Rusia supera el millar de muertos de Covid-19 en un día

Un trabajador del Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia desinfecta el monumento COVID-19 en la estación de tren de Belorussky como parte de la campaña para prevenir la propagación del coronavirus SARS-CoV-2 que causa la enfermedad COVID-19 en Moscú, Rusia. EFE / SERGEI ILNITSKY

 

La mortalidad por coronavirus se ha disparado en Rusia, que este sábado notificó, por primera vez desde el comienzo de la pandemia, más de un millar de fallecimientos en un día, mientras que los contagios también marcaron un nuevo máximo diario al superar los 33.000 casos.

En la pasada jornada en todo el país se registraron 1.002 muertes por covid-19, los que se elevaron a 222.315 la victimas mortales causadas por esta enfermedad infecciosa, si bien los datos oficiales sobre el exceso de fallecimientos en el mismo periodo triplican esa cifra.

“En los últimos meses vemos índices bastante elevados de mortalidad”, admitió hoy la vice primera ministra rusa, Tatiana Golíkova, en declaraciones a la cadena estatal de televisión Rossía-24.

Insistió en que “a día de hoy la vacuna es el principal medio profiláctico que protege a la persona (de la covid-19) y ayuda a evitar un desenlace fatal”.

EL IMPACTO DEL OTOÑO Y LA VARIANTE DELTA

La situación epidémica en Rusia comenzó a empeorar a mediados de septiembre con la llegada del otoño y la disminución de las temperaturas, que provocan un aumento de las infecciones respiratorias.

“Al previsible aumento estacional de la morbilidad de covid-19 se ha sumado la variante Delta del coronavirus, que es más contagiosa”, explicó la subdirectora del Centro de Epidemiología de la Agencia de Defensa del Consumidor, Natalia Psheníchnaya.

Agregó que si anteriormente un infectado contagiaba a 2 o 3 personas, en el caso de la variante Delta si no se adoptan medidas de precaución se pueden producir unos 6 contagios secundarios.

AUMENTA LA OCUPACIÓN HOSPITALARIA

Según el Ministerio de Sanidad de Rusia, la ocupación de las camas que dispone el país para pacientes con covid-19 supera ya el 90 %.

“La situación si no es crítica está muy cerca de serlo”, escribió en Telegram el director del Hospital 40 de Moscú, Denis Protsenko, que advirtió de que la ocupación de camas hospitalarias continúa aumentado tanto en la capital rusa como el resto del país.

Según el centro operativo creado por el Gobierno ruso hacer frente la pandemia, actualmente en el país 1,63 millones de personas se encuentra bajo observación médica.

El ministro de Sanidad de Rusia, Mijaíl Murashko, hizo esta semana una llamamiento a los médicos y enfermeras que se han jubilado y se han vacunado para que retornen a los hospitales.

LENTITUD DE LA CAMPAÑA DE VACUNACION

Autoridades y especialista independientes coinciden en que el principal obstáculo para frenar los contagios es la lentitud con que avanza la campaña de vacunación y que obedece fundamentalmente a las reticencias de población, pese a que el país cuenta con varias vacunas anticovid propias

Según el comité operativo del Gobierno, que habilitó hoy un contador de vacunados en su página web, a día de ayer 47.558.639 personas había recibido la pauta completa.

Esta cifra representa el 45 % del total que se requiere para alcanzar a inmunidad colectiva, que las autoridades en fijado han fijado es el 80 % del total de la población adulta.

Las entidades federadas que más se acercan a esa meta son la provincia de Moscú y la propia capital rusa, con un 64 y 61 %, respectivamente.

El alcalde moscovita, Serguéi Sobianin, ha admitido que en las últimas semanas el número de casos en la ciudad ha aumentado entre un 20 y un 30 %.

En Moscú, el principal foco epidémico en el país, se notificaron 72 fallecimientos y 6.545 contagios en la ultimas veinticuatro horas, lo que supone superar por tercer día consecutivo la barrera de los 6.000 nuevos casos.

Rusia suma un total de 7.925.176 contagios desde que comenzó la crisis sanitaria en el país, lo que le convierte en el quinto país del mundo con más infecciones por detrás de EEUU, la India, Brasil y el Reino Unido.

EFE