Vuelta a clases en Zulia: un espejismo que ni el chavismo se cree

 

 

 

 

En medio de la severa crisis eléctrica y de suministro de combustible en el estado Zulia, el régimen chavista convocó a clases presenciales diarias. La convocatoria fue calificada como una improvisación más del madurismo.

Por Corresponsalía lapatilla.com

Para Gualberto Más y Ruby, presidente del Sindicato Unitario del Magisterio Zuliano (Suma), no existen las condiciones necesarias para que la comunidad educativa asista a clases presenciales a diario.

Lamentó que en la región las deplorables condiciones que se padecen en la entidad atenten contra el llamado de vuelta regular a las aulas.

“El Ejecutivo Nacional debe tener presente que es indispensable para volver a las escuelas todos los días, tres condiciones impostergables: que se cumpla las medidas de bioseguridad, que exista un bombeo oportuno de agua, el cual no existe, y lo último, pero no menos importante cómo se movilizan los docentes y alumnos. El suministro de gasolina cada día es más difícil”.

 

 

El presidente de Suma informó que quienes asistieron a clases fueron los alumnos que viven en las zonas cercanas a las escuelas. Igual ocurrió con los maestros. Los alumnos que deben utilizar transporte escolar o transporte público no han asistido aún.

En el caso de Maracaibo siendo generoso solo hubo una afluencia de 50%, en los municipios foráneos fue de 30%. También se debe tomar en cuenta que debido a las condiciones precarias de las escuelas, los días lunes acuden primer y segundo grado, y así sucesivamente”, señaló.

En cuanto al reciente aumento presidencial de salario dijo que es más la “alaraca” hecha por el régimen nacional que lo que han pagado.

 

 

“A la fecha no todos los docentes han recibido el pago del incremento, que igual es insuficiente. Un docente clase 6 con 54 horas de trabajo, postgrado y maestría ganará un equivalente a 100 dólares. Eso se va en pasajes, y un docente clase 4 ganará ahora 50 dólares por mes, mientras que la canasta básica se ubica en 446 dólares”.

Marina Churio dijo que su hijo asistirá a clases todos los días, porque la escuela está cerca de su residencia. La única limitante para ella es la ausencia del agua potable.

“Mi hijo solo tiene una camisa para ir a clases y se ensucia mucho porque es varón. Cuando tengo agua, se la lavo. Si no, no va, porque no puede ir sucio a clases. El desayuna bien aquí en la casa, porque no tengo para darle para la merienda. El programa de alimentación es irregular en las escuelas”.