Caravaggio, una ex conejita de Playboy y la polémica detrás de “la subasta del siglo”

La princesa Rita Boncompagni Ludovisi posando fuera de la Villa Aurora

 

Esta es la historia de una mansión histórica con un tesoro artístico único en el planeta, que al salir a subasta abrió las puertas de la intimidad de una familia millonaria, en el que se enfrentan una ex conejita de Playboy, hoy convertida en princesa, y los hijos de su ex esposo, el príncipe Nicolò Boncompagni Ludovisi, y el pedido público para que el Estado italiano intervenga en la venta y no pase a nuevas manos privadas.

Por infobae.com

Esta es la historia detrás de “la subasta del siglo”, como se la llama, que tiene en el centro a la majestuosa Villa Aurora, que sale hoy al mercado por un precio base de USD 537 millones (471 millones de euros), lo que la convierte en una de las propiedades más caras del mundo, y que tiene entre sus interesados a Bill Gates y al sultán de Brunéi.

La finca de 40 habitaciones no solo es especial por su extensión, sino sobre todo por lo que protege: la famosa obra Júpiter, Neptuno y Plutón, único mural conservado de Caravaggio, uno de los grandes maestros del arte universal.

La composición reúne a los tres dioses olímpicos con sus elementos: Júpiter representa el aire y el azufre; Neptuno encarna el agua y el mercurio, y Plutón simboliza la tierra y la sal. El pintor usó óleo sobre estuco, un procedimiento que se deteriora con facilidad, como ocurre con La última cena de Leonardo Da Vinci, pero ese mural se conserva en perfecto estado.

Pero eso no es todo.

La monumental construcción de 2.800 metros cuadrados repartidos en seis plantas, que se encuentra en uno de los barrios más lujosos de Roma, perteneció a la desaparecida Villa Boncompagni Ludovisi, que se levantó en 1570 en una colina estratégica de la Ciudad Eterna, en el mismo emplazamiento que antes ocupó una villa romana de Julio César.

Estatua de Miguel Ángel en los jardines

 

Su primer propietario fue el cardenal Francesco Maria Del Monte, quien encargó en 1597 a Caravaggio la realización del mural de 2,75 metros de ancho para adornar el techo de su laboratorio de alquimia. Los Ludovisi, una familia noble con estrechos vínculos con el papado, adquirieron la propiedad en 1621, y la mantuvieron para estricto uso personal por siglos, por lo que se desconocía lo que atesoraba.

Esto cambió en 2010, cuando la también conocida como Casino de la Aurora abrió sus puertas al público tras una restauración de 7 años que tuvo al frente a la hoy princesa Rita Boncompagni LudovisiRita Carpenter de soltera o Rita Jenrette, apellido de su primer matrimonio con el que actuó en menos de una decena de películas durante los ‘80, conoció en aquel 2003 de inicios de obra a Nicolò, se casaron en 2009 y permanecieron juntos hasta 2018, cuando el noble falleció.

Nicolò Boncompagni Ludovisi y Rita en 2009, el día de su casamiento (Wikipedia: Marco Mancini)

 

“Estaba abandonada, había pájaros volando a través de ella y le dije a Nicolò: ‘Tenemos que abrir la villa, tiene que ser vista por italianos y otras personas, necesitan entender la belleza y la cultura de todo esto’”, comentó la princesa.

Durante esos años, la pareja también realizó varias iniciativas de caridad con la mansión como centro y ella armó un archivo digital de 150 mil documentos que enriquecieron aún más lo poco que se sabía sobre la historia de la villa.

La mansión permaneció abierta hasta aquel 2018, en que se iniciaron las disputas legales por la herencia por parte de los hijos del príncipe, quienes pidieron desalojar a la mujer a pesar de que en su testamento Nicolò le dio a su esposa el “derecho a permanecer en la propiedad por el resto de su vida” y pautar que si se vendía, las ganancias se dividirían entre ella y sus hijos. Después de años de litigio, la justicia le dio la razón a los hijos del príncipe y ella aseguró que también buscan evitar que obtenga su parte de las ganancias de la venta.

La princesa Rita Boncompagni Ludovisi muestra un fresco de Guercino dentro del Casino dell’Aurora

 

Pero el Caravaggio no es el único tesoro que allí se resguarda. También alberga, en su jardín delantero, una escultura de Miguel Ángel, mientras que en el interior techos pintados al fresco por Guercino; la escalera de caracol que lleva al Caravaggio fue diseñada por el arquitecto barroco Carlo Maderno, diseñador de la fachada de la Basílica de San Pedro; como además una puerta que perteneció a un antiguo buque de guerra veneciano, y un telescopio que Galileo Galilei le regaló a los Ludovosi, entre otros objetos únicos en el mundo.

“No pudimos llegar a un acuerdo, por lo que el juez dictaminó que tenía que ser subastada”, dijo la mujer de 72 años a The Guardian. Y expresó su deseo de que el Estado intervenga en la subasta: “Me gustaría que el estado lo compre pero no sé si es una posibilidad porque no sé si tienen el dinero, ese es el problema. Y no soy la única heredera”.

Y es el clamor se hizo popular, ya que se realizó una petición pública en change.org, titulada “S.O.S cultura in svendita”, que superó las 50 mil firmas firmas, para que el gobierno italiano aporte dinero para la compra de la propiedad, dado que al ser un sitio protegido por el Ministerio de Cultura, una vez que se haya acordado una oferta en la subasta, el Estado tiene la oportunidad de comprar la propiedad al mismo precio.

¿Quién será el nuevo propietario de la villa que alguna vez albergó a Tchaikovsky, a Bette Midler, a Madonna y donde Henry James escribió su clásico Horas italianas?

De política a princesa

Antes de convertirse en una agente de bienes raíces, la princesa tuvo una vida algo escandalosa en su país de origen. Descrita por el Washington Post en 1978 como “una de las cuatro mujeres jóvenes más dinámicas de la ciudad”, estuvo casada con el congresista estadounidense John Jenrette hasta su divorcio en 1981, evento que se produjo tras una condena por soborno al hombre durante la investigación Abscam del FBI.

En los ‘70 era una destacada política en ascenso. Fue directora de investigación del Partido Republicano de Texas, profesora en el Instituto Político Taft de la Universidad Trinity, y coautora de un informe con Ray Hoehle sobre el programa Alimentos para la paz, que se presentó a la Comisión Presidencial sobre el Hambre Alimentaria en el Mundo, entre otros logros.

Tras casarse con el demócrata Jenrette en el ‘78 llegó el escándalo dos años después, cuando el político fue condenado y si bien al principio ella prestó testimonio a su favor, luego lo denunció ante las autoridades tras encontrar USD 25 mil en un placard de la casa.

Allí comienza su carrera mediática, participando de talk shows, y en el ‘81 se desnuda para Playboy y en la entrevista aseguró que tuvo relaciones sexuales con su ex en los escalones del Capitolio.

Escribió libros como My Capitol Secrets y participó en series y telefilmes, más alguna película que llegó a la gran pantalla, pero su relación con la cámara se hizo más relevante cuando se convirtió en periodista en A Current Affair de la Fox, en el que entrevistó a celebridades. Para los ‘90 volvió a reinventarse y comenzó una exitosa carrera en el mundo del real state, que la llevaría hasta la mansión que hoy sale a subasta, y deberá abandonar por orden judicial.