Tras la tragedia en Tovar, más de 140 familias merideñas aún esperan por las viviendas prometidas

 

El pasado 23 de agosto, luego de varias horas de lluvia constante, los pobladores de Tovar sintieron terror al ver que algunas zonas del municipio estaban siendo arropadas por barro, agua y sedimento. Una onda intertropical originó el deslave que afectó a más de 600 viviendas en el municipio Tovar y dejó, al menos, 22 personas fallecidas, según las últimas cifras oficiales.

Por: Corresponsalía La Patilla

A más de un mes de esta tragedia, continúa la incertidumbre. Aunque ya cuentan con agua y electricidad, dos servicios que quedaron suspendidos por este desastre natural, aún se percibe la desolación y la destrucción en sectores como El Corozo.

El régimen de Nicolás Maduro ante la gravedad de la situación con las lluvias, firmó el 26 de agosto un “decreto de emergencia” por 90 días para los estados Mérida, Apure, Bolívar, Yaracuy y Zulia. “Facilitaremos todo el apoyo logístico y financiero para agilizar la ayuda a estas familias”, escribió en un tuit. Pero la realidad es otra.

En los pueblos al sur de Mérida como Tovar y Zea, se mantiene la vigilancia y acompañamiento de los afectados, según destacó Luis Adolfo Lobo, jefe de la Zona Operativa de Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades de Protección Civil, quien aseguró que en la zona están haciendo una evaluación de las casas desde el primer día de la tragedia.

 

 

“Estamos atendiendo a las personas que salieron damnificadas, atendiendo aquellas viviendas que solo tienen algún tipo de afectación leve con enseres y atención psicológica para sus ocupantes”, destacó Lobo.

En este sentido, Alexis Paparoni, diputado por el estado Mérida, confirmó que a las primeras de cambio cuando se produjo la vaguada, hubo movilización por parte de los ministerios, llevaron maquinarias, ayuda, pero transcurridas unas semanas “se han olvidado de lo que ocurrió y todos esos movimientos ya no existen. Lo que ha existido y se mantiene hasta ahora es la ayuda humanitaria de la gente, de los venezolanos, de los hijos de la zona distribuidos en el mundo entero que están ayudando a través de la Iglesia”.

Del mismo modo dijo que el gobierno local y regional han intentado ayudar dentro de sus posibilidades, pero están bloqueados por el régimen.

Piden viviendas

 

 

La evaluación de las viviendas y de los terrenos se realizan en conjunto con los bomberos de la entidad andina, a fin de ejecutar posteriormente labores de mitigación para que esta situación no se repita en el futuro.

Algunas viviendas, por las condiciones en que quedaron después de la vaguada, no podrán ser nuevamente habitadas. Ramón Osorio Valero, residente de la calle 4 vía Zea, es uno de los afectados que perdió todo y su hogar está inhabitable.

“Puliti me dijo que nos olvidáramos de tener casa. Sonia Castro igual. Yo perdí todo, no tengo nada. Me han traído comida, pero no tengo ropa. Ni enseres, nada. Yo pido que me ubiquen, porque vivo solo y soy un viejo de 72 años”, se lamentó Osorio.

Yvan Puliti, enlace del Órgano de Dirección y Defensa Integral ante el Gobierno Nacional, parece tener el control de las viviendas que se entregarán y de los recursos que llegan para atender la emergencia, junto con el Protector del estado, Jehyson Guzmán.

Según Osorio, todos los miembros de su familia que vivían en esa calle no han sido reubicados y no cuentan con ropa y ni un colchón donde dormir. “El llamado es que nos ubiquen, que nos den un lugar digno donde estar, porque solos no podemos solucionar, no tengo cómo, soy un viejo ya”, indicó.

El gobernador del estado, Ramón Guevara, informó en su momento que el número de viviendas con pérdida total alcanza las 142 viviendas, mientras que 250 se encuentran en situación de vulnerabilidad. Guevara la tiene cuesta arriba para poder brindar una respuesta en este sentido, pues para nadie es un secreto la asfixia y restricción presupuestaria que se le ha impuesto desde el gobierno de Maduro.

