El sabor a pan venezolano recorre las calles de Maryland en EEUU

Golfeados venezolanos / captura de pantalla / Video Voz de América

 

 

 

Venezuela está llena de sabores. Sabores que, para los oriundos de esa tierra, representan más que un simple disfrute. Se convierten en parte de la esencia que se llevan a cualquier parte. Así lo reseñó Voz de América.

Con un paladar acostumbrado a los dulces y a combinaciones particulares, los venezolanos saben qué se siente al saborear un pan dulce esponjoso con una buena taza de café, o un golfeado con queso telita como parte de la merienda de un día cualquiera, o un desayuno de cachito de jamón con malta.

Por recuerdos como estos, muchos inmigrantes venezolanos han desarrollado emprendimientos que invitan a propios y extraños a digerir la cultura venezolana, a través de uno de los más grandes placeres de la vida.

Luis Briceño, nació en Boconó, un pueblo del estado Trujillo en Venezuela. Desde pequeño, recuerda acompañar a su papá al trabajo en una panadería cercana a su casa. Allí, entre tazas de harina, gramos de azúcar y medidas de leche, sin saber, estaba cocinando en su interior el gusto por lo que, años después, sería su pasión.

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