“Hipnótico” en Netflix: Los inquietantes casos reales que inspiraron la película

Foto vía GQ México

 

Hipnótico es el nuevo proyecto de Kate Siegel en Netflix, a quien ya vimos en Hush, The Haunting of Hill House y la inquietante Midnight Mass, que habla sobre fanatismo religioso y vampiros.

Por GQ México

Como su nombre lo indica, este thriller psicológico es sobre la hipnosis, que es uno de los elementos más populares del género de terror (y se ha usado en todo tipo de series y películas a lo largo de la historia, como The Manchurian Candidate o The Bourne Identity), y presenta a una mujer que, mientras busca una terapia que pueda ayudarla a superar algunos problemas, termina cayendo en las “garras” de un hipnotista malvado que no tienen ninguna intención de ayudarla.

Esta es una película que promete mucho, el trailer que Netflix lanzó se prometía misterio, tensión y un plan macabro perfecto, pero, en su mayor parte, no logra superar o cumplir las expectativas.

Hay juegos mentales, horas perdidas y situaciones inexplicables, pero nada de eso termina de funcionar y lo más rescatable son las actuaciones de Kate Siegel y su “terapeuta”, además de que la historia nos hace recordar algunos casos de personas que aseguran haber estado bajo hipnosis cuando cometieron algunos crímenes inquietantes.

¿Es un caso real?

Hypnotic no es un caso real y, de hecho, la ciencia dice que no se puede usar la hipnosis para obligar a una persona a hacer algo que realmente no quiere hacer, pero el argumento se basa en varias personas que cometieron asesinatos y que, al ser detenidas, declararon que estaban bajo hipnosis.

Psychology Today explica que “a finales del siglo XIX y principios del XX, se aceptaba que a) una persona podía ser hipnotizada a distancia y sin su conocimiento y b) una vez hipnotizada, estaba completamente a merced de la sugerencia del hipnotizador. Como tal, un hipnotizador malvado podría obligar al inducido más virtuoso a cometer el crimen más atroz. Y, estas creencias compraron al menos a algunos acusados (pero no a sus hipnotizadores) una tarjeta para salir de la cárcel sin cargo”.

Entre los casos famosos está el de Susan Atkins, quien en una ocasión dijo que había sido hipnotizada por Charles Manson, quien además le prohibió comer y tomar agua, para obligarla a formar parte del asesinato de Sharon Tate y sus amigos.

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