“Se volverá más resistente”, revelaron creadores de la vacuna de Pfizer sobre el Covid-19

Ugur Sahin y Özlem Türeci, fundadores de BioNTech . Foto vía 20minutos.es

 

En una entrevista al diario francés Les Echos, los fundadores de BioNTech, la firma detrás de uno de los desarrollos más utilizadas en la lucha contra el COVID-19, sostuvieron que las personas que no se inmunicen con una vacuna probablemente se contagiarán, incluso con un virus que podría volverse cada vez más contagioso.

Por Juan Dillon / Infobae

El coronavirus “está aquí para durar y se volverá cada vez más resistente”, aseguran desde BioNTech, Ugur Sahin y Özlem Türeci, quienes además confirmaron que tienen un proceso probado que permite obtener una nueva vacuna en 100 días si es necesario.

Con respecto al debate de la obligatoriedad de la vacuna, que avanza en Francia y Grecia para determinados profesionales sanitarios, la vacunación es especialmente útil, pero, según Sahin, es sobre todo una “responsabilidad individual”.

Para el cofundador, en su visión, como médico y científico, “hacerla obligatoria podría tener el efecto contrario al buscado”. Más bien, el investigador aboga por un enfoque basado en la transparencia y la educación, para convencer a las personas de los beneficios de la vacunación.

La descripción de la lucha que queda por delante se extenderá en el tiempo. Las personas que no se vacunan “probablemente se infectarán”, dice el cofundador Ugur Sahin. “La próxima generación del virus tendrá una tasa de infectividad de alrededor de 6 a 8, lo que significa que una persona infectada puede infectar hasta a 8 personas que no son inmunes “, advierte.

Sin embargo, y a pesar de la velocidad de propagación de la variante Delta, que según la Organización Mundial de la Salud ya está en al menos 104 países, Ugur Sahin y Özlem Türeci dicen que están haciendo “pruebas de laboratorio para ver si el suero de una persona vacunada también puede proteger contra las nuevas variantes”.

¿Son realmente efectivas las vacunas de ARN mensajero? De acuerdo a los creadores, la vacuna proporciona dos capas de protección. La primera la proporcionan los anticuerpos neutralizantes que se unen al virus y evitan que ingrese a nuestras células. Esta capa es crucial para prevenir infecciones.

La segunda capa la proporcionan las células T, una capa protectora muy sofisticada. “Si el virus lograba ingresar a las células y causar una infección, las diversas células T detendrían su propagación y matarían las células infectadas para prevenir casos graves de la enfermedad”, responde Sahin.

Aunque el nivel de anticuerpos disminuya con el tiempo, las células T ayudan a proteger a la persona de enfermedades graves y hospitalizaciones. Para los científicos hay más de veinte años de investigación y trabajo para optimizar la respuesta inmune aprendiendo a inducir respuestas de anticuerpos y linfocitos T.

Desde BioNTech además se asegura que se ha probado más de 30 variantes y “el desarrollo actual muestra actividad neutralizante contra todas ellas”, aunque para algunas la actividad de los anticuerpos es menor, por ejemplo de 2 a 3 veces.

Mientras Israel comenzó a aplicar una tercera dosis para pacientes con sistemas inmunológicos débiles, además de un encuentro entre directivos de Pfizer y las autoridades reguladoras de Estados Unidos (FDA) para autorizar una nueva inyección de refuerzo, Sahin señaló que “no hay que tener miedo a la variante Delta”, pero puede ser necesaria una “vacuna de refuerzo” para fortalecer las defensas inmunológicas frente a esta cepa más contagiosa.

Consultados por los rebrotes que se observan, en particular cuando Europa tiene curvas de contagios crecientes en medio de su temporada de verano, Özlem Türeci, explicó que el virus llegó para quedarse.

“Seguirá mutando y, con regularidad, tendremos pequeños brotes. Nuestros ensayos clínicos ya han demostrado que una tercera inyección probablemente será útil. Pero aún no tenemos suficientes datos científicos para saber cuándo se debe administrar esta tercera inyección. Esta decisión debe ser tomada por las autoridades reguladoras”, indicó la cofundadora y esposa Sahin.

Los expertos, ambos de origen turco, confirmaron también las ventajas para adaptar la plataforma de sus suero anti COVID 19. “Si hay que adaptarlo, es técnicamente sencillo con la tecnología del ARNm y hemos podido experimentarlo cientos de veces en el campo del cáncer”.

Esta vacuna puede reemplazar el código genético de la proteína Spike del virus original por el de la nueva variante de nuestra vacuna. “El primer lote de ARNm para probar una vacuna adecuada ya ha sido diseñado y fabricado. Planeamos comenzar los ensayos clínicos en agosto”, añadieron.

“Tenemos un proceso probado mediante el cual una nueva vacuna está disponible dentro de 100 días si es realmente necesaria”, coincidieron ambos. Sin embargo, esta decisión debe ser tomada por las autoridades reguladoras y las instituciones gubernamentales relevantes, algo que se está acelerando en los Estados Unidos.

En cuanto a la eficacia, puesta en duda frente a algunos datos como los que llegaron de Israel que mencionan una protección entre el 60 y 64%, Sahin subrayó que la vacuna desarrollada por BioNTech en Alemania “tiene una eficacia de alrededor del 89% contra la enfermedad sintomática de la variante Delta, dos semanas después de la vacunación completa”, citando los resultados de un estudio británico.

Durante la entrevista al diario económico francés, también abogaron para poner un sistema de de observación de la evolución del virus como en el caso de la gripe. Para ellos “es muy importante poder tomar decisiones basadas en datos, lo que significa que la comunidad científica y las autoridades sanitarias deben comprender contra qué variante protegerse, en qué región y si esto requiere la adaptación de la vacuna”.

Finalmente, Ugur Sahin y Özlem Türeci, destacaron las importancia de haber puesto en marcha la plataforma de ARN mensajero en el mundo real. Esto significa, para fin de año, más de mil millones de personas que hayan recibido la vacuna BioNTech.

Esto representa una base de datos que destaca la eficacia y tolerancia de este producto, además de sumar ingresos que permitirán desarrollar proyectos en el campo de la inmunoterapia para tratar el cáncer.

Para dos de las figuras centrales en la lucha contra el Covid 19, sin bien el desarrollo de la inmunoterapia en el campo del cáncer es más lento que el de una vacuna contra una enfermedad infecciosa, tienen varios estudios de fase II en pacientes con melanoma, cáncer de cabeza y cuello, y un desarrollo personalizado para el cáncer colorrectal en etapa temprana, que despierta mucha relevancia. Los tiempos para conocer los resultados estarían en tres o cuatro años.