Sin atención

 

 

Solo en la carrera 12 del sector El Corozo, una de las áreas más afectadas durante el evento meteorológico, son evaluadas alrededor de 38 viviendas, donde además fueron recuperados 5 cadáveres. En esta zona, los inmuebles se ubican en un torrente de agua intermitente que se activa solamente cuando hay fuertes precipitaciones.

En este caso la cantidad de agua que cayó ese día activó el proceso hidrogeomorfológico, desencadenando un flujo de líquido y lodo que afectó todas las viviendas, explicó Mario Marquina, coordinador de Gestión de Riesgos de Protección Civil Mérida.

Aunque sus casas están inhabitables, ciudadanos como Ender Enrique Mora denunciaron que hay quienes no les quieren prestar atención, incluso manejan la idea de que quieren venderles sus terrenos. “No quieren dar atención a quienes solicitan pertenecer al censo para las viviendas prometidas. Todas mis cosas, la nevera, cocina, todo fue arrastrado por el lodo, necesito que me ingresen al censo, porque si no, no tendré nuevamente una casa”.

Mora también se quejó de que el terreno donde se encuentra su vivienda, que es propiedad de sumadre, quiere ser vendido por parte de efectivos de la Guardia Nacional. “Me niego porque es un terreno familiar. No entiendo cómo pueden hacernos esto en las circunstancias en las que nos encontramos”, dijo Mora.

El afectado dijo que desde el día de la tragedia, y posteriormente lo ratificó Maduro, ofrecieron viviendas y ayuda para los afectados por estas lluvias, pero hasta ahora no les han permitido estar dentro del censo, porque al parecer les imponen la condición de permanecer en los albergues.

En este sentido, fue enfático en denunciar que en los albergues se encuentran familias que ni siquiera son de la zona, pero que al parecer fueron instaladas allí para que reciban una casa. “Llamo a Maduro a que asome la cara por el municipio Tovar y que se dé cuenta del fraude que se está montando con la tragedia que se vivió y con los recursos que se entregaron”, denunció Mora.

Pérdidas irrecuperables

 

 

Hay quienes perdieron sus hogares, familiares, mascotas, amigos, vecinos, y otros como José Luis Guerrero que perdió sus más preciadas obras de arte. Guerrero es un artista plástico reconocido en el municipio artístico y cultural de Mérida, afectado por la tragedia en Tovar.
Acongojado cuenta estas pérdidas irreparables para él y el Estado venezolano, pues sus piezas representaron al país en varios eventos internacionales. “Hay tres cosas que desaparecieron con la tragedia y es un cuadro que representó a Venezuela en la Bienal de La Habana, un cuadro que participó en un Salón Michelena y una pieza que tenía que participó en la inauguración de una galería que se abrió en la Embajada de Venezuela en China”.

Para el artista merideño estas son pérdidas irreparables por su valor sentimental. Dijo que también son pérdidas para el Estado, porque ya no existen los testimonios de participación de las obras en eventos importantes para el mundo cultural venezolano. Tras un mes del desastre hay cosas que ya no son tan importantes. “Todas mis herramientas que estaban en el taller, desaparecieron, desapareció todo el taller”.

Guerrero nació y creció en Tovar, y después de muchos años, decidió terminar su vida en ese valle, en su casa natal, cuyas estructuras no sufrieron tantos daños, aunque su taller se perdió totalmente. “Aquí estamos esperando qué va a suceder con este sector para ver si restablezco el taller o lo hago en otro sitio, esperando alguna respuesta. Mientras tanto estamos recuperando la casa, porque no sufrió daños, solo algunas pérdidas como enseres. Estamos trabajando para recuperar lo que quedó de la biblioteca, muchos libros quedaron llenos de lodo y agua”.

A un mes de la trágica vaguada en Tovar, los afectados por las lluvias esperan respuestas concretas y acciones. Siguen llenos de incertidumbre, porque no hay seguridad de que tengan nuevamente una vivienda, una vida junto a sus familias, que no sea en un albergue para la eternidad.