Liverpool, su más grande escenario: El ascenso vertiginoso del venezolano Domingo García Hindoyan

Domingo Hindoyan Liverpool
Domingo Hindoyan conducting the Royal Liverpool Philharmonic at the BBC Proms 2021.
Credit: Chris Christodoulou

 

Cuando escuchamos hablar de Liverpool probablemente lo primero que llega a nuestras mentes sean las imponentes catedrales, su pasión por el fútbol, inmensos festivales o incluso aquella agrupación que desató toda una revolución musical y nació en un pub: ‘The Beatles‘; pero más allá de todo eso, esta adorable ciudad británica adoptó a un venezolano como digno representante de una de las orquestas más ejemplares no solo de Inglaterra, sino de toda Europa.

El pasado septiembre, Domingo García Hindoyan hizo su debut como director titular de la Real Orquesta Filarmónica de Liverpool, siendo el primer latinoamericano en alcanzar este nombramiento, sin embargo, el músico caraqueño asumió la responsabilidad con humildad y en esta plática exclusiva para La Patilla reveló cómo pasó de ser un músico autodidacta a un ícono influyente en la comunidad internacional.

Por: Elizabeth Gutiérrez y Luis Eduardo Martínez | lapatilla.com

El primer compás

Domingo creció en un hogar donde la música se vivía en cada rincón. Su padre Domingo García, un violinista consagrado, inculcó en él una pasión que poco a poco se apropió de su ser. Apenas a los cinco años inició sus estudios en el conservatorio Simón Bolívar con el violín y rápidamente se integró en las orquestas infantiles y juveniles, pero su vida transcurría como la de cualquier otro joven al gustarle actividades como los deportes. A los 14, ya formaba parte de las filas de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao como miembro fundador y ocurrió lo inesperado. “Se prendió un suiche diferente, hubo un cambio en mí, una dedicación especial. Se despertó una pasión, una curiosidad increíble por escuchar grabaciones y violinistas, estudiar violín durante horas, ir a conciertos, compartir con los amigos, colegas y una competencia muy sana en el marco de la orquesta”, dijo.

A partir de allí la dedicación, constancia y disciplina tomó un mayor valor. Su formación en Venezuela fue muy diversa. Inició como aprendiz del maestro José Francisco del Castillo en la Academia Latinoamericana de Violín, y compartió los estudios en escuelas de música de notable tradición como la José Ángel Lamas y la Pedro Nolasco Colón. Pero el salto de calidad lo hizo al viajar a Suiza para perfeccionar sus aptitudes como violinista en la Academia Internacional de Violín en Ginebra. En ese momento, consiguió la audición en el conservatorio Haute École de Musique bajo la tutela de Laurent Gay donde decidió hacer la transición hacia la dirección de orquestas.

“Fue un proceso bastante natural la transición entre el violín y la dirección de orquesta. La dirección de orquesta siempre me causó gran curiosidad. Tuve mucha suerte de crecer tocando en orquestas infantiles y juveniles, paralelamente me fui haciendo músico de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar“, recordó y al mismo tiempo añadió: “Crecí entre el público, observando cada semana un concierto diferente con directores diferentes, y para mí siempre la figura del director era alguien enigmático. Con el tiempo, siendo músico de orquesta, después de mi adolescencia y formando parte de la Simón Bolívar, mantuve la gran curiosidad de cómo trabaja el director, cómo ensaya, cómo maneja la psicología de la orquesta, cómo gestiona el fraseo musicalmente, la técnica de ensayo e intentaba aprender siendo violinista. Prácticamente me consideraba un pequeño espía”.

Credit: Victor Santiago

 

Del violín a la batuta

Al llegar a Europa mantenía la convicción de enfocarse al cien por ciento individualmente en los aspectos violinísticos, incluso siendo parte de orquestas juveniles internacionales, como la Orquesta Juvenil Mundial o el Pacific Music Festival y después, la West-Eastern Divan donde integró una estrecha relación con su mentor, el maestro Daniel Barenboim que influyó valiosamente en su carrera.

“Formé parte de la West-Eastern Divan Orchestra, una orquesta de palestinos, árabes e israelitas al cual pude participar por tener orígenes sirio armenios -mi madre es siria de origen armenio-, y a partir de allí el maestro me conoció como un violinista, después me conoció como director, y posteriormente hice el concurso en la Deutsche Staatsoper de Berlín invitado por él para ser su asistente y estuve muy de cerca trabajando con él. Por supuesto, una personalidad de ese calibre es imposible que sea de grandísima influencia en mi carrera artística”, mencionó.

El venezolano de 42 años no imaginó entonces que estaba destinado para grandes cosas. En esas orquestas tuvo, todavía sin estudiar dirección, el honor de tocar bajo directores de grandísimo renombre como Bernard Haitink, Valery Gergiev, por nombrar solo algunos. “Nunca lo pensé, simplemente me dedico a fondo a mi pasión, me dedico a fondo a lo que estoy haciendo, intento hacerlo de lo mejor posible, de la mejor manera, y así me voy desarrollando con mucha disciplina, mucho trabajo y gran dedicación. después las cosas van saliendo naturalmente”.

Su carrera despegó tras estudiar dirección cuatro años en el conservatorio de Ginebra hasta que recibió los primeros llamados. “La dirección me daba gran placer y me sentía a gusto en este trabajo, en esa posición. Me gustaba asumir la responsabilidad que tiene el director de orquesta y me sentía cómodo. Simplemente nada más tenía que estudiar, aprender bien las partituras y siempre con una autoexigencia enorme para hacer el mejor trabajo y hacer la mejor música”, acotó.

Domingo Hindoyan Liverpool
Concert in Ostrava 2021
Credit: Martin Straka.

 

Coming to Liverpool

García Hindoyan fue invitado a conciertos y espectáculos de óperas puntuales en ciudades como Nueva York, Chicago, Viena, Stuttgart y Montecarlo, además de su actividad en la Deutsche Staatsoper, la ópera de Berlín. Su mayor desafío, hasta ahora, ha sido su reciente nombramiento como director titular de la Filarmónica de Liverpool ya que, para él, el puesto significó mucho más que hacer un buen concierto. “Conlleva dar un concepto, un sonido e influir en la comunidad, llevar la orquesta fuera del escenario a la ciudad, participar en las orquestas juveniles e infantiles de Liverpool. Siento que me reta, sin duda, porque es una labor a largo plazo, donde quiero poner mi firma en una orquesta de altísimo calibre y además quiero aprender muchísimo de ellos”.

Y con certeza afirmó: “Es una orquesta con una gran historia, con una gran tradición, es la más antigua de Inglaterra y con una lista de directores que me han precedido que es simplemente increíble”.

El venezolano no presumió el hecho de figurar como el primer latino que dirige la orquesta de manera titular, pues consideró que la música es universal en todo sentido. No obstante, busca impregnar el temperamento, la historia y educación que recibió en Venezuela. “Lo que quiero transmitir primero que nada a la orquesta es ese sonido, esa manera de acercarme a la música, ayudado con elecciones del repertorio que me gusta, que ya comencé, por cierto, y llevar a muchos directores y compositores latinoamericanos contemporáneos”. Su propuesta, a su vez, abarca ampliar el repertorio francés, alemán; e inclusive, el mismo inglés.

La inclusión de Domingo a la Filarmónica de Liverpool también implica trabajar con los más jóvenes. “Liverpool es una ciudad que tiene un proyecto increíble llamadoIn Harmony que es propiamente como ‘El Sistema’. Estoy de manera activa, involucrado, trabajo con los niños y jóvenes. Hace poco dirigí la orquesta juvenil de Liverpool; me senté con ellos a tocar el violín. Eso más o menos lo que yo quiero dar, un poco de la manera como crecí en Venezuela, una mezcla entre mi formación europea y venezolana, todo eso entregarlo de la forma más honesta posible a la orquesta y a la ciudad”.

Credit: Mark McNulty

 

Música en casa

Domingo no ve la dirección como una profesión de carrera, aunque admitió que siempre será agradable dirigir nuevas orquestas en cualquier ciudad del mundo, pero más allá de eso resaltó que siempre busca mantener el ímpetu al compás de un espíritu entusiasta para mantener la música activa, fresca y renovada. “Lo más bello de este trabajo es que no hay una rutina, que cada semana es especial, cada orquesta es diferente, cada repertorio es diferente y cada concierto es un reto”, destacó.

Regresar a Venezuela es uno de los más fervientes deseos de García Hindoyan. En el pasado tuvo la oportunidad de dirigir a la Sinfónica de Venezuela, la Simón Bolívar y la Teresa Carreño, a la par de su breve paso por orquestas juveniles del interior en Falcón, Mérida y Táchira, pero su apretada agenda y motivos familiares han impedido su retorno al país. “Regresaré porque el nivel en Venezuela del público y de las orquestas es altísimo y es un gran placer hacer música por allá. Así que eso está en los planes que apenas pueda iré al país a hacer música”.

Finalmente, el admirable director de orquesta instó a los jóvenes a proyectarse en el mundo de la música con disciplina, pasión y amor en su oficio. “Desarrollar mucho el oído y la cultura auditiva, leer mucho y seguir el camino natural de sus carreras y sus destinos qué es lo más importante. Cuando uno tiene todos esos aspectos, el camino se abre mucho más fácil y con diferentes ramificaciones para tomar las decisiones más acertadas”.