Alerta en España por un nuevo secuestro parental en Tenerife: Dos hermanos de 10 y 11 años se encuentran desaparecidos

Alerta en España por un nuevo secuestro parental en Tenerife: Dos hermanos de 10 y 11 años se encuentran desaparecidos

Los menores desaparecidos Kristian y Amantia.
Twitter / Alerta Desaparecido @sosdesaparecido

 

 

 





Un nuevo secuestro parental ha levantado la alerta en la isla española de Tenerife. Se busca a dos hermanos de 10 y 11 años de edad, Kristian y Amantia Kosta. La madre de ambos denunció su desaparición el pasado 17 de enero en Alemania, cuando se encontraban con su padre, según lo reseñado por Actualidad RT.

Ahora, la organización SOS Desaparecidos ha denunciado esta desaparición en sus redes sociales con las fotografías de los pequeños solicitando la colaboración ciudadana. Los dos tienen ojos marrones, pelo castaño y complexión delgada.

El matrimonio, alemán de origen albanés, se había separado en 2013 y el padre contaba con un historial de malos tratos y amenazas, según ha contado el presidente de SOS Desaparecidos, Joaquín Amills, en el programa televisivo Espejo Público.

Tras la denuncia de la madre, hace siete meses, la Policía alemana se hizo cargo de la investigación y recientemente solicitó la colaboración de la Policía española tras constatar que el padre habría viajado con los dos niños a Tenerife.

Según Amills, “hay documentación que acredita que el padre ha estado buscando vivienda” en la isla española. “Fue la madre quien empezó a colgar carteles por la isla y fue el padre quien le llamó, después de verlos, y le dijo que si iba a la Policía mataría a los niños”, ha señalado el portavoz de la organización de búsqueda de desaparecidos.

El recuerdo de Anna y Olivia

La desaparición de estos dos pequeños recuerda el reciente caso de las hermanas Anna y Olivia, de uno y seis años de edad. Las dos fueron secuestradas por su padre también en la isla de Tenerife.

El desenlace causó conmoción en la sociedad española. Según las investigaciones, el padre de las dos niñas habría acabado con su vida y habría arrojado sus cuerpos al mar lastrados con peso para que su madre nunca pudiera conocer su paradero. Los restos de la hija mayor, Olivia, fueron hallados en el mar a 1.000 metros de profundidad, mientras que los cuerpos de Anna y de su padre todavía no han aparecido, aunque se sospecha que corrieron la misma suerte.