“El veneno llegó hasta el corazón”: Fue a una playa en Australia y lo picó la medusa más letal

“El veneno llegó hasta el corazón”: Fue a una playa en Australia y lo picó la medusa más letal

100 personas al año son gravemente heridas por las picaduras de medusa. (AP)

 

“Nunca había sentido un miedo así”, dijo el británico James Soale. Un fotógrafo de bodas de 22 años, que se fue de vacaciones con su novia y estuvo a punto de morir. ¿Un robo? ¿Una pelea callejera? No, una inesperada picadura de una medusa Irukandji lo dejó hospitalizado, sin poder respirar y con el corazón volando. El veneno de este animal es extremadamente peligroso y su vida estuvo al límite.

Por: Clarín





Reconocida como una de las medusas más temibles de Australia, que infecta a sus víctimas con un veneno mortal que provoca una sensación de “muerte inminente”, el animal le dio una especie de “descarga eléctrica” a James y al poco tiempo empezó a afectarlo.

El joven estuvo hospitalizado durante más de 10 horas y los médicos descubrieron que parte del veneno tóxico de la bestia se había filtrado en su corazón.

James viajaba por Australia con su novia, Savannah Callaghan, de 23 años, y el pasado viernes 4 de marzo decidieron ir a disfrutar de un día de playa en Palm Cove Beach, cerca de Cairns, North Queensland.

Savannah contó que en el área hay cuidados para evitar que las medusas afecten a los veraneantes, pero algo sucedió: “Tenían estas áreas delimitadas con redes para que la gente pueda nadar, porque tienen un pequeño problema con los cocodrilos y las medusas. Nos dijeron que si nadábamos en las áreas de seguridad, estaríamos absolutamente bien, también había niños y bebés allí”.

“Una picadura en mi antebrazo”

James contó que la estaban pasando muy bien hasta que sintió un extraño e inesperado dolor: “Estaba en el agua, probablemente me llegaba solo hasta los muslos, pero sentí una descarga eléctrica, una picadura en mi antebrazo. Pasé unos 10 minutos sin decir nada porque realmente no quería armar un escándalo”.

Sin embargo, al poco tiempo el dolor empeoró y se acercó al salvavidas para informarle lo que había sucedido. El hombre le dijo que esperara 30 minutos.

Poco a poco comenzó a notar cosas raras: “Tenía unas pequeñas líneas punteadas en mi brazo y esa era la única parte de mi cuerpo que estaba sudando”. Rápidamente la situación se agravó: “Después de unos 30 segundos tuve que ir directamente hacia atrás, mi pecho se estaba apretando y sentía que se estaba cerrando. Mi espalda comenzaba a dolerme mucho”.

El salvavidas entendió perfectamente lo que estaba sucediendo. “Probablemente te picó una Irukandji”.

Según se explicó en el periódico británico The Mirror, la Irukandji “es un tipo de medusa de caja, con terroríficos tentáculos llenos de veneno tóxico de un metro de largo que pueden causar un paro cardíaco y hemorragias cerebrales fatales. La criatura también tiene aguijones, lo que desconcierta a los científicos”.

Se cree que alrededor de 100 personas son tratadas por las horribles picaduras cada año, y los horribles síntomas a veces duran semanas, indicó el medio inglés.

Ni James ni Savannah, sabían nada sobre las medusas, pero la cara de pánico del salvavidas le dejó en claro a esta parejita de Londres, que se trataba de algo serio.

El salvavidas miró a la chica, la sentó y le dijo que no mirara a su novio: “James va a sentir que va a morir, y no quieres ver eso”, le explicó. Luego, se dirigió a James y le preguntó si quería saber qué iba a pasarle a continuación. “Dije que sí porque preferiría saber, y me dijo que iba a experimentar el peor dolor de mi vida”.

Al recordar lo que vivió en ese momento eterno, James, afirmó: “Estaba luchando por respirar y nunca había experimentado un dolor como ese. Mi ritmo cardíaco estaba por las nubes, el pánico se estaba apoderando de mí y, además de no poder respirar, no se parecía a nada que hubiera sentido antes”. “En términos del miedo, estaba en otro nivel”, añadió el joven.

Los salvavidas llamaron a los nadadores para que salieran del agua y James fue trasladado de urgencia al Hospital de Cairns, donde los médicos le dijeron que padecía el síndrome de Irukandji.

Savannah dijo a The Sun que solo podía observar cómo su novio se retorcía y gritaba de un dolor insoportable, aterrorizado de que se fuera a morir: “Pensó que iba a morir en esa playa. Fue horrible”.

James estuvo en el hospital bajo estrecha observación durante 10 horas hasta que se sintió mejor después de que los médicos le administraran medicamentos que salvaron su vida.

Sin embargo, un día después de ser dado de alta del Hospital Central de Cairns, James tuvo que regresar, nuevamente luchando por respirar. Savannah dijo que fue una terrible experiencia: “Llegamos al hospital y el veneno se había filtrado al corazón de James”.

“Los médicos temían que pudiera sufrir un paro cardíaco, pero después de unas diez horas allí y medicarlo, estaba estable”, completó la joven.

Con el correr de los días el drama terminó:? “Diez días después, me siento un poco mejor, hemos investigado las medusas y ahora sé que tuve mucha suerte al escapar”.

¿Qué pasó? Hubo un problema con la red que delimitaba la zona segura: “Los salvavidas luego encontraron tres de estas medusas en el área de la red donde estábamos nadando”. Ese error casi le cuesta la vida.