Los asesinos de Samuel grabaron un video de rap con machetes, navajas y bates

Los asesinos de Samuel grabaron un video de rap con machetes, navajas y bates

Uno de los cuatro acusados de dar una paliza mortal a Samuel Luiz en A Coruña – EP

 

La jauría que acabó a golpes con la vida de Samuel Luiz la madrugada del pasado 3 de julio en La Coruña se grabó en vídeo con armas blancas que en su mayoría no han sido halladas. Iban armados con machetes, bates de madera y navajas, una de ellas tipo mariposa. Elaboraron un vídeo en el que de fondo se escucha una canción de rap con letras «que hacen referencia a la exaltación de la violencia contra las personas, amenazas, palizas, agresiones, etc.», según consta en los atestados que redactó la Policía tras volcar los terminales telefónicos de los investigados. Estas diligencias, a las que ha tenido acceso ABC, están aportadas a la causa.

Por abc.es





Por el crimen de Samuel la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de La Coruña ha detenido a siete personas: Diego M., su pareja, Katia; Alejandro F. ‘Llumba’; Kaio A.; dos menores de 17 y 16 años, y Alejandro M., este último arrestado el 28 de septiembre y al que la Audiencia Provincia l dejó en libertad el 2 de noviembre al entender que no existían motivos procesales para que siguiera en prisión. Solo él y Katia están en libertad, aunque continúan investigados.

En el atestado no se precisa la fecha del vídeo, que estaba en el móvil de Kaio A. En la grabación aparecen la mayoría de los detenidos, incluido el que quedó libre. La pandilla está en una zona con arbustos. Uno de los dos menores actúa como cantante del rap. Le acompañan Kaio, que lleva un machete de grandes dimensiones; Diego M., el individuo que inició el ataque a Samuel, que va tapado con un pasamontañas y porta una navaja y un machete; Yumba y Cuco, este con bates de madera y navajas tipo mariposa.

Hallado en casa del menor

Tres de los numerosos testigos que han declarado ya en la causa señalaron que uno de los dos menores (David) llevaba «algo en la mano» durante la paliza mortal a Samuel Luiz. Dos de esos testigos concretaron más: David portaba «una especie de kubotan» instantes antes de la agresión a la víctima. Ese instrumento metálico, de origen japonés, cilíndrico y de unos 15 centímetros de longitud y menos de dos de diámetro, considerado un arma de defensa personal y prohibido, fue hallado en la vivienda del menor durante un registro. El cruce de esos testimonios con las imágenes recuperadas refuerzan las hipótesis iniciales de cómo se produjo la cacería contra la víctima.

Los investigadores han aportado ya volcados de teléfonos, tráficos y posicionamientos de los mismos, cámaras de seguridad de locales y de tráfico, y un vídeo del lugar de los hechos mejorado en calidad por una empresa a la que se encargó la pericia, además de infografías e ilustraciones.

Todo ello para determinar el papel que desempeñó cada uno de los detenidos y en qué momento atacaron a Samuel. Respecto al último arrestado, que se negó a la prueba de ADN, la Audiencia señala en su auto de libertad que la Policía le atribuye «una posición de apoyo a quienes materializaron la brutal agresión», pero no de ataque a la víctima.

Sin embargo, en el atestado se le imputa que coopera en la ejecución del hecho, con actos simultáneos, «metiéndose a la carrera en el núcleo de la agresión» iniciada por Diego, Jumba y Kaio, en la que también participan los dos menores. Y eso cuando ya estaban agrediendo en manada a Samuel, a puntapiés y puñetazos, tirándolo al suelo y rodeándolo. Forma parte del grupo agresor de 6-7 personas, señalan los investigadores, según el visionado de imágenes y la declaración de varios testigos. Delante de uno de ellos, miembro de la pandilla, Alejandro M. se intentó justificar: «No pude hacer nada porque me agarró un negro» (en referencia a los dos chicos que mediaron en la paliza mortal). Él en su primera declaración como testigo se situó incluso al margen del escenario de la agresión.