Desde la viruela al coronavirus: 15 vacunas que han cambiado la historia de la humanidad

Una madre congoleña trae a sus hijos a una iglesia en la aldea de Nzerret para que los vacunen.
FOTOGRAFÍA DE WILLIAM DANIELS, NAT GEO IMAGE COLLECTION

 

 

 

Desde los inicios de 2020, el año que trajo consigo la pandemia que ha transformado nuestro mundo, la ciencia ha trabajado a contrarreloj en la investigación de la vacuna contra la COVID-19. Tras unos meses de caída de su incidencia en gran parte gracias a la vacunación a nivel global de más de 8 470 millones de dosis, a finales de 2021 hoy la pandemia ha retomado la volatilidad de sus cifras a causa de la última variante ómicron, menos agresiva en sus síntomas pero fuertemente contagiosa. Pero los primeros análisis de esta nueva variante siguen apuntando a que las vacunas están marcando la diferencia, y no es la primera vez en la historia que las inoculaciones son el arma sanitaria clave para luchar contra una epidemia. Así lo reseñó National Geographic.

Desde que fue declarada pandemia global por la Organización Mundial de la Salud, las cifras del coronavirus han continuado su ascenso, transformando la realidad de todos los países hasta el último detalle de nuestro día a día. Desde la llegada de la COVID-19, los casos superan los 5,3 millones en España y los 272 millones a nivel global. Aunque obtener la cifra real de fallecidos es difícil, en España superan los 88 600 y a nivel mundial superan los 5,3 millones, según datos del Ministerio de Sanidad y de Our World in data. Al analizar los datos de esta pandemia a través de un prisma global, las cifras aún están lejos de sus competidores más letales de la historia, pero debido a la globalización actual y las circunstancias en las que se ha desarrollado la COVID-19, estos dos años han dado un gran protagonismo en nuestros días a la importancia vital de las vacunas.

El siglo pasado, la humanidad aún convivía de manera habitual con diversas epidemias que amenazaban al mundo entero con brotes de sarampión, viruela, tifus o fiebre amarilla. Hasta que llegó la vacunación. Pero, ¿cuál fue su origen y cuáles han sido las vacunas más importantes a lo largo de la historia?

A lo largo de los últimos dos siglos, su uso ha salvado miles de millones de vidas en todo el planeta y ha frenado enfermedades devastadoras en todo el mundo. Sin embargo, la amnesia histórica nos hace olvidar con facilidad cómo era el mundo antes de las vacunas y son muchos los que alzan la voz contra las inoculaciones, por motivos religiosos, políticos o creencias distorsionadas. De forma paradójica, las vacunas nos salvan de enfermedades y a su vez hacen que, al desaparecer la amenaza, olvidemos las enfermedades de las que nos han salvado.

La inoculación china

Para dar con el origen de esta técnica científica debemos remontarnos a la lucha contra la viruela en China. “Varios relatos del siglo XVI describen la inoculación contra la viruela y señalan que, a fines del siglo XVII, el emperador K’ang Hsi, que había sobrevivido a la viruela cuando era niño, hizo que sus hijos fueran vacunados”, afirman los datos del Colegio de Médicos de Filadelfia.

Los médicos desarrollaron una técnica llamada variolización, que consistía en pulverizar la piel de una persona con síntomas para insuflar lo por la vía aérea de persona que las vías respiratorias de personas sanas con el objetivo de inmunizarlas. Esta técnica se extendió por el mundo hasta la llegada del descubrimiento de las propias vacunas. “Es difícil precisar cuándo comenzó la práctica, ya que algunas fuentes afirman que se remontan al 200 a. C.”.

Vacuna de la viruela (1796)

“La medicina china y su cultura ancestral parecen tener los antecedentes más remotos de los intentos por prevenir o curar el azote epidemiológico de esa época: la viruela”, afirma el estudio Los orígenes de la vacuna, publicado en la revista médica El Servier. “Estos conocimientos empíricos llegaron al Asia Central y Europa, y algunos granjeros hicieron observaciones de la utilidad de la inoculación o variolización sin llegar a documentar sus ensayos en la comunidad científica”.

No fue hasta 1798 cuando el cirujano Edward Anthony Jenner (1749-1823), conocido como el padre de la vacunación, revolucionó la lucha contra la viruela. El planteamiento de Jenner fue que si una persona se infecta con una carga viral inofensiva, adquiere inmunidad a un agente patógeno similar. En aquel momento utilizó el virus de la viruela de las vacas para proteger de la viruela humana.

El 1 de julio de 1796, Jenner infectó a un niño de ocho años con el virus de la viruela, pocas semanas después de haberle administrado el virus de la viruela vacuna, demostrando su inmunidad ante un virus que durante siglos había sido una gran amenaza.

Ghulam Ishaq, tendero de Karachi, no confiaba en la vacuna contra la polio. Ahora se culpa por la situación de su hija de cuatro años, Rafia: una pierna atrofiada por la polio y la otra rota por un coche que no pudo esquivar. / FOTOGRAFÍA DE WILLIAM DANIELS, NAT GEO IMAGE COLLECTION

 

“La viruela era una enfermedad altamente prevalente, causante de un gran problema epidemiológico, distribuida en casi todo el mundo, que no distinguía edades ni clases sociales, y además causaba alta mortalidad – del 30 al 60 por ciento en los no vacunados – y producía secuelas significativas”.

Entre las muchos afectados por esta enfermedad se encuentran faraones de Egipto, según certifican sus momias, Isabel I de Inglaterra, músicos clásicos como Mozart y Beethoven, y presidentes de los Estados Unidos como Lincoln y Washington o el rey Luis I de España.

Vacuna de la rabia (1885)

A finales del siglo XIX, el bacteriólogo francés Louis Pasteur revolucionó de nuevo el mundo de la medicina descubriendo la vacuna contra la rabia a partir de una cepa atenuada del virus. Esta enfermedad zoonotica viral tiene una letalidad cercana al 100% y está causada a través de un virus que infecta animales e insectos y ataca el sistema nervioso central causando una encefalitis aguda.

Difundida a lo largo de la historia por todo el planeta este virus ataca a mamíferos domésticos y salvajes incluyendo al ser humano se encuentra en la saliva los animales infectados y se inocula a los humanos cuando estos provocan alguna lesión por mordedura o hay contacto con las secreciones salivales.

La Organización Mundial de la Salud maneja datos que afirman que en algunas regiones esta enfermedad aún es un problema de salud pública como Asia o África donde causa más de 55 000 muertes al año la mayoría menores de 15 años de edad.

Vacuna contra el tétanos (1890) y fiebre amarilla (1937)

En 1890, Emil von Behring – llamado el salvador de los soldados y los niños – descubrió, en estudios en animales, que era posible producir inmunidad contra el tétanos, una enfermedad del sistema nervioso, al inyectar dosis graduadas de suero de otro animal portador de la enfermedad.

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