Día Internacional de la Incontinencia Urinaria: de qué trata esta enfermedad que afecta a cuatro de cada diez mujeres

Día Internacional de la Incontinencia Urinaria: de qué trata esta enfermedad que afecta a cuatro de cada diez mujeres

4 de cada 10 mujeres padece incontinencia urinaria, según señalan los expertos (iStock)

 

 

 





La incontinencia urinaria es una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, la mayoría son mujeres. Es más, 4 de cada 10 mujeres padecen esta situación. En el marco del Día Internacional de la Incontinencia Urinaria: cuáles son los síntomas, de qué se trata este malestar, en qué momentos se manifiesta y cuáles son los tratamientos que se aplican en la actualidad.

Por Infobae

Alrededor del 40% de la población sufre de incontinencia urinaria, y este número puede crecer a medida que se acerca a la mediana edad”, afirmó el doctor José María Ocampo, ex Jefe del Servicio de Urología en el Hospital de San Isidro. En ese sentido, señaló que este malestar “afecta más a las mujeres que a los hombres. En especial a aquellos que tuvieron partos naturales o alteraciones hormonales”.

En ese tono, el doctor Carlos Sarsotti, médico dedicado a la uroginecología, explicó a Infobae que “una de cada cuatro mujeres que tuvieron, por lo menos, dos hijos tienen incontinencia urinaria frente a los esfuerzos, o sea, pierden pis a partir de los 40 años”.“El promedio de mujeres con prolapso a los 55 años, es de, al menos, un 11% de la población femenina que tuvieron dos o más hijos. A los 65 años, tienen riesgo de perder también gases o contenido del tubo digestivo”, completó el experto.

 

La incontinencia urinaria afecta, en su mayoría, a las mujeres

 

“En mujeres suele verse a partir de los 40 años aproximadamente, y se hace cada vez más grave y frecuente a medida que aumenta la edad. Las principales situaciones se pueden dar al reír, toser, estornudar o levantar peso”, advirtió a Infobae la doctora Sandra Miasnik, médica ginecóloga, miembro Titular de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER).

Al tiempo que aseguró que “en otras ocasiones se relaciona con la necesidad urgente de orinar, a veces tan imperiosa que no permite llegar a tiempo al baño. Los hombres, en cambio, suelen encontrarse con este problema como consecuencia de actos quirúrgicos (cirugías de próstata, por ejemplo), terapia radiante u otros trastornos médicos”.

“La incomodidad de esta patología está asociada con pérdidas de orina al toser, reírse, hacer ejercicios o esfuerzos físicos. En algunos casos, se dejan de hacer actividades que dan placer por temor a una pérdida de orina suspendiendo programas o evitando estar con gente en momentos recreativos, siendo que esta situación afecta a mujeres menopaúsicas y premenopáusicas; en período de post parto natural; que hacen deporte de impacto y fuerza”, agregó Ocampo. Mientras que Miasnik completó: “Para quienes conviven con incontinencia urinaria, ésta es una forma de ver dañada su autoestima. Es por eso que nuestra misión es ayudar a aquellos que la sufren a no aislarse, a lidiar con esta problemática sin temor”.

 

Muchas personas que padecen incontinencia urinaria posponen la consulta médica por vergüenza, según advierten los expertos

 

Cuáles son los síntomas de la incontinencia urinaria

Ya sean ocasionales o con mayor frecuencia y sin importar la cantidad de líquido derramado, la pérdida de orina genera una sensación de vergüenza. Según los expertos de Mayo Clinic, hay distintos tipos de incontinencia:

– Por esfuerzo: se escapa al realizar presión sobre la vejiga y puede ocurrir al toser, estornudar, reír, hacer ejercicio o levantar algo pesado.

– Por urgencia: necesidad intensa y repentina de orinar, la cual es acompañada por una pérdida involuntaria de líquido. Asimismo, dentro de este grupo se encuentran aquellos que deben orinar con mayor frecuencia, incluso de noche. Esta situación también puede tener lugar como consecuencia de una infección o algún trastorno grave.

– Por rebosamiento: la vejiga no se vacía por completo y, como consecuencia, se registra un goteo frecuente o constante.

– Funcional: Una enfermedad o discapacidad puede ser motivo de una “llegada tarde” al baño.

– Incontinencia urinaria mixta: se puede experimentar más de un tipo de incontinencia urinaria.

Calidad de vida: cuándo consultar al médico

Uno de los principales impedimentos a la hora de tratar esta patología radica en la vergüenza que viven aquellos que padecen incontinencia urinaria. Sin embargo, los expertos advierten que es necesario realizar una consulta médica para que esta situación no afecte la calidad de vida de los pacientes.

De todas maneras, existen algunos alimentos, fármacos y bebidas que pueden funcionar como diuréticos y estimular, en ese aspecto, a la vejiga. Entre estos se encuentran: el alcohol, la cafeína, las bebidas carbonatadas o aguas gasificadas, los edulcorantes, el chocolate, alimentos con alto contenido de especias, azúcar o ácido, y especialmente los cítricos.

 

Existen varios factores de riesgo relacionados con la edad, el sobrepeso, el tabaquismo y la herencia, entre otros puntos (Getty)

 

Mientras que en lo que respecta a los medicamentos, los expertos aseguraron que funcionan como diuréticos aquellos que buscan controlar la presión arterial y el corazón; además de los sedantes y relajantes musculares, entre otros.

Cuáles son los factores de riesgo de padecer incontinencia urinaria

Entre los ya enumerados, existe otro número de factores considerados de riesgo o propensión a padecer la patología; entre los que se encuentran:

– Género: las mujeres tienen más probabilidades de sufrir incontinencia urinaria.

– Edad: con el transcurrir de los años, el envejecimiento también llega a los músculos de la vejiga y la uretra pierden fuerza. Incluso, se puede registrar una disminución en la cantidad de líquido que puede contener la vejiga.

– Sobrepeso: el exceso de peso eleva la presión sobre la vejiga y puede provocar pérdida de líquido cuando se tose o estornuda.

– Tabaquismo: el tabaco se presenta como un factor de riesgo.

– Herencia: si un familiar cercano padece incontinencia urinaria, en especial por urgencia, aumenta el riesgo de desarrollar la afección en sus familiares.