El Zorro y Batman: la historia en común de dos grandes héroes de la cultura popular

El Zorro y Batman: el profundo vínculo entre Diego de la Vega y Bruce Wayne. Informe de Santiago García.

 

La vigencia de ambos personajes no es un gran misterio: han fascinado a generaciones. Pero lo que no todos saben es que el superhéroe encapotado se basa en el famoso espadachín californiano

Por Infobae

Empecemos por la verdad: Batman es El Zorro.

Lo es en una versión siglo XX y en el mundo de los superhéroes, pero su inspiración es clara y contundente, sin margen de error. Si la serie El Zorro, la gran producción de Disney para televisión, sigue al aire en muchos países a 65 años de su estreno, además de estar disponible en streaming, algo de actualidad debe tener este clásico. Y si en este 2022 se estrena The Batman, una nueva versión del personaje protagonizada por Robert Pattinson, tampoco se puede dudar de su intacta popularidad.

Pero hay más que eso. En lo profundo, ambos son el mismo personaje y tienen la misma inspiración.

En 2022 se estrenará “The Batman”, una nueva versión del superhéroe murciélago protagonizada por Robert Pattinson. (Warner Bros.)

 

Para poder entender correctamente la conexión entre ambos hay que familiarizarse con una palabra en inglés que no tiene traducción literal en castellano: swashbuckler. El término se refiere a un espadachín arrogante o extravagante, pero es mucho más positivo de lo que suena cuando se traduce. En castellano las historias de swashbuckler son las que llamamos de capa y espada. Desde el medioevo hasta principios del siglo XX, estos héroes están unidos por algunos puntos en común.

El mejor teórico del género, Brian Taves, escribió Romance of Adventure: Genre of Historical Adventure in the Movies, un libro en el que distinguió las características de estos héroes de aventura.

Guy Williams, un Zorro muy popular: como Diego de la Vega y como justiciero enmascarado.

 

Son nobles e idealistas, muchas veces son aristócratas, siempre están dispuestos a rescatar a la dama en peligro, vencer al villano y salvar al mundo. No tienen superpoderes, su vestuario es muy llamativo y suelen ocultar su verdadera identidad. Actúan solo cuando el orden se ha subvertido y alguien en el poder está actuando de forma incorrecta. No son revolucionarios: una vez que se reinstala el orden detienen sus acciones.

Hay muchos ejemplos más precisos que otros, y entre los primeros está Robin Hood. Su vestuario, su origen noble, su doble identidad, su estilo algo extravagante y su sentido de la justicia lo muestran como un swashbuckler. No es un ladrón: solo roba para equilibrar una situación injusta y, cuando esta termina, él también se retira.

Bob Kane, uno de los creadores del comic “Batman” en 1939, nunca ocultó que el personaje se inspiraba en El Zorro.

 

Otro elemento clave —tal vez uno de los mejores— es que ocultan su talento extraordinario para los duelos. Esconden todo lo que se pueda su excelso manejo de las armas, para que nadie sospeche cuando despliegan su personalidad pública.

El esplendor del género se dio en el siglo XIX. Las novelas de aventura crearon docenas de personajes inolvidables. El conde de Montecristo, La pimpinela escarlata, Scaramouche, Los tres mosqueteros, Cyrano de Bergerac son algunos títulos que cumplen con algunas o todas estas características. Estos caballeros son reflejos tardíos de aquellos que cabalgaban junto al Rey Arturo, a la vez que funcionan como antecesores de los cowboys y los superhéroes del cine.

Son nobles e idealistas, no tienen superpoderes, su vestuario es muy llamativo y suelen ocultar su verdadera identidad: el perfil común de El Zorro y Batman. | Foto: Medium

 

Pero todavía falta dar un paso para llegar a ellos. Porque recordemos algo: un héroe de capa y espada no tiene superpoderes ni está familiarizado con elementos mágicos.

Llegamos al siglo XX y las novelas de caballería siguen siendo populares, aunque los autores no se renuevan como antes. El número de libros de capa y espada se reduce, no pueden competir contra los grandes clásicos. Además, el cine parece haber llegado para entretener y deslumbrar a todos.

En ese momento exactamente es cuando aparece el personaje de El Zorro, el último héroe de capa y espada tradicional.

La primera adaptación cinematográfica de El Zorro se hizo en 1920 con Douglas Fairbanks.

 

Su autor, Johnston McCulley, no actuó de forma inocente. Buscó construir un personaje que constituyera el ejemplo más puro y perfecto del swashbuckler, inspirado en todos los autores existentes. Con el nombre poco feliz para el marketing de La maldición de Capistrano, el mundo conoció a su nuevo héroe, el Señor Zorro. El éxito fue instantáneo y un año más tarde había sido llevado al cine, con el más grande actor de aventuras de aquel momento: Douglas Fairbanks.

Causó un impacto notable en la cultura popular. La película fue un éxito y los libros se siguieron publicando. Pero antes de que se estrenara la adaptación más famosa, La marca del Zorro (1940), protagonizada por Tyrone Power y Basil Rathbone, nacería un personaje cuya popularidad rompería todos los moldes: Batman, un comic creado por Bob Kane y Bill Finger, cuya publicación inicial fue en marzo de 1939.

La adaptación más famosa fue “La marca del Zorro”, de 1940, protagonizada por Tyrone Power.

 

No es exagerado decir que Bruce Wayne es una copia de Don Diego Vega (el De la Vega vendría después), o al menos una declarada inspiración. Bob Kane nunca ocultó esto, al contrario. Ambos son héroes con doble identidad, aristócratas que luchan por la justicia utilizando un disfraz. Los padres de Batman mueren asesinados después de ver en el cine la película de El Zorro, lo que marca al niño Wayne: en un principio la de Fairbanks, pero más adelante se usaría para este momento la de Tyrone Power.

Un detalle fantástico: en Guasón (2019) los padres de Bruce Wayne son asesinados luego de ver en el cine The Gay Blade (1979) una comedia de El Zorro protagonizada por George Hamilton. Y en Batman v Superman: El origen de la justicia (2016) aparece El Zorro de 1940 en cartelera.

En “Batman v Superman: El origen de la justicia” el vínculo con el Zorro se ve en la cartelera: aparece un poster de la película de 1940.

 

Así que cuando se pregunten acerca de la vigencia de ambos personajes lo correcto es preguntarse solo por uno, ya que son el mismo. Claro que Batman es nuestro contemporáneo, el más oscuro y complejo, pero sin El Zorro no existiría. De hecho el personaje de Johnston McCulley, como otros que en novelas baratas mantenían viva la llama del género, fue el que armó el borrador de casi todos los superhéroes, los héroes de capa y espada de la actualidad.

El universo de Batman lo pueden disfrutar y analizar en HBO Max, y quienes quieran ver la serie El Zorro en blanco y negro la encuentran en Disney+. No hay nada nuevo bajo el sol, tan solo se trata de saber quién logra contar de nuevo la misma vieja historia del bien contra el mal y los héroes que siempre están en el lugar y el momento adecuados para luchar por lo que es correcto.

 

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