Polacos – pioneros de la protección ecológica de regiones polares

 

Las estaciones científicas que operan todo el año en Antártida las poseen solo 20 países que gracias a ello tienen acceso al mayor «laboratorio de naturaleza», posibilidad de realizar ambiciosos programas de investigación y la cooperación internacional. Las condiciones climáticas extremas de Antártida, altas exigencias de la protección de medio ambiente y enormes dificultades logísticas relacionadas al mantener las estaciones científicas y realización de programas científicos hacen que esa región se convirtió también en el laboratorio para ensayos de nuevas tecnologías. Es una de las regiones más importantes para la investigación de los cambios ecológicos en el planeta.

Especial de Micha? Kleiber

Los científicos polacos eran pioneros de las investigaciones en Antártida y su precursor fue el viajero, geofísico y geógrafo polaco Henryk Arctowski. Después de los estudios en Bélgica, teniendo apenas 26 años, Arctowski coorganizó en 1897 expedición antártica, empezando así su plurianual aventura polar. La expedición llegó en un barco al lugar previsto y como primera en la historia pasó el invierno en los hielos de Antártico 

Precisamente sobre la base de las investigaciones de Arctowski surgieron muchas nuevas hipótesis científicas descubridoras, entre ellas la hipótesis Antarktand, es decir, el sistema montañoso que une las características de la estructura geológica de los Andes en Sudamérica y de las montañas en la Tierra de Graham en península Antártica. Fue formulada también la teoría de movimiento ondulatorio de ciclones y la teoría relacionada a las causas de una ubicación más profunda de la plataforma continental antártica que en otros bloques continentales. En años siguientes Arctowski participó en la investigación de Spitsbergen y tenía muchos puestos responsables en los museos de naturaleza y en las universidades en Bélgica, Estados Unidos y en Polonia. El apellido de Arctowski llevan hoy, entre otros, una península, y un nunatak en Antártida, un monte y un glaciar en Spitsbergen y una base antártica polaca en el archipiélago de las islas Shetland del Sur.

Desde hace muchos años los científicos polacos continúan esas bellas tradiciones, realizando amplios estudios en regiones polares, trabajando tanto en las estaciones de todo el año, como en las de temporada. Un significado especial tienen dos estaciones de todo el año: la estación polar polaca Henryk Arctowski ubicada en el hemisferio sur y la estación polar polaca Hornsund Stanis?aw Siedlecki en la parte sur de Spitsbergen en el hemisferio norte.

La estación polar polaca Henryk Arctowski, existente desde 1977, es un organismo de investigación científica de todo el año, dirigida por el Instituto de Bioquímica y Biofísica de la Academia Polaca de Ciencias. La estación se encuentra en la isla Rey Jorge, a 14 mil kilómetros de Polonia. Allí se realizan investigaciones científicas en campos tales como: oceanografía, geología, glaciología, geomorfología, climatología, microbiología, botánica, ecología, ornitología, genética, biología y química marítimas, cartografía, como también continuos monitoreos ambientales. Se investiga sobre los cambios de los ecosistemas polares, evolución, estructura y dinámica de la diversidad biológica y cómo los cambios climáticos en la región de la península Antártica afectan el funcionamiento de los ecosistemas marinos y terrestres. Los materiales y los datos recogidos durante las investigaciones llevadas de forma continua desde hace más de 40 años constituyen un legado de la ciencia mundial.

Hoy son de especial importancia las investigaciones pertinentes a la problemática de los cambios climáticos globales, el monitoreo ecológico realizado con el fin de definir el tamaño y condición de la populación de aves marinas y pinnípedos, lo que proporciona datos pertinentes sobre el estado de todo el ecosistema o el monitoreo de la concentración de carbono en precipitaciones en todas sus formas (p. ej. lluvia, nieve) para determinar la potencial entrada de contaminantes provenientes de transporte atmosférico lejano y local.

Según el Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente toda Antártida es una reserva natural para la paz y la ciencia. Sin embargo, hay que recordar sobre la situación en el otro polo de nuestro planeta, es decir, en el Ártico. A pesar de las preocupaciones sobre el medio ambiente único los países de esa región luchan por la influencia, incentivando a los consorcios mineros a realizar búsquedas de petróleo y gas. Al menos desde la publicación de primer informe del Club de Roma en 1972 se expresan opiniones alarmantes sobre el agotamiento de recursos naturales del planeta. Al intensificarse el debate sobre una futura disponibilidad de energía en el planeta, el interés por las áreas no explotadas hasta entonces va a ser más fuerte.

La segunda de las estaciones polares polacas más importantes, es decir, la estación polar polaca Hornsund Stanis?aw Siedlecki en Ártico, empezó su actividad de forma estacional ya en 1957 y en 1978 se convirtió en una estación de todo el año. La estación está dirigida por el Instituto de Geofísica de la Academia Polaca de Ciencias. Los estudios allá realizados tienen como objetivo un mejor conocimiento de la naturaleza ártica y de sus cambios que surgen en ella, principalmente en el contexto de los cambios climáticos. 

Con satisfacción hay que constatar que las investigaciones realizadas en las estaciones polares polacas gozan de una merecida gran reputación y constituyen una importante contribución de nuestro país en las investigaciones mundiales de clave importancia para el futuro de nuestro planeta.


Micha? Kleiber es  Editor en jefe de “Wszystko Co Najwa?niejsze”. Catedrático de la Academia de Ciencias de Polonia. Presidente de la Academia de Ciencias de Polonia 2007-20015. Presidente del Comité de la UNESCO de Polonia. Caballero de la Orden del Águila Blanca.

Texto publicado simultáneamente con la revista mensual de opinión Wszystko Co Najwa?niejsze [Lo Más Importante] en el marco del proyecto realizado con el Instituto de Memoria Nacional y el Banco Nacional de Polonia, Narodowy Bank Polski (NBP)