Nelson Hernández: La Ruta Emisión Neta Cero de CO2

Combatir el cambio climático es una acción impostergable que tiene la humanidad en el presente siglo. Reducir (¿eliminar?) las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de origen antropogénico es el objetivo global para evitar la profundización de la crisis climática que está en pleno desarrollo.

Las cumbres climáticas se vienen celebrando desde 1987. Sin menospreciar la importancia de cada una de ellas, los entendidos refieren como la de mayor importancia la efectuada en el 2015 en París, que culmino con el “Acuerdo de París” cuyo objetivo central es realizar acciones globales para mantener el incremento de la temperatura de la tierra por debajo de los 2 °C para finales de siglo.

En el Acuerdo de París, se asoma por primera vez el concepto de “Emisión Neta Cero de CO2” (ENC), lo cual fue ratificado en el COP26 realizado en Glasgow en diciembre del 2021, por 195 países. Dicho concepto hace referencia a un balance de emisiones GEI producidas y aquellas que pueden ser removidas de la atmósfera con el objeto de alcanzar el nivel de emisión que la tierra puede absorber, sin alterar su temperatura y por ende el clima. El ENC implementa tres estrategias: Reducción acelerada y profunda de CO2 (eliminación del uso de los combustibles fósiles); Disminución adicional de otros GEI distintos al CO2 y Eliminación de CO2 excedente del aire (captura y almacenamiento).

En octubre 2021, la Agencia Internacional de Energía (IEA) publico su ruta para alcanzar la ENC en el 2050, la cual ha recibido duras críticas, sobre todo por considerar muy  corto el tiempo para implementar las acciones (políticas públicas) para alcanzar la meta. Sin embargo, por ser una prospectiva y por ende una planificación estratégica debe cumplir con tres aspectos básicos:

Objetivos: Identifica la finalidad a la cual deben dirigirse los recursos y esfuerzos para dar cumplimiento a la solución de una problemática. Ejemplo: Descarbonizar la matriz energética global para combatir el cambio climático.

Estrategias: Principios y rutas fundamentales que orientan el proceso tecnológico, ambiental, económico y administrativo para alcanzar los objetivos. Ejemplo: Disminución (eliminación?) del uso de los combustibles generadores de emisiones de CO2.

Meta: Cuantificación del objetivo que se desea alcanzar en un tiempo señalado, con los recursos necesarios, de tal manera que permita medir la eficacia del cumplimiento de un programa (políticas públicas). Ejemplo: Alcanzar la ENC en el 2050.

 

 

La gráfica triangular a continuación muestra el consumo mundial de energía en periodos de 5 años, desde 1965 al 2050, expresado en porcentaje y distribuido en tres renglones:

– El concerniente al consumo de petróleo y carbón, las fuentes de mayor generación de CO2.
– El asociado al uso del gas natural y nuclear, consideradas amigables al ambiente por su poca o nula emisión de CO2.
– El correspondiente a las energías renovables, no emisoras de CO2

 

 

Los círculos verdes representan la historia. Obsérvese como  la participación de las fuentes energéticas renovables se han mantenido menor a 12 %  por más de 55 años. Es decir, dominaron las energías emisoras de CO2 (exceptuando la nuclear), originando el fenómeno climático antropogénico en el cual la humanidad está inmersa. 

Para eliminar dicho fenómeno la IEA ha publicado una ruta, que está representada en la gráfica en círculos amarillos. Se observa en la prospectiva la evolución de las renovables, pasando de una participación del 13 % en el 2020 a 67 % en el 2050. 

Ya hay países que se han montado en esa ruta implementando y aplicando políticas públicas globales, regionales, locales e individuales. Entre estas destacan: 

Aceleración gradual para la eliminación del uso carbón como energético y de los subsidios  a los combustibles fósiles

Acuerdo de reducción de las emisiones de metano por más de 100 países

Establecimiento de reglas clara para el desarrollo del mercado de carbono.

Compromisos globales para eliminar la deforestación

Para efecto de financiamiento se establecen criterios ESG, lo cual limita (o elimina?) el financiamiento de proyectos energéticos emisores de CO2

Por otra parte, la electrificación de la demanda global de energía, es una vía para descarbonizarla, siempre y cuando esa electricidad provenga de fuentes energéticas no emisoras de CO2. La grafica a continuación muestra esa ruta de descarbonización.

 

 

Los círculos en color azul representan la historia desde 1985 al 2020, en periodos de 5 años. Obsérvese que la participación de la fuentes ha estado circunscrita en límites de petróleo + carbón entre 40 y 50 %; el gas + nuclear entre 30 y 40 % y las renovables entre 20 y 30 %.

En lo atinente a la prospectiva, representada en el gráfico con círculos amarillos, muestra un auge, si se quiere desmesurado, en el uso de las renovables situándose para el año 2050 con una participación del 90 % en la generación eléctrica. Es de señalar que los grandes cambios paradigmáticos se vislumbran en el sector transporte al dirigirse a los vehículos eléctricos y en la producción del vector energético hidrogeno verde como sustituto de combustibles y materia prima.

A pesar de la duda que rodea al ENC, es indudable que mantener las emisiones de carbono al nivel de hoy es insostenible y que capturar emisiones de carbono de la atmósfera contribuirá a limitar los efectos negativos del calentamiento global. Por otra parte, las regulaciones gubernamentales y las evaluaciones de valor de mercado de los bonos de carbono estarán cada vez más alineadas con la meta de reducir y capturar tantas emisiones de carbono como sea posible.

En conclusión, luce que la meta global ENC puede no ser del todo factible, o puede ser insuficiente para alcanzar la meta de un aumento promedio de la temperatura de la tierra por debajo de los 2°C. Sin embargo, es un hecho que los planes de negocio e inversión deben aprovechar las oportunidades que surjan en esta transición. Sin duda, los próximos cinco años serán decisivos para inversionistas que quieran ser relevantes en la transición más ambiciosa de la humanidad: La Energética