Cómo hacen en Ucrania para construir la épica de la resistencia

Cómo hacen en Ucrania para construir la épica de la resistencia

Soldados ucranianos controlan la calle en Lviv, la ciudad más occidental de Ucrania donde se percibe la tensión de la guerra. . Foto EFE

 

 

 





Una molotov no frena un tanque de guerra. Pero los ucranianos parecen estar construyendo una épica de la resistencia, a prueba de los embates del ejército ruso. Aún cuando las noticias resultan desoladoras (más de 75 muertos civiles este jueves en diferentes puntos del país), los habitantes de esta nación asediada no conciben como posibilidad la idea de algún tipo de capitulación. Los viejos y los jóvenes, los que luchan y los que no, son unánimes en su sentimiento y también en sus palabras: dicen que a Vladimir Putin no hay que concederle nada.

Por Clarín

Lo plantean de esa manera porque saben que existe, finalmente, un atisbo de luz. Un diálogo que se abrió hace 24 horas y que podría conducir a un escenario de “alto el fuego”. Está por verse. Mientras tanto, Ucrania se debate entre la tensión y las expectativas. Los pueblos y la ciudades del noroeste del país, con Lviv como cabecera, se ven inmersos en una dinámica ajena a la de los combates que sí azotan al resto del país.

Allí, en la parte más occidental, hay tiempo para reflexionar sobre lo que ocurre sin la presión de las sirenas anti bomba. Anton, un joven de veintipocos años, vestido por completo de negro, dice al costado de una ruta, cerca de Lviv: “Los ucranianos demostramos que estábamos listos para defendernos. Yo creo que la sensación que impera es que no debemos darle nada de sus peticiones a Putin. Nada es nada. Ni el Dombas ni Crimea. Y que debemos pelear, como se pueda, hasta sacarlos de aquí”.

Pelear como se pueda. Cada uno a su manera. Los pobladores comunes, que agarran un arma por primera vez, y aquellos que son parte o que pasaron en tiempos pasados por las Fuerzas Armadas. Como si la operación militar hubiera tenido tiempo para ser diseñada, en cada sitio de este país, quienes se quedaron para luchar, ocupan un rol específico y determinante. Así, mientras los idóneos pelean en los diferentes frentes de batalla y resisten con voluntad y fiereza, los novatos custodian los retenes o prestan asistencias de todo tipo.

Se los identifica por una cinta roja y verde y se los puede ver deteniendo autos o a quien sea en los desvíos de caminos o en las entradas a los pueblos. La regla para un enviado es clara. Nunca se les debe tomar una foto o grabarlos. Están nerviosos y en alerta. Están armados y en muchos casos no cuentan con la experiencia para manejar una ametralladora.

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