Independizarse: La tarea titánica para los jóvenes venezolanos

Independizarse: La tarea titánica para los jóvenes venezolanos

La gente abandona el metro luego de que el presidente de Venezuela. REUTERS / Leonardo Fernandez Viloria 

 

 

Salir de la casa de los padres y tener algo propio es cada vez más difícil para los jóvenes venezolanos, debido al poco salario que perciben en sus trabajos y la hiperinflación que no les permite ahorrar, lo que ha hecho que en muchos de los casos busquen emigrar hacia otros países buscando mejor calidad de vida.





Por Lorena Rojas | LA PRENSA DE LARA

Y es que precisamente, los jóvenes profesionales son uno de los más afectados porque, pese a que consiguen trabajo el mayor empleador es el estado, por lo cual los sueldos que devengan no son los adecuados para salir del seno de sus hogares.

El especialista en materia económica, Édgar Urbáez, comenta que no es sólo difícil para los muchachos independizarse, sino también para los adultos contemporáneos.

“Es sumamente difícil que un joven pueda independizarse, incluso para las personas de mediana edad porque las condiciones de la economía son muy duras, Venezuela tiene una economía con mucha incertidumbre…es muy difícil que un muchacho que se abre a la sociedad, al mercado y a los estudios pueda independizarse, considero que está muy lejos que pueda llegar a esa meta”, aseguró Urbáez.

Esta realidad se ve constatada en los jóvenes, quienes aseguran que a pesar de que trabajan tienen que destinar sus ingresos a alimentos y algunos a vestir.

“Es muy difícil independizarse debido a la situación país, no tenemos una moneda estable y no podemos ahorrar, por otro lado en los trabajos no contamos con un buen sueldo o nos piden experiencia, nuestros padres a nuestra edad ya tenían casa, carro, o estarían viajando para conocer otros sitios”, dijo la chica Michelth Alvarado, quien comentó que se siente atrapada, ya que en otros tiempos estaría viajando conociendo otros países.

A esta realidad también se le suma la historia de Daniela Ceballos, quien es profesional en la Administración de Empresas, pero no puede ejercer porque el salario que devengaría no le alcanzaría para vivir, por lo que se encuentra trabajando en una tienda.

“Si trabajo lo que estudié no podría vivir, porque sería muy poco lo que voy a ganar”, comentó Ceballos, resaltando que en varias ocasiones se ha planteado salir del país.

Y es que un joven que quiera o se vea en la obligación de independizarse, debe de disponer de al menos 500 dólares para gastos básicos, como el alquiler de una pieza, que al oeste de la ciudad ronda los 20 dólares, pero para el este son al menos $40, $150 para una cama sencilla con colchón, $20 para un ventilador, $15 para una cocina eléctrica, $200 para una nevera ejecutiva, $18 para un juego de sábanas y entre ollas y platos podrían gastar hasta $60.

El economista, asegura que mientras el Gobierno nacional no trabaje en políticas que creen un equilibrio y que asimismo genere la producción de bienes y servicios, a los jóvenes les será prácticamente imposible que se desprendan financieramente.