La ruina y el desempleo golpean a empresarios y trabajadores zulianos

 

Desde el 2017 en Maracaibo han cerrado el 75% de los establecimientos comerciales de las cuatro principales avenidas de la ciudad, (Av. bella vista, delicias, la limpia, calle 72 y Cecilio Acosta) esto según la última investigación realizada por Fedecamaras Zulia en los establecimientos comerciales de las mencionadas avenidas.

Por: Corresponsalía La Patilla

¿La causa? “Debido a la crisis económica y energética que agobia el estado Zulia desde 2017, acentuada en 2019 y que además ha generado el incremento de la tasa de desempleo en la ciudad”, señala el estudio.

Esta estampida empresarial se palpa con la reducción de los puestos de trabajo, que según Fedecámaras Zulia se ubica en 68%. Hecho que impacta tanto a los empresarios como a la masa laboral.

Miles de zulianos han tenido que migrar en búsqueda de un empleo y calidad de vida, otros se han dedicado a actividades informales que les genere algún dividendo, aunque no tengan la seguridad social que ofrece una empresa.

Jesús Zabaleta tiene 20 años trabajando en la Av. Delicias de Maracaibo lamenta que aquella ciudad próspera, transitada y llena de color hoy esté apagada.

Zabaleta es técnico en refrigeración, lleva dos décadas laborando en el mismo local. Explica que hay días que la gente solo pregunta pero nadie contrata su servicio, porque “casi nadie tiene para pagar y menos en dólares, prefieren comer que arreglar el electrodoméstico”.

“Es triste escuchar decir a un padre de familia: ‘si le hago servicio al aire no como’”.

Otro caso es el de Tomas Gutiérrez de 61 años, es maestro de panadería desde hace 40 años, su familia la levantó gracias a este oficio que aprendió de su padre.
Gutiérrez cuenta que desde el 2018 ha pasado por siete empleos, y no por mal trabajador sino que los lugares donde ha trabajado han cerrado, debido a la crisis del país.

“El problema en la distribución de la harina, el tema del pago de impuestos a la alcaldía de Maracaibo, más la vacuna que deben pagar a los delincuentes y también a la policía han hecho que mis patrones cierren sus negocios, así no trabaja nadie”, narra indignado el sexagenario.

“Un mediano o pequeño empresario no puede tener negocios en Venezuela, son muchos compromisos y pocos beneficios, eso lo he visto no me lo han contado”, indicó.