Carlos Ochoa: El ‘mar de la felicidad’ en tinieblas

El autor de la célebre novela “El corazón de las tinieblas” Joseph Conrad en un ensayo posterior a la obra,  concluye que la colonización de África por parte de los europeos constituye “el saqueo más vil que jamás ha desfigurado la historia de la conciencia humana y la exploración geográfica”, por muchos motivos África no ha encontrado como desprenderse de ese legado y los africanos han terminado aceptando el fracaso sin poder superar las enormes dificultades sumidos en una historia de desencuentros, en donde la violencia, el hambre y la falta de servicios mínimos de atención sanitaria y escuelas, constituyen una tragedia que deja millones de víctimas deambulando famélicos y enfermos esperando la muerte o tratando de escapar a Europa para tener una oportunidad de acceder a una vida mejor. No hay una sola África y no son todos los que están en esa condición, pero son la mayoría. En ese paisaje en donde el colonialismo creó el régimen de segregación más odioso que se pueda imaginar, se desarrolló la esperanza de la unión con el mensaje de humanidad digna que propagó Nelson Mandela, el paraíso en la tierra, imperfecto por terrenal, pero que logró lo impensable, unir a blancos y negros en una sola nación. 

Es cierto que en Suráfrica ahora hay gobiernos en donde negros y blancos conviven intentando que el color de la piel no los divida, pero de algún modo han encontrado a través de las ideologías que heredaron del siglo XX la manera de volverse a enfrentar. El marxismo y el comunismo alimentados por la desaparecida Unión Soviética alentaron a muchos movimientos de liberación colonial al despotismo, que convertidos en verdugos de sus propios pueblos con dictaduras sangrientas bajo la consigna del antiimperialismo, han conducido a muchas naciones de ese continente a una encrucijada sin salida, ya que el discurso marxista no pudo ni podrá ser  una alternativa para subsanar las carencias y las inequidades de los pueblos de ninguna parte, sencillamente porque está demostrado que no funciona, como reconoció Fidel Castro refiriéndose al socialismo cubano en un inesperado acto de sinceridad.

He intentado buscarle una explicación a la existencia de la longeva dictadura cubana y no encuentro otro argumento que la capacidad de Castro por interpretar la historia de Cuba. La mayor de las islas del Caribe no ha conocido un gobierno democrático a todo lo largo de su existencia, después de la independencia de España gracias a la decisiva participación militar de los Estados Unidos se convirtió de hecho en una nación gobernada por caporales militares apoyados por los Norteamericanos, que si bien crearon una economía próspera permitiendo todos los beneficios de una sociedad camino a la  modernidad, no profundizaron en la raíz del problema que era y sigue siendo que la economía de plantación deja sin oportunidades al mundo rural. El éxito de Castro residió en interpretar su papel de amo de plantación como lo fue su padre, autoritario y dueño del destino de hombres, mujeres y niños sometidos a la esclavitud pero en una dimensión macro, convirtiendo a Castro en el amo de una nación que manejó como propiedad personal. Cuba es un anacronismo que con la muerte del líder y el retiro del  hermano heredero hace aguas, el pueblo empieza a perder el miedo y exige libertad y democracia porque el amo ya no está y tampoco su autoridad de patriarca barbudo.

Díaz Canel no tiene oportunidad de impedir los cambios que se vienen, la gente se sigue lanzando al mar para escapar del socialismo de plantación que implantó ese genio del mal que fue Fidel Castro para beneficio de pocos, en una declaración reciente al mejor estilo de “Patria o Muerte” Díaz Canel ha dicho que tendrán que pasar sobre sus cadáveres como respuesta a las protestas que se hacen en las calles de distintos lugares de la isla, no podía decir otra cosa, las dictaduras comunistas son necrófilas por naturaleza, pero la opción de la muerte es un engaño, cuando Hugo Chávez se supo enfermo de cáncer cambió la consigna de “Patria Socialista o Muerte” por “Socialismo y Vida”, arrugó como dicen en criollo, por eso estoy casi seguro que cuando la presión social de protesta sea reprimida por las bandas de paramilitares que mantiene la dictadura cubana, van a aparecer los fantasmas que persiguen a Nicolás Maduro en la Corte Penal Internacional y un sector militar adinerado y temeroso de no poder disfrutar de sus fortunas con sus familias va a negociar una transición. Ahora que lo escribo pienso, si no ocurrirá igual en Venezuela y estemos más cerca de una transición que de una elección, a pesar de la foto de grupo que se hizo el General Padrino López con el alto mando militar, que dice más de lo que muestra.