¿De dónde viene el sabor artificial de la vainilla?

Esencia y extracto de vainilla: ¿cuáles son sus diferencias?

 

 

 

 

Explicamos porqué existe esa diferencia entre su aroma cautivante y un sabor que no es tan agradable para las papilas gustativas.

Por infobae.com

La vainilla no es ajeno a nuestro olfato, y gusto. Por su versatilidad, esta se puede incorporar a las preparaciones dulces gracias a su versión de extracto, la cual es ideal para aromatizar pastas, pasteles, galletas, y demás postres. El dulce de su aroma logra resaltar sabores y olores, en el caso de la perfumería y cosméticos, este es muy usado, por ejemplo, como en la aromaterapia, destinado para las velas perfumadas e inciensos. Si eres curioso y la probaste, es posible que su olor no tenga relación con su sabor, pero, ¿por qué?

En este punto, hay que hacer una diferencia entre esencia y extracto de vainilla, ya que no es lo mismo, aunque puede llegar a confundir sus definiciones por el origen que tienen. En las siguientes líneas te vamos a explicar sus principales características y cuál puedes usar para tus preparaciones.

¿Sabías qué…? Aún cuando México es el centro de origen de la vainilla, y por casi tres siglos el único productor, son Indonesia y Madagascar los principales países productores en el mundo.

¿ESENCIA O EXTRACTO DE VAINILLA?

La presentación natural para el extracto proviene del fruto de la planta en forma de vaina, aunque es escaso y con un costo muy alto. Ante la demanda, la industria decidió por sacar al mercado una versión más económica y fácil de obtener, las cuales son denominadas vainillas artificiales o esencias.

Para obtener el extracto de vainilla se parte del fruto original de la planta. Las vainas se maceran en una mezcla de alcohol etílico y agua, transformando todos los compuestos y aromas del fruto a un estado líquido. La vainillina es uno de los que le otorga el sabor y olor más potente.

Entonces, ¿en qué se diferencia de la esencia de vainilla? Se prepara de forma sintética y es un producto que imita el aroma y el sabor del fruto, pero no procede directamente de este. Para su proceso sintético se parte de otras sustancias, como la corteza de pino, el aceite de clavo de olor, la lignina o el salvado de arroz. Para su nueva composición se pueden agregar elementos como agua, etanol, emulsionantes y extractos químicos.

Al saber que muchos hogares usan la esencia, y no el extracto, y tomando en cuenta sus componentes, podemos comprender porqué su sabor no es tan agradable cuando lo probamos, ya que es una mezcla de sustancias para imitar al original, el cual es caro y genera una alta demanda en el mercado, sobre todo en el sector gastronómico al ser un insumo para la elaboración de postres y otras preparaciones.

VAINILLA MADE IN MEXICO

Entre los mayas y los aztecas la vainilla se utilizaba para enriquecer una bebida de cacao destinada a nobles y guerreros. México cuenta con 10 de las 107 especies de este género que existen en el mundo; Veracruz se engalana con el primer lugar como productor, con 376 toneladas de un total nacional de 562, se detalla en una publicación oficial del gobierno mexicano.

La ixtlilxóchitl o flor negra, mejor conocida como vainilla, es una orquídea endémica que se ha cultivado desde tiempos prehispánicos en la región Totonaca del norte de Veracruz y Puebla. Es tan popular que no dimensionamos su valor, el cual empieza desde su cultivo, ya que tarda años en florecer y cuando lo hace, sus pequeñas flores de un pálido amarillo verdoso, florecen por la mañana, se marchitan al mediodía y mueren al atardecer, a menos de que sean polinizadas.

México tiene un potencial cultivable de 7,000 hectáreas que representarían 4,100 toneladas de vainilla, lo que los coloca como la primera potencia en este cultivo, según el artículo sobre agricultura del gobierno.