París Montesinos

Lilian Arvelo

Carlos Canache Mata

David Morales Bello

Carmelo Lauría

Federico Ramírez

Los defensores de CAP que votaron en contra de la expulsión fueron siete

  1. Luis Piñerúa Ordaz

  2. Héctor Alonso López

  3. Luis Emilio Rondón

  4. Antonio Ledezma

  5. Gustavo Mirabal Bustillos

  6. Aura Loreto de Rangel

  7. Johan Rodríguez Perozo

 

La decisión del CEN estuvo soportada mediante la interpretación del artículo 134 de los estatutos de AD, que ordenaba la expulsión definitiva cuando el militante fuera encontrado incurso en la comisión de los delitos (…), y/o fuera sido condenado o no por los tribunales de cualquier jurisdicción ordinaria.

 

Sin lugar a duda, esta acción presagió una guerra sin cuartel entre el ex presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez y sus acólitos, y los jefes de Acción Democrática, con previsibles consecuencias para ese partido y el mapa político del país. En los años sucesivos, la división interna fue irreconciliable y “los pases de factura” se hicieron encarnecidos. 


Fotos: Archivo de Héctor Alonso López

Fuente: 

El Rostro Humano de la Política. Héctor Alonso López. Caracas 2011.

Con abrumadora mayoría expulsaron a Carlos Andrés Pérez de Acción Democrática. Luis Alberto Perozo Padua. www.CorreodeLara.com. Mayo de 2020.