Inessa Kravets, la reina del triple salto a la que Yulimar Rojas destronó

El récord mundial batido este domingo por la venezolana Yulimar Rojas en el triple salto (15,67 metros) ha estado en pie durante 26 años: con 15,50 metros, la ucraniana Inessa Kravets estableció su plusmarca en el Mundial de Gotemburgo en 1995.

La figura de Kravets pasó a la historia dividida entre esa hazaña en la pista y dos sanciones por dopaje.

El triple salto no formó parte de las grandes competiciones oficiales femeninas hasta después de los Juegos Olímpicos de Barcelona-1992.

Kravets tenía entonces 26 años y era ya una de las mejores del salto largo, donde se colgó la medalla de plata en la capital catalana. Muy pronto se confirmó también con una de las dominadores del triple salto, junto a la rusa Anna Biriukova.

Su momento de gloria llegó en agosto de 1995, cuando viajó a Suecia para disputar el Mundial de Gotemburgo. Tras una carrera que un espectador de la actualidad podría hasta considerar lenta, la ucraniana voló y estableció un récord que permaneció vigente más de un cuarto siglo.

Kravets había empezado mal ese concurso, tras dos intentos fallidos. Pero el tercero fue con el que hizo historia, alcanzando los 15,50 metros, tres días después de otro triple salto memorable, el del británico Jonathan Edwards, que alcanzó los 18,29 metros.

Otro récord del mundo en el estadio sueco, que en ese caso todavía sigue en pie.

Inessa Kravets insistía en la época que quería mejorar la plusmarca para ponérselo más difícil a las que vinieran por detrás.

“Me gustaría batirlo en Atlanta (en los Juegos Olímpicos de 1996). Creo todavía poder mejorar mi técnico, mi potencia y especialmente mi salto”, avisó.

Afirmó entonces que su sueño era “superar los 16 metros) y hacer doblete de salto de longitud y triple salto en Atlanta. Tuvo que contentarse con el oro olímpico del triple, pero sin récord.

– La sombra del dopaje –

Kravets tuvo esos títulos de 1995 y 1996 como una particular revancha. Para sus detractores, la sombra de la sospecha persistía.

En 1993, la atleta ucraniana había sido suspendida tres meses por dopaje, después de un control positivo por efedrina, un estimulante, durante la reunión de Lausana.

En 2000, Kravets fue de nuevo suspendida, por dos años, por haber tomado esteroides anabolizantes.

La atleta ucraniana abandonó la escena en 2004, tras una última medalla de plata en el Mundial en pista cubierta.

En los últimos años, el nombre Kravets ha sonado a menudo ligado a Yulimar Rojas y a los intentos de la venezolana de convertirse en la plusmarquista mundial.

“Yulimar Rojas es la mejor de todas las saltadoras del triple actualmente, tiene un potencial increíble. Tiene una condición física perfecta, una gran velocidad y una técnica muy buena, con una estructura corporal creada por Dios para ser saltadora de triple. Aunque somos muy diferentes en muchas cosas, me recuerda a mí misma a veces. Cuando salta parece que es fácil, que es natural. Y todavía es joven. Mi récord del mundo caerá muy pronto”, vaticinó Kravets en 2019, en declaraciones difundidas por la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics).

El 1 de agosto de 2021 y Tokio. Esa será la nueva referencia histórica para una prueba que tiene nueva reina. Yulimar I, emperatriz del triple. AFP