¿Cómo interpretar el resultado de un test de Covid ahora que la variante ómicron ha reducido el tiempo de incubación?

¿Cómo interpretar el resultado de un test de Covid ahora que la variante ómicron ha reducido el tiempo de incubación?

La variante ómicron se propaga “a un ritmo que no hemos visto con ninguna otra variante”, advirtió ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS) REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/

 

A escasos días de reunirnos con nuestros familiares en espacios cerrados por Navidad, muchas son las personas que están recurriendo a un test de autodiagnóstico de covid-19. Es difícil encontrarlos en las farmacias, donde se han agotado y muchas funcionan ya con listas de reservas previas. Pero, ¿cómo interpretar su resultado? ¿Y si este varía en cuestión de horas?

Por 20minutos.es





Los test de antígenos pueden variar su resultado en cuestión de horas. Por ejemplo, puede ser negativo por la mañana y positivo por la tarde. “El problema de los test de covid es la sensibilidad. Mientras las PCR son muy sensibles, los antígenos, en cambio, son mucho menos sensibles. Ahora mismo, con la variante ómicron, que es mucho más infectiva, un test de antígenos negativo por la mañana puede convertirse en un positivo por la tarde. Sin embargo, con PCR, da positivo casi de inmediato. Por eso, yo desconfiaría mucho ahora mismo de los antígenos como recomendación antes de cenar con alguien, porque son mucho menos sensibles y, si esta variante [ómicron] prolifera más rápidamente al principio del contagio, puede ser que des negativo pero estar contagiado“, explica Guillermo López Lluch, catedrático de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

Esto es lo que le pasó a un epidemiólogo de la Escuela de Medicina Tropical e Higiene de Londres (Reino Unido), que ha compartido en sus redes sociales el resultado de la secuencia de test de antígenos que se realizó a sí mismo al comenzar con síntomas leves. Tras efectuarse tres test en diferentes momentos de un mismo día y dar en todos ellos negativo, al cuarto test, a la mañana siguiente, el resultado fue positivo. Por ello, manda una clara recomendación: hacer los test de antígenos “justo antes del encuentro” con las personas no convivientes con las que nos vayamos a quitar la mascarilla en interiores.

Así lo explicaba también la semana pasada la inmunóloga del Instituto de Salud Global de Barcelona, Adelaida Sarukhan. Hay que tener claro que el resultado del test de antígenos ofrecerá “una foto de ese momento, es decir, si en el momento de la realización de la prueba tienes suficiente carga viral en la garganta o en la nariz y tienes probabilidad de ser infeccioso“.

Según un estudio realizado en Noruega tras un brote de ómicron surgido en una fiesta de Navidad en la que participaron 117 personas y 81 se contagiaron con esta variante, los investigadores han establecido en tres días el periodo medio de incubación, “lo cual es menos tiempo en comparación con los informes anteriores relativos a delta y otras variantes que circulaban anteriormente (que era de 4,3 y 5 días, respectivamente)”.

Entre los 81 casos analizados, los síntomas más comunes fueron tos (83%), seguidos de secreción/congestión nasal (78%), fatiga (74%), dolor de garganta (72%), dolor de cabeza (68%) y fiebre (54%). Del total de los 117 asistentes a la fiesta, de 39 años de edad media, el 96% estaba completamente vacunado con ARN mensajero (Pfizer o Moderna).

“Las vacunas funcionan”

También el epidemiólogo estadounidense y profesor en la Universidad de Harvard Michael Mina, defensor del acceso masivo a los test de antígenos como una herramienta más para hacer frente a la pandemia, se ha pronunciado al respecto. En un gráfico que compartió en Twitter explica que “la relación entre los síntomas y la carga viral ha cambiado sustancialmente” y esto es una prueba de que las vacunas funcionan.

A la pregunta de “por qué la gente está dando negativo a pesar de tener síntomas“, Mina responde que ahora, con la variante ómicron, tener síntomas puede equivaler a tener una baja carga viral que el test de antígenos no detecta. Pero esto no significa que los test de antígenos estén fallando, asegura.

“Los síntomas son a menudo el resultado de la respuesta del sistema inmune” a la infección “y no el propio virus”. El epidemiólogo explica en un esquema que se ha viralizado por redes que “las vacunas empujan al sistema inmunitario a detectar el virus rápidamente, antes de que el virus se reproduzca. Y la rápida respuesta inmunológica inducida por las vacunas ayuda a suprimir el virus durante un día o más, antes de que este desaparezca o se expanda. Por lo tanto, las vacunas están haciendo literalmente su trabajo: iniciar la respuesta inmune y, con ella, los síntomas, rápidamente y antes de que las personas sean contagiosas”. Esto explica que, “los test diseñados para detectar niveles infecciosos del virus sean negativos durante uno, dos o tres días de síntomas antes de que el virus se expanda”, expone.

 

López Lluch abunda en esta cuestión: “Al estar inmunizado, el sistema inmunitario detecta el virus, lo controla y lo elimina más rápidamente y, por tanto, es posible que la persona contagiada esté contagiada durante menos tiempo“. El microbiólogo recuerda que cuando un sistema inmunitario sano se enfrenta a una infección nueva, tarda en responder de forma eficaz entre siete y doce días. En cambio, cuando el sistema inmunitario ya está ‘entrenado’, bien sea por infección previa, bien por la vacuna, el tiempo de reacción se acorta.

Así pues, si por ejemplo usted se contagiara (esperemos que no) un uno de enero, el día tres empezaría a sentir síntomas pero hasta el día cinco no daría positivo en antígenos. Según el gráfico de Mina, recogido en otros medios como Financial Times, entre el cinco y el diez de enero daría positivo en antígenos y los días que más contagioso resultaría serían entre el cinco y nueve de enero. Es decir, el primer día que se empieza a ser contagioso es cuando el test de antígenos daría positivo.

En cambio, la PCR, que es mucho más sensible y detecta menores cargas virales, seguiría dando positivo a pesar de que la persona ya no tuviera suficiente carga viral en su organismo como para ser infecciosa. “Los test rápidos de antígenos dan positivos cuando más importa: cuando la gente es infecciosa“, concluye Mina.