Así fue “el combate más masculino” de la historia de MMA, que cambió para siempre la vida de ambos rivales

Yoshihiro Takayama y Don Frye
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Con su meteórico ascenso en la última década, la UFC ha atraído todas las miradas de los fans de las artes marciales mixtas. Gracias a los icónicos combates de estrellas como Ronda Rousey o Conor McGregor, la empresa de Dana White sigue siendo el lugar más atractivo para todos los luchadores y básicamente se ha convertido en un sinónimo de las MMA, hasta el punto de que es fácil olvidarse por completo de la existencia de otras empresas. Pero no ha sido siempre el caso. Así lo reseñó Actualidad RT.

A inicios de los 2000, una de las empresas claves en las artes marciales mixtas era la japonesa Pride. Y más allá de todos los combates que llegó a celebrar, una sola pelea le garantizó para siempre un lugar especial en la historia de ese deporte: el duelo entre el estadounidense Don Frye y el japonés Yoshihiro Takayama. Entonces, ¿quiénes fueron esos dos luchadores?

“El Depredador”

Don Frye estaba desde su juventud interesado en las artes marciales: en la universidad fue entrenado por un futuro miembro del Salón de la Fama de la UFC, Dan Severn, y a finales de los 1980 participó en eventos de lucha libre olímpica y lucha grecorromana durante una eliminatoria para los JJ.OO. Luego, entre 1989 y 1990, protagonizó ocho combates de boxeo (de los que ganó dos) y seguidamente se entrenó en yudo. A mediados de la última década del siglo pasado se sumó a la creciente industria de las artes marciales mixtas y, como si fuera poco, posteriormente, convertido en luchador, se volvió popular como villano en la New Japan Pro Wrestling (NJPW), la mayor empresa de lucha libre en Japón.

 

Don Frye, el 16 de febrero de 1996
Zuffa LLC / Gettyimages.ru

 

Pero años después volvió a las MMA. Para 2002, Frye, apodado ‘Depredador’, había participado en 15 combates de ese deporte y sumaba ya 14 victorias. Lo que no lo dejaba dormir era aquella única derrota: los dolorosos 12 minutos ante su compatriota Mark Coleman, que terminaron en su contra con nocáut técnico. “Esa derrota fue como mi primera esposa: no pude vivir con ella”, confesó Frye irónicamente en una entrevista, años después. Recordó haber considerado que su rival atravesaba un mal momento en su carrera, y pensado que también él dejaría las MMA. Pero no fue el caso: “Luego Mark llega a Japón, a la Pride, y lo gana todo. Fue inspirador: pensé que si él podía volver, también podría hacerlo yo”.

Frye contactó con la misma empresa, que simplemente estuvo feliz de sumar a otro luchador de gran fama a su plantilla. Todo lo que quería ‘el Depredador’ era una revancha contra Coleman. Y luego de tres combates en la Pride –todas ganadas, incluida la batalla contra el veterano Ken Shamrock–, al final se la prometieron.

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