Se reanuda operativo para desalojar manifestantes de puente fronterizo entre Canadá y EEUU

Policías forman filas de seguridad mientras hacen cumplir una orden judicial de desalojo de los manifestantes que bloquearon el tráfico en el puente Ambassador en Windsor, Canadá. Los manifestantes se alejaron cuando decenas de policías se acercaron poco después del amanecer.(Nathan Denette / Associated Press)

 

La policía canadiense reanudó este domingo su operativo para desalojar a los manifestantes antirrestricciones sanitarias que bloquean desde el lunes el puente Ambassador, un paso fronterizo clave entre Canadá y Estados Unidos.

La policía dijo en un tuit que había comenzado a arrestar a los manifestantes y remolcar vehículos.

El operativo comenzó el sábado por la mañana. La policía antidisturbios hizo retroceder a una parte de quienes ocupaban el cruce fronterizo y despejó un tramo del puente, pero no lo suficiente para que el tráfico fuera restablecido.

Las autoridades no dieron cuenta de ninguna detención el sábado.

La maniobra de desalojo se puso en marcha en virtud de una decisión del Tribunal Superior de Ontario, que ordenó el viernes la evacuación de estos manifestantes que impiden la circulación a través de este importante cruce entre los dos vecinos norteamericanos, un bloqueo que empujó a Washington a intervenir ante el gobierno canadiense.

El cierre ya ha causado trastornos en la industria automotriz a ambos lados de la frontera. Más del 25% de las mercancías comercializadas entre Estados Unidos y Canadá pasan por este puente.

El movimiento de protesta contra las medidas sanitarias, que se ha extendido por varios países, incluida Francia, ha entrado en su tercera semana en Canadá.

Se inicio con una movilización de camioneros que protestaban contra la obligación de vacunarse para cruzar la frontera entre Canadá y Estados Unidos, pero las demandas se extendieron al rechazo al conjunto de las medidas sanitarias e incluso al rechazo al gobierno del primer ministro Justin Trudeau.

También están bloqueados otros ejes fronterizos en las provincias de Manitoba y Alberta y el movimiento no ha decaído en la capital, Ottawa, paralizada por manifestantes desde finales de enero.

El sábado, por tercer fin de semana consecutivo, una gran multitud siguió ocupando las calles del centro de la ciudad en un ambiente a veces festivo, con música, pistas de baile, puestos de café, pero también con  el sonar de trompetas ensordecedores.

Según la policía de Ottawa, unos 4.000 manifestantes estaban presentes en el centro de la ciudad el sábado.

La policía dijo en un comunicado que algunos de ellos habían sido agresivos o habían realizado gestos ilegales.

También reiteró que tenía medios limitados para hacer frente a esta situación, lo que llevó a las autoridades de la ciudad y la provincia de Ontario a declarar el estado de emergencia.

AFP