En Apure la economía se mueve al compás del contrabando y el narcotráfico

Vito Vinceslao, presidente de la Cámara de Comercio Industria y Servicios de Apure, alerta sobre el crecimiento del comercio informal en la región llanera | Foto María Eugenia Díaz

 

A juicio de los expertos, la economía en el estado Apure va en declive. Para algunos estudiosos, comerciantes y consumidores, la crisis venezolana se debe a las pésimas políticas económicas emprendidas por el régimen de Nicolás Maduro en materia crediticia para el sector privado, y también al conflicto armado que existe en esta región limítrofe con Colombia.

En los municipios del Bajo Apure (municipios San Fernando, Biruaca y Achaguas) se manejan las transacciones comerciales y financieras en bolívares y en dólares americanos, mientras que en los municipios fronterizos del Alto Apure (municipios Pedro Camejo, José Cornelio Muñoz Rómulo Gallegos y José Antonio Páez), predomina el uso del peso colombiano, debido a la cercanía de estas zonas con el país vecino y al desarrollo del comercio informal entre Venezuela y Colombia. En estas áreas geográficas predomina el narcotráfico, así como el contrabando de alimentos y gasolina, negocios ilícitos controlados por grupos armados.

Los intercambios comerciales en el Alto y Bajo Apure durante los últimos años se han mantenido, pero se han visto afectados por el bajo poder adquisitivo del ciudadano y el alto costo de los productos, bienes y servicios. También las fuentes de empleo en la entidad son cada vez menores y gran parte de la población depende de entes gubernamentales.

En la actualidad, los apureños que cuentan con una mejor calidad de vida, son aquellos que reciben remesas, ganan en dólares o cuentan con un negocio proveedor de ingresos económicos para el sostenimiento de sus familias.

Las amas de casa en Apure declaran que cada vez es más difícil comprar todos los alimentos de la cesta básica, porque los precios aumentan casi a diario. Sulay García cuenta que esta semana realizó una compra equivalente a 250 bolívares en el supermercado más grande de San Fernando de Apure, a pesar de que la semana anterior había comprado la misma cantidad de productos por 150 dólares.

La Cámara de Comercio en Apure dio a conocer que 2021 fue un año duro para el sector comercial, aunque los apureños estimaban un empuje económico durante ese periodo. Hubo una caída de más del 70% de las ventas y el aumento del sector informal, por lo cual se avizora un año 2022 en rojo.

Vito Vinceslao, presidente de la Cámara de Comercio Industria y Servicios del estado Apure, la más antigua del país, revela que la economía en la entidad en lo que va de año experimenta un declive a consecuencia de las pocas fuentes de empleos disponibles. Apunta que esta realidad se presenta en Apure, porque la empresa privada está representada en los comercios. Además, la entidad depende económicamente de la producción agrícola-ganadera y de los ingresos provenientes del Ejecutivo Regional y las alcaldías.

Vinceslao alerta sobre el crecimiento del comercio informal en la región llanera, que es posible observar en las calles y avenidas de los mercados municipales. Lamenta que el sector informal triplique al comercio formal.

En tal sentido, el gremialista detalla que los vendedores informales en San Fernando, capital del estado, compran mercancía a precios bajos, en las cadenas de supermercados asiáticos de alimentos. Luego estos comerciantes informales revenden estos productos a precio discrecional.

“Por cada comercio formal, existen 10 informales en las distintas barriadas, urbanizaciones, calles y avenidas en los siete municipios del estado Apure, donde los informales venden víveres, ropa, artículos de higiene personal, ferretería, incluso, medicinas colombianas sin control sanitario. En San Fernando de Apure, por ejemplo, hay 3.500 comercios formales, y se calcula que los comercios informales rondan los 10.500”, asegura.

Esta realidad deja por fuera al sector privado formal, cuyo crecimiento es mínimo, porque los comerciantes tienen problemas a la hora de adquirir créditos bancarios. El gobierno tiene que retomar los créditos en las entidades públicas y privadas para los comercios y empresas para de alguna manera oxigenar al sector privado, agrícola y ganadero que trabaja a pulmón propio, denuncia Vinceslao.

En defensa del gremio, rechaza el aumento del pago de aranceles en registros y notarías, porque incide en el desarrollo de las empresas que deben saldar pagos por actualización de actas y ventas de inmuebles. “Este año, los comercios deben hilar fino, porque este aumento repercute en el bolsillo de los venezolanos y en el sector económico”, apunta.

Remesas ayudan a los pobres

 

El economista Efraín Yadala revela que 15% de la clase pobre en Apure sobrevive gracias a las remesas| Foto Referencial

 

Efraín Yadala, economista y asesor de empresas comerciales en la entidad llanera, revela que 15% de la clase pobre en Apure sobrevive gracias a las remesas enviadas por sus familiares, por lo general, hijos jóvenes que han emigrado a distintas partes del mundo, pero principalmente a Colombia y Estados Unidos.

“Nuestra fuerza de trabajo joven se fue y es muy barata y muy mal pagada, por ejemplo, en Colombia. Pero frente a la devaluación de la moneda venezolana, si un hijo les manda a sus padres por remesa un total de 100 a 150 dólares (700 a 750 Bs), equivalentes a 15 salarios mínimos, estos pueden resolver la compra de comida, alimentos y medicinas. Nicolás Maduro anunció el aumento salarial a 12 bolívares que alcanzan solo para comprar en Apure dos kilos y medio de carne mensual. Este ingreso no cubre los demás productos de la cesta básica, por lo cual las familias en Apure recurren a las remesas. Por su parte, la clase media no existe y la clase alta tiene sus propios negocios que les garantizan el ingreso”, apuntó Yadala.

A juicio del entrevistado, las perspectivas económicas para este año son pocas. Avizora un 2022 muy parecido al año pasado, con una inflación de 200% anualizada y el dólar podría ubicarse en 10 bolívares, es decir, el doble de la cotización actual.

El economista agrega que las ventas en los comercios apureños cayeron 48% en promedio mensual, desde el mes de octubre de 2021, porcentaje que se ha mantenido durante el mes de enero de 2022.

“A las empresas en Apure les ha costado enormemente iniciar un proceso de arranque normal durante este año. Un cementerio de bodeguitas no abrieron este año, porque no tuvieron la capacidad para continuar laborando. Sus precios no eran competitivos y se vieron en la necesidad de cerrar. Son negocios familiares, donde sus integrantes se comieron todo. Las empresas grandes están sobreviviendo gracias a sus proveedores directos como empresas Polar, Alimentos Mary, Iberia, entre otras”, dijo.

El también profesor universitario explicó a La Patilla que el precio del dólar se ha mantenido en menos de cinco bolívares, a consecuencia de la inyección semanal de 50 millones de dólares por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) a la economía venezolana. Precisó que este fenómeno se genera, porque el BCV le está permitiendo al sector privado los depósitos de dólares entre las empresas de bienes y servicios.

“Ello ha contribuido a que la banca, aparentemente, tenga todavía una dolarización transversal, porque el BCV no ha oficializado en Gaceta Oficial la dolarización de la economía”, apuntó.

Actividades ilícitas

 

El debilitamiento de las relaciones entre Venezuela y Colombia ha afectado el desarrollo económico en Apure| Foto Cortesía RRS

 

El debilitamiento de las relaciones entre Venezuela y Colombia, sin duda alguna ha afectado el desarrollo económico en el estado Apure. El cierre de la frontera en junio de 2019, obligó a los pobladores de El Amparo a lanzarse en el río Arauca para poder cumplir sus compromisos educativos y laborales en Colombia. A partir de ese hecho, el movimiento económico dio un giro.

Para el internacionalista Freddy Jabano, la capacidad de crecimiento económico de la población ha diezmado en los municipios fronterizos, a causa de los enfrentamientos generados por los grupos armados, que actúan apoyados por los gobernantes, fundamentados en una base ideológica de la llamada “revolución”.

Jabano aseguró que debido al conflicto armado reportado en Apure y Arauca, han disminuido los intercambios comerciales legales entre Venezuela y Colombia. Paradójicamente, manifestó que pese a esta realidad, el dinero proveniente de actividades ilícitas, como el contrabando de productos colombianos y de las transacciones económicas de mercancías estratégicas en la región, se ha generado una burbuja que permite a los ciudadanos de ambas regiones el uso del dólar.

Jabano enfatizó que esta realidad, en cierta medida, ayuda a paliar un poco la crisis, porque propicia a que los venezolanos compren productos colombianos, ingresados a Venezuela por grupos al margen de la ley, a través del contrabando de alimentos, artículos de limpieza e higiene, medicinas, repuestos, materiales estratégicos, gasolina, gasoil y aceite.

“Este intercambio comercial va fortaleciendo a las lavadoras de dólares y generando una economía circular. El narcotráfico, la droga, los negocios de minerales estratégicos, generan dólares usados para la compra de bienes y servicios. Los dólares los convierten en bolívares, generándose una distorsión económica que permite que algunos actores de la región tengan mucho dinero por la vía del negocio ilegal”, dijo.

Vacunas a contratistas petroleras

Para Jabano, en su condición de coordinador político del partido Vente Apure, el gobierno nacional y la guerrilla consideran como enemigo fundamental a Estados Unidos (EEUU), por lo cual se hace necesaria su eliminación. Creen y deben hacer la revolución, desestabilizar a América Latina.

“Esta situación es aprovechada por Rusia, Irán, Cuba y los carteles de la droga, lo cual genera chantaje y enfrentamientos, una mezcolanza explosiva que no va a permitir que el ciudadano común, el apureño, pueda construir en esa faja fronteriza su propio crecimiento”, apuntó.

Para el especialista, la consecuencia de esta realidad es el deterioro de la sustentabilidad de una región, vital para América Latina y “mega diversa”, porque en estas áreas se encuentran los depositarios de fauna y diversidad biológica que tienen los humedales colombo-venezolanos, la Orinoquia, el llano colombo-venezolano y en el Eje Orinoco-Apure.

A juicio de Jabano, los grupos armados de Guasdualito en el estado Apure y en el departamento de Arauca en Colombia, se disputan las vacunas provenientes de las empresas petroleras ubicadas por Caño Limón, porque es un negocio rentable. Cobran vacunas a las contratistas que buscan sacar petróleo y llevarlo a los centros de distribución. Es por ello que son innumerables los saboteos en los gasoductos del gobierno colombiano. El tema de la guerrilla es más complicado, porque ellos reclutan a menores de edad, los entrenan y los convierten en sus guerrilleros tanto en Colombia como en Venezuela.

“Se complica el panorama con la presencia del hampa común y de las mafias internacionales que se manejan en red, especialmente los interesados en manejar el tráfico de cocaína hasta Centroamérica y el Caribe, y desde allí hasta México y Estados Unidos, donde están involucrados algunos carteles mexicanos de la droga, los sectores del hampa común, los aguantadores del ámbito nacional, las disidencias de ambos grupos subversivos y las potencias internacionales como China y Rusia interesadas en el manejo del arco minero y del coltán, genera una situación muy difícil para la región, porque se ha complicado el nivel de intereses que están jugando en la zona”, dijo.

El internacionalista celebra la decisión del gobernador de la entidad, Eduardo Piñate, al crear tres secretarías de asuntos fronterizos para tratar de manera minuciosa, los problemas reportados en los pasos fronterizos existentes en Apure y coordinar políticas públicas entre ambos países.

“Tenemos que saber cuál es el verdadero impacto del conflicto armado, ante el apoyo del gobierno a diferentes facciones dentro de los grupos guerrilleros existentes en Venezuela. Los ciudadanos muy poco se enteran de cuál es el problema. Por ejemplo, no sabemos cuántos apureños han sido objeto de la diáspora, que nos quita a la mano de obra, a la gente joven y profesionales. Tampoco sabemos a quiénes ha reclutado la guerrilla para formar parte de sus filas”, dijo.