Domingo Alberto Rangel: ¿Y qué van a negociar en México?

Domingo Alberto Rangel: ¿Y qué van a negociar en México?

Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR

Por enésima vez el gobierno anuncia la apertura de un diálogo fuera de las fronteras patrias y como el balde de agua que tanto viaja a la fuente… esta vez la respuesta de los interesados aparentemente es el desdén cuando no un desprecio aliñado con fastidio.

El tobo está roto.

La ciudadanía, con muchas razones que más para las respuestas binarias que presentan las encuestas serían más bien combustible para organizar un grupo focal… ni se molesta en averiguar que el mentado diálogo tendrá al México de López Obrador como escenario… ni averigua quiénes serán los dialogantes de que allí nos representarán… o quién los eligió.





Esa frialdad solo puede venir de la falta de esperanza… aliñada con fastidio… de un electorado cansado de escuchar embustes.

Una de ellas y es la más grande sería que del diálogo puede salir el cese de las sanciones por parte de los Estados Unidos y la Comunidad Europea.

Sin ánimo de fastidiar a los soñadores o al Presidente que pone como requisito previo para dialogar el cese esas sanciones –ilegales, abusivas e ineficaces salvo a los fines de la corrupción internacional- se recuerda que una parte de la oposición venezolana… la más vil si se quiere por cierto… fue utilizada primero por USA y la CE… como pretexto para imponer esas sanciones… a cuenta de que generarían enormes sumas de divisas… que según se ha vuelto norma en estos tiempos de hipocresía… en gran parte serían cuando no robadas… al menos malversadas.

Y ahora a esa misma oposición a quien yanquis y europeos hicieron ver como los promotores de sus propias y eternas políticas intervencionistas de países grandotes… el gobierno del presidente Maduro la hace ver cómo si en esa colección de bates quebrados… estuviera el poder para doblarle el brazo a las potencias occidentales y acabar con las sanciones.

Pero engaños aparte se ve que en tiempos donde campea el descaro habrá quienes viajen a México… para negociar sus propios intereses.

Si se llega a dar esa reunión multitudinaria que según el Presidente estaría integrada “por quien quiera dialogar” –lo cual es otra mentira-… habrán negociaciones pero no de las sanciones y menos de lo que llaman “las condiciones” que son y serán las mismas de años anteriores.

En México veríamos opositores pidiendo para sí o los grupos económicos que representan, magistrados del TSJ… aprovechando que todo estará consumado en un mes según el cronograma que el presidente Maduro les impuso a Diosdado Cabello y a Cilia Flores… para resolver los problemas del Poder Judicial.

De esa negociación estará excluido el aspirante Capriles porque a él ya le dieron los 2 Rectores del CNE.

Otro que pide magistrados… aparte de los partidos que el electorado siempre zumbón llama “alacranes” es el grupo que desde España, Colombia y USA “administra” el interinato.

Con estos no se sabe nada cierto y no solo porque acostumbran comprometerse a una cosa… y hacer lo contrario… sino porque están sometidos y eso se ve… a dos fuerzas distintas pero venidas del mismo origen

La del Departamento de Estado con el embajador Story a la cabeza… y la del partido Demócrata con Biden que a pesar de ser presidente… como en USA hay pesos y contrapesos… carece del poder que tendría si fuese más bien un Rey Caribe.

Entonces y en mí opinión a estas alturas aún es improbable que se llegue a un diálogo en México… y si se llega a dar será con una pequeña multitud de pedigüeños de la politiquería donde el pueblo venezolano con sus cada vez más graves problemas no estará representado.

¿Y cómo podría estar representado en México el venezolano que sufre la hiperinflación y el desempleo previos a cada elección… que come menos… que carece de ahorros para largarse hasta en autobús… por politiqueros que mientras dicen estar horrorizados con la corrupción y la falta de institucionalidad… piden descaradamente jueces y magistrados en el fulano diálogo o negociación?

Ese círculo vicioso es imposible de cuadrar